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Mostrando entradas de 2013

Bye bye 2013. Hello, 2014

Aunque los seguidores habituales de este blog ya estén acostumbrados a que sea el rostro de la bellísima y talentuda actriz Michelle Jenner el que nos felicite las fiestas (además de otros momentos del año) por una vez, y sin que sirva de precedente, le he cedido el protagonismo al también actor Ralph Fiennes para que nos desee un próspero año nuevo desde los fotogramas de Días extraños de Kathryn Bigelow, ese irregular aunque sugestivo filme futurista ambientado en el cambio del milenio, pese a haberse rodado en 1995. En parte porque Fiennes es otro de mis interpretes favoritos, y en parte porque esta película capta como pocas esa sensación de algo que se acaba, y de algo nuevo que empieza, tan propia de estas fechas. De hecho, Días extraños es uno de mis clásicos navideños preferidos, de visionado poco menos que imprescindible en Nochevieja, tal y como sugiero en este artículo para Esencia Cine:
Cinco películas para dar la bienvenida al 2014
¿Y que nos nos deparará el año que se ave…

Nominación al Liebster Award

Este 2013 que termina ha sido un año muy especial para el Zoco por varios motivos. Además de alcanzar los nueve años de edad, hemos sobrepasado las 400 entradas publicadas y superado la cifra mágica de los 100.000 visitantes (y subiendo). Como colofón, el blog ha sido nominado al premio Liebster Award, un galardón especialmente entrañable por cuanto es concedido por los propios bloggers para reconocer con él la labor de otros compañeros. En este caso, la iniciativa ha partido de Elwin Álvarez Fuentes, responsable del sitio El cubil del Cíclope (al cual podéis acceder también desde la sección Enlaces de Interés, a la derecha de esta entrada).
La aceptación del premio conlleva una serie de reglas, entre ellas responder a un cuestionario propuesto por el nominador, y elegir a su vez otros 11 blogs de entre tus favoritos para proponerles al premio y seguir así la cadena. Otro requisito fundamental es que, en caso de aceptar, uno debe de hacerse seguidor del blog de quien le propone para e…

Presentación de "En el bosque, bajo los cerezos en flor" de Ango Sakaguchi

El pasado viernes día 13 tenía lugar la presentación de "En el bosque, bajo los cerezos en flor" de Ango Sakaguchi, primer título de la colección Satori Ficción, en un acto celebrado en La librería de Bolsillo de Gijón que contó con numerosa asistencia y corrió a cargo de uno de los editores, Marián Bango, así como del crítico de cine y experto en el fantástico Jesús Palacios.
Satori es una pequeña editorial cuyo cuyo objetivo es dar a conocer la fascinante cultura japonesa al mundo hispano- hablante a través de obras publicadas por autores de reconocido prestigio, tanto occidentales como japoneses. En el año 2011 ampliaron su oferta editorial con la aparición de Satori Ficción, cuyo título inaugural fue el antedicho "En el bosque, bajo los cerezos en flor", y al que han seguido obras no menos interesantes de la literatura nipona como "El discípulo del diablo" de Shiro Hamao, "Cuentos de cabecera" de Osamu Dazai o "La vida de Budori Gusko&…

Publicar o publicarse, he ahí la cuestión...

La idea para este artículo surgió durante la charla que mantuve con el escritor Alberto González Ortiz a propósito de la presentación de su libro El amargo despertar dentro del programa de actividades de la pasada Semana Negra de Gijón. Se ha hecho de esperar, pero finalmente aquí está. Dedicado, con cariño y respeto, a todos los que todavía soñamos con ver nuestro nombre escrito en la portada de algún libro (aunque sea una edición barata de bolsillo).
Existe la idea arraigada de que no eres escritor si no escribes, así como de que no eres escritor profesional si no has publicado con alguna editorial importante. No una cualquiera, sino alguna de prestigio. Todos los que alguna vez le han dado a las teclas delante de la máquina de escribir (actualmente, del portátil) saben que lo realmente complicado no es escribir, y buena prueba de ello es la proliferación de blogs y bitácoras de escritores "aficionados" (término políticamente correcto que se usa para definir al escritor no…

Reunión

Martín estacionó el coche al borde de la carretera, en una zona que sin ser aparcamiento, era lo bastante llana y despejada como para servir como tal. Ya era casi mediodía, y la temperatura resultaba agradable sin llegar a ser agobiante. Al salir del vehículo se desperezó, sintiendo como las vértebras le crujían y restallaban al colocarse en su sitio, a la vez que examinaba el paisaje en busca de la familiar silueta de Rubén. Apenas tardó un par de segundos en localizarle, sentado junto a un macizo de flores y medio oculto por otro grupo de visitantes que se alejaban en dirección al edificio principal.  - Ya pensé que no venías - dijo su amigo, por toda bienvenida, cuando Martín se sentó a su lado.  - Siempre me pierdo de camino a este maldito lugar. Y mira que he venido veces.  - Deberías comprarte un GPS.  - Debería comprarme un coche nuevo - replicó Martín, encogiéndose de hombros -. ¿Y tu que tal?  - Ya ves. ¿Tienes un cigarrillo?  - Pensé que habías dejado de fumar.  - Y lo he …

