El Llanero Solitario, por Planeta Comics


UN CABALLO FIERO Y RAUDO COMO LA LUZ; UNA NUBE DE POLVO, Y UN SOBRECOGEDOR ¡HI-YO, SILVER! VUELVE EL LLANERO SOLITARIO.

A principios de la década de los 30, años antes de que Superman sobrevolase rascacielos de un salto, o de que Batman aterrorizase a los cobardes y supersticiosos criminales, estas palabras servían de introducción a las aventuras de un misterioso jinete enmascarado que viajaba a través del viejo oeste americano impartiendo justicia.
Creado por George W. Trendle y Fran Striker, el Llanero Solitario (como lo conocimos los lectores españoles) cabalgó a través de las décadas, en compañía de su fiel camarada indio Tonto, en diversos medios tales como la radio, la TV, el cine o el comic. Por desgracia, en los últimos años había caído en un nostálgico olvido del que ha sido rescatado por la editorial independiente Dynamite Entertainment.
En un artículo sobre Chuck Dixon que escribí hace algún tiempo para el número 26 de la añorada revista Dentro de la Viñeta mencionaba que The Lone Ranger era uno de los personajes preferidos de este guionista y quizás con el que más le gustaría trabajar. No dudo de que Dixon hubiese escrito grandes aventuras del Llanero Solitario en el oeste, pero en Dynamite han preferido delegar la tarea en Brett Matthews, con la colaboración del dibujante Sergio Cariello y del gran artista John Cassaday como portadista y supervisor del diseño gráfico de la serie. Los tres han insuflado nueva vida a un personaje mítico pero casi desconocido para las nuevas generaciones.
Como tantos otros lectores españoles descubrí The Lone Ranger (aquí conocido como el Llanero Solitario) gracias a las ediciones en castellano de editoriales como Laida o Fher que recopilaban historias cortas de los años 60. Aquella figura enmascarada cautivó la imaginación del adolescente que era por aquel entonces. ¿Qué era un llanero y porqué se llamaba a sí mismo el Llanero Solitario? ¿Donde y como consiguió su caballo? ¿Porqué utilizaba balas de plata? ¿Quien era Tonto y como se conocieron? Y, sobre todo, ¿qué significaba la expresión ¡Hi-yo, Silver!?
Matthews, Cariello y Cassaday responden a estas y otras preguntas en los seis primeros números de esta colección en un ejercicio de estilo que se lee de un tirón y se disfruta con la misma intensidad que una película de Sergio Leone. De hecho, el guión de Matthews es tan bueno que casi podría ser trasladado a la gran pantalla con pequeños retoques y una banda sonora de Ennio Morricone. Una historia de tración, justicia y venganza digna del maestro Kurosawa pero con la acción del Silverado de Lawrence Kasdan.
En España ha sido la editorial Planeta Comics la encargada de trasladar al castellano las aventuras de este héroe del lejano oeste que no cabalgaba por nuestras librerías desde hace muchos años. Para hacerlo han tomado como referencia los Trade Paperbacks originales USA, de los cuáles han aparecido dos hasta la fecha: uno en el 2009 y otro al año siguiente, aunque es posible que desde la casa se animen a retomar la serie tras el estreno de la nueva película dedicada al personaje con el gran actor Johnny Depp en el papel de Tonto, lo que no dejaría de ser una gran noticia para todos los admiradores españoles de este personaje mítico. El Llