Ir al contenido principal

Los Berserkers

Hoy tenía pensado colgar la primera parte de una minireflexión sobre el fenómeno de los faneditores en España, pero he decidido dejarlo para mañana al ver en las librerias la última novedad de Nova, el número 184, que es ni más ni menos que Berserkers, el inicio de Fred Saberhagen.
Por esos caprichos del destino es este un autor poco conocido en nuestro país, aunque tremendamente popular más allá de nuestras fronteras, gracias en buena medida a la saga que ahora rescata Nova. Estadounidense, nacido en 1930, es autor de diversas series y universos de ciencia ficción, siendo la más destacada la de los Berserkers, compuesta por varias novelas y antologias de relatos, que narran la lucha entre la humanidad y otras razas aliadas contra unas máquinas asesinas construidas por una especie desconocida para luchar en una guerra interestelar concluida hace eones. Los Berserkers sobrevivieron a sus creadores manteniendo intacto su objetivo primario: buscar y destruir todo rastro de vida inteligente.
Colosales, dotados de un frio raciocinio y tremendamente letales, un berserker es capaz de reducir la superficie de un planeta a cenizas con un esfuerzo mínimo.
La serie, como hemos dicho, se compone de al menos tres antologias y una docena de novelas de dificil clasificación cronológica, aunque en la página web del propio autor es posible encontrar una propuesta de línea temporal.
La historia de los Berserkers representa un nuevo enfoque del argumento clásico del enfrentamiento entre el hombre y la máquina que hemos visto reflejado en el género en múltiples ocasiones, ya sea en la literatura, el comic o el cine; basta con pensar en ejemplos recientes como Terminator (1981) o Matrix (1999), entre tantos otros. Sin embargo, la calidad literaria de Saberhagen añade un valor extra a las historias aparte aparte del mero relato de acción.
Aunque Saberhagen y su creación sean poco conocidos en España, no son inéditos. Ya en junio de 1975 el triunvirato responsable de la mítica revista Nueva Dimensión publicó el número 66 como un especial dedicado a esta serie, ofreciendo una selección parcial de las primeras historias cortas, a las que añadiría más relatos sueltos en números posteriores de la revista.
Más recientemente, fue la editorial Rio Henares la que rescató la serie con el propósito de publicarla íntegramente en su colección Edoria donde llegó a publicar una antología de relatos cortos (Las guerras Berserker, Edoria número 2) que incluia básicamente los relatos ya aparecidos en ND más algunos inéditos, y la primera novela de la serie, Hermano Asesino en el número 4. Sin embargo, los diversos problemas legales y de derechos a los que tuvo que enfrentarse esta editorial abortaron la iniciativa.
Por último, parece que ha sido Nova la que ha recogido el testigo publicando este Berserkers: el inicio como clásico Nova de 2005. Esta edición recoge las historias de las dos primeras antologias de la serie, Berserker de 1967 y The Ultimate Enemy, de 1979, que incluyen todo lo publicado en castellano hasta la fecha (excepto la novela Hermano Asesino) más algunos relatos inéditos. ¿Se plantea Nova continuar la serie, tal y como hace con la saga de Miles Vorkosigan, o seguiremos condenados a no avanzar más allá del principio de esta emblemática aventura de ciencia ficción? Supongo que el tiempo y las ventas lo dirán. Entretanto podemos deleitarnos leyendo, o releyendo según el caso, todas y cada una de las pequeñas joyas que componen esta antología.

Sitio web de Fred Saberhagen

Comentarios

Entradas populares de este blog

Todos los Jack Ryan

Sin superar el record del agente 007, Jack Ryan ha conocido varias encarnaciones en pantalla, casi tantas como películas se han rodado sobre el personaje. Y es que, a excepción de Harrison Ford (que repitió en dos ocasiones) el resto de actores han pasado sin pena ni gloria, sin que ninguno de ellos haya terminado de acuñar en pantalla la imagen definitiva de este analista de la CIA ocasionalmente reconvertido en hombre de acción cuando las circunstancias le obligan a ello. Algo que puede cambiar si finalmente sale adelante el proyecto de una nueva serie de televisión basada en sus aventuras.
Creado en 1982 por el escritor norteamericano Tom Clancy, Ryan es una rara avis dentro del género de espías. Casado, hombre de familia, discreto, metódico y de firmes convicciones políticas, su perfil se asemeja más al de cualquier aburrido chupatintas de Langley que al de otros agentes célebres del cine y la literatura contemporáneas como James Bond o Jason Bourne, por poner dos ejemplos. A mayo…

Recordando Espacio 1999

Hoy quería recordar una de esas series míticas de nuestra infancia (o juventud, dependiendo de la perspectiva de cada uno) como es Espacio 1999, también conocida como Cosmos 1999 o Base Lunar Alfa, según el país de emisión.
Espacio 1999 fue una serie de ciencia ficción creada por Gerry y Sylvia Anderson (responsables de otros títulos de éxito de la época como Thunderbyrds o UFO) para la cadena británica ITC Entertainment, que constó de dos temporadas emitidas entre 1975-1977. Dentro del reparto (compuesto en su mayor parte por secundarios y actores relativamente desconocidos) destacaba la pareja protagonista compuesta por Martin Landau (Almirante Koenig) y su mujer Barbara Bain (la doctora Helena Russell) famosos por su trabajo conjunto en otra producción televisiva mítica de la época, Misión: Imposible.
La premisa inicial de la trama no dejaba de ser original en sí misma. En el año 1999 (según la cronología de la serie) los depósitos de material radioactivo depositados en la Luna entr…

Una noche en el Gehenna /04

La entrada a la zona VIP se encontraba al otro extremo de la pista., así que Ruthven tuvo que cruzar la sala por tercera vez hasta llegar a las escaleras de acceso donde otro guardia de seguridad - que parecía el hermano gemelo del de la puerta - controlaba quien entraba y salía. El hombre se puso instintivamente en guardia al ver acercarse al bibliotecario.
- Esta zona es sólo para gente con un pase especial.
- Me están esperando - repuso Ruthven, de la que se sacaba del bolsillo una pequeña caja lacada de madera, y la abría para exhibir su contenido: un colgante que representaba a un sabueso alado tallado en exquisito jade verde, el cual había tomado prestado de los fondos de la Universidad para asegurarse el acceso a la zona restringida del Gehenna. El guardia asintió con la cabeza y se apartó para franquearle el paso. Las escaleras eran amplias, oscuras y recubiertas por una moqueta de color rojizo (a juego con la iluminación de la pared) que había conocido tiempos mejores. El úl…