Regreso a Carcosa / Anexo


Quien hayan seguido Regreso a Carcosa hasta el final pueden tener una cierta sensación de haberse perdido algo, como si a lo largo del relato hubiese referencias a una historia anterior a esta, pero que no hubiesen leído todavía. Y lo cierto es que tienen razón. Este Regreso es la secuela (o continuación) de otro relato previo, titulado Juego de Máscaras, que escribí hace varios años, y pasé definitivamente a limpio en 2013.
En dicho relato Ythill, un mercenario de pasado oscuro y habilidades sobrehumanas, era contratado para localizar a una joven desaparecida llamada Imogen. Sus investigaciones le llevaban a relacionarse con un misterioso grupo conocido como el culto del Signo Amarillo, que trabaja en secreto para restaurar la gloria perdida de Carcosa trayendo de vuelta al Rey de Amarillo, una figura legendaria del pasado remoto de la ciudad. Durante el enfrentamiento final con los cultistas Ythill descubría que Imogen había sido ejecutada por el grupo después de haber fracasado en unirse a ellos y, descontento con el rumbo que estaban tomando las cosas en la ciudad, decide alejarse de esta una temporada.
Normalmente, antes de publicar un relato de ficción en el blog siempre recurro a alguien para que le eche un vistazo y me de su visto bueno o señale cualquier fallo de estilo (o argumento) en el que considere que haya podido incurrir. No obstante, en este caso, las dos personas que lo leyeron coincidieron en señalar que Juego de Máscaras era demasiado políticamente incorrecto debido a las abundantes escenas de violencia y sexo explícito que contenía. Y, como quiera que mi intención era - y es - mantener el blog lo más abierto a todos los públicos posible, decidí autocensurarme y dejar dicha historia durmiendo el sueño de los justos en alguna carpeta olvidada de mi ordenador.
Sin embargo, la inspiración es una compañera de viaje caprichosa. Normalmente, cuando escribo un relato, en mi cabeza el argumento siempre es cerrado y autoconclusivo. Pero a veces, al releerlo con la perspectiva que da el tiempo, se me ocurre una posible secuela o vuelta de tuerca. Algo así es lo que me pasó en su momento con este Juego de Máscaras, que bebía del rico universo creado por Robert W. Chambers en su antología El rey de amarillo y otras historias.
Quien me conoce, sabe que soy un gran admirador de Chambers y su Rey de Amarillo. Fruto de esa pasión han sido un par de artículos y tres relatos cortos, incluido el que acaban de leer. Uno de los muchos atractivos de la obra de Chambers era su ambigüedad, ya que su lectura dejaba más preguntas en el aire que respuestas, lo que ha permitido que con posteridad otros escritores como Karl Edward Wagner, James Blish, Edward Morris o Nic Pizzolato, entre otros, hayan intentado ofrecer su propia versión de la historia detrás de la historias de Carcosa y el Rey de Amarillo. Sin pretender compararme con autores de tanto prestigio, yo siempre me he imaginado Carcosa como una mezcla de diferentes épocas, lugares y estilos arquitectónicos. Un lugar de paso, como la estación de tránsito de Clifford D. Simak, gobernado desde hace eones por la misma dinastía Imperial, y al que se puede acceder desde otros mundos (como el nuestro) a través de diferentes caminos, lo que ha permitido que a sus habitantes originales se hayan ido sumando, con el tiempo, visitantes de diferentes rincones del tiempo y del espacio. Dado que, como ya hemos dicho, Chambers evitó entrar en detalles, creo que mi visión es tan plausible como cualquiera de las otras, aunque no pretende sentar cátedra, sino tan sólo ser un sincero y respetuoso homenaje a este gran autor y su obra, hecho sin ánimo de lucro y por el puro placer de hacerlo. No sólo eso: el lector atento habrá podido descubrir también referencias, más o menos explícitas, al trabajo de otros escritores, como Lord Dunsany y Clark Ashton Smith. No así de H. P. Lovecraft, ya que siempre he estado en contra de la apropiación del trabajo de Chambers por parte de Derleth y otros miembros de su círculo, y no creo que el Rey de Amarillo sea una avatar de Hastur, o que el todopoderoso Cthulhu se esté echando una siesta en lo más profundo del lago de Hali. En cualquier caso, espero que hayan disfrutado tanto leyéndolo como yo escribiéndolo y, si no es así, la culpa es mía y sólo mía.
¿Y de cara al futuro? Como escribía poco antes, a veces las historias cobran vida propia. Igual que Juego de Máscaras me inspiró Regreso a Carcosa, mientras estaba escribiendo este, me parecía que aun había material para una tercera entrega. ¿Qué fue de Ythill y Camille tras el final del relato? ¿Cuál es el plan secreto del los miembros del culto del Signo Amarillo? ¿Quién es la misteriosa clon de Cassilda, y qué relación tiene con Ythill? Preguntas todas estas a las que intentaré, algún día, dar respuesta en una nueva historia. Entretanto, la ficción continua en el Zoco con las secuelas de Sunny, Una bala desde el pasado y Juegos de palabras, así como un nuevo relato de corte policíaco cuyo protagonista se enamora de otro hombre. Muy pronto, palabra.

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