Una historia de Halloween

Personalmente, nunca he sido un gran fan de Halloween. Para empezar, porque es una fiesta anglosajona que aquí en España no tiene mucha tradición; y en segundo lugar porque la idea de un grupo de adultos disfrazándose de mamarrachos y emborrachándose para ver si ligan me resulta muy deprimente. A título personal reconozco que soy un poco sociópata, y que he descubierto que el secreto para llevarse bien con la gente es permanecer lo más lejos posible de ella. Pero a veces hay compromisos ineludibles, como cuando los impresentables de tus amigos se apuntan a uno de estos saraos con la oculta (pero evidente) intención de tirarles los tejos a las camareras disfrazadas de vampiresas. Siguiendo con las confesiones, la última vez que me disfracé fue cuando mis padres me pusieron a la fuerza el traje de la primera comunión. De hecho, durante las fiestas de Carnaval del trabajo suelo esconderme en algún rincón hasta que termina el jolgorio y si alguien al día siguiente me pregunta de qué me ha…

Los Sabuesos del Infierno / 06

Lara había visto las suficientes películas de serie B como para saber que aquello era un error; que cuando un trío de depredadores de otra dimensión te están persiguiendo para picotear un poco antes de volver a casa, lo último que tenías que hacer era corretear a solas por un pasillo desierto y apenas iluminado. Sin embargo, su acompañante había insistido en que todo estaba bajo control. Aquella zona del hospital se hallaba fuera de servicio, de manera que no pondrían a nadie más en peligro, y él estaría lo suficientemente cerca como para echarle una mano en caso de que algo saliese mal. Así y todo, la joven se sentía como el plato principal de un buffet libre. Había cambiado su ropa por un uniforme de enfermera que le quedaba un poco justo, y se había recogido el pelo en una práctica coleta antes de salir ahí a hacer de cebo con una linterna y sus últimos restos de coraje como única defensa. Aquel lugar la ponía tan nerviosa como la vieja estación de autobuses: daba la impresión de q…

Los Sabuesos del Infierno / 05

- Fíate de mí. Tengo un plan – aseveró el hombre, dedicándole lo que Lara interpretó como una sonrisa de ánimo. Qué remedio, se dijo ella, mientras devolvía su atención a la carretera. Hacía tiempo que habían abandonado el casco urbano de Arkham y circulaban en dirección a la ciudad universitaria. A lo lejos entrevió la silueta parcialmente iluminada de un gran edificio rectangular que poco después pudo reconocer como el Hospital Universitario Miskatonic. Lara había estado ahí en un par de ocasiones, pero siempre de día, cuando el centro estaba repleto de gente y bullía de actividad. Ahora, por el contrario, parecía tan solitario y tranquilo como la estación de autobuses la noche anterior (¿Sólo había pasado una noche? A ratos, Lara se sentía como si hubiese pasado toda una vida). El Volvo pasó delante de la entrada principal sin detenerse y continuó hasta el acceso de emergencias. Una vez ahí y tras dejar el coche estacionado junto a un par de ambulancias, la joven siguió a su acomp…

Los Sabuesos del Infierno / 04

Los Sabuesos del Infierno / 03

- ¡Hola! Me alegro de verte de nuevo en pie, llevas casi todo el día dormida. Ya estaba empezando a preocuparme. ¿Qué tal te encuentras? - ¿Dónde estoy? - En mi casa. Perdona que me haya tomado la confianza de traerte hasta aquí, pero me parecía que necesitabas atención médica y no me apetecía tener que dar explicaciones incómodas en Urgencias, así que te he puesto el vendaje yo mismo, antes de acostarte. Es algo provisional, pero de momento tendrá que servir. Tranquila – se apresuró a añadir –, por lo demás, he sido todo un caballero. - ¿Dónde… dónde está mi mochila? - Supongo que se habrá quedado en la estación, pero no es muy buena idea que vuelvas a por ella. Pueden rastrearte mejor en los sitios donde ya has estado. Se mueven a través de ángulos e intersecciones, pero esta casa está protegida. Aquí estás a salvo. Fue entonces cuando Lara observó que alguien – sin duda alguna, su cada vez más inquietante salvador – había redondeado con escayola todos los ángulos y esquinas de la …

Los Sabuesos del Infierno / 02