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Entradas

Mostrando entradas de abril, 2017

Diario de Carcosa /02

Entrada #26 (27/04/2017)

Una exhaustiva búsqueda en la IMDB ha arrojado algunos resultados interesantes. Al parecer esta fue la única película de William Marshall como director, salvo que William Marshall no exista como tal y se trate del seudónimo de alguno de los muchos realizadores de cine de serie B que trabajaban en Hollywood durante los años 20, lo que parece bastante probable. Más suerte he tenido siguiendo la ruta del dinero. The Yellow Sign estaba financiada por una productora llamada Janos, fundada en 1925 por un exiliado centroeuropeo llamado Peter Janos el cual, según algunas fuentes, habría nacido en Hungría en 1864. Al parecer, Janos era un sujeto bastante peculiar. Decía ser aristócrata, se vanagloriaba de haber conocido en su juventud a Aleister Crowley (el autoproclamado hombre más malvado de Inglaterra) y corrían rumores de que durante la Gran Guerra había actuado como agente doble (e incluso triple) para ambos bandos. En 1923 emigró a los EEUU y se instaló en los Á…

Diario de Carcosa /01

Entrada #25 (25/04/2017)
¿Qué tienen en común un grupo de Hard Rock ya desaparecido y una película de serie B en blanco y negro de 1929 con una revista de poesía, un portal de Internet y un selecto club social de los años treinta? No lo sé, y por más vueltas que le doy a la cabeza, no se me ocurre nada. A Marten, sí. El debía saberlo o, al menos, sospecharlo, a juzgar por la forma en que dispuso todos estos elementos en su pared, unidos entre sí por una maraña de hilos de diferentes colores sujetos con chinchetas. No era lo único que había. Durante el poco tiempo que estuve en la habitación pude entrever también un montón de post it, posavasos, servilletas con dibujos e incluso varias frases escritas a mano con su característica caligrafía. Por suerte, pude sacarle una fotografía a la pared con el móvil durante un descuido del agente de policía que me había acompañado hasta ahí, pero con las prisas la imagen salió algo borrosa y de baja calidad, demasiado poca como para que pudiera i…

Un trabajo de rutina /06

- El resto me lo imagino. Volviste a Madrid y te instalaste en la buhardilla de Hortaleza, hasta que la tía de Sara empezó a buscarte.
- No sabía que tenía familia. Ella sólo me dijo que era huérfana e hija única. Nos parecemos lo suficiente como para engañar a gente con la que tenía poco trato, o que hace mucho que no veía. Pero su tía... aunque pudiera darle el pego por fuera, tendrá un montón de anécdotas y recuerdos familiares de los que yo no sé nada. ¿Qué podía hacer? ¿Inventarme una amnesia?
- Entiendo. Sin embargo, suplantar a una persona no es sólo cuestión de parecido físico. Hay que cuidar otros detalles, como las huellas dactilares, el historial dental o los escáneres de retina, por poner tres ejemplos - enumeró la investigadora privada, sin apartar la vista de los ojos de su interlocutora.
- Ya lo sé. Por eso me puse en contacto con Gaby. Además de borrarme los tatuajes, ella conoce gente que conoce a gente que por un módico precio pueden ayudarme a solucionar el problema. …

Un trabajo de rutina /05

Al día siguiente Michal abandonó su oficina temprano para llegar con tiempo de sobra a su cita con Sara Montes. Cuando llegó al Starbucks, la joven ya estaba ahí, sentada en una mesa de la terraza exterior, ojeando una revista de moda mientras esperaba a que se enfriase su café. La investigadora no tuvo problemas en reconocerla. Sara lucía un poco más delgada, se había recortado su larga melena y vestía de forma informal, aunque pulcra y con mucho estilo, pero seguía teniendo aquella mirada tan suya de tristeza y esa expresión, entre algo ausente y melancólica, que la caracterizaban. En vez de dirigirse directamente a la mesa, Michal entró en el local para pedir otro café y de paso coger uno de los periódicos del día, lo que le permitió estudiar a la joven a distancia sin que esta se diese cuenta. Desde luego, tenía algo. Una cualidad indefinible, pero que la hacía destacar entre todos los clientes del local y que despertaba ternura en el espectador. Para su sorpresa, Michal descubrió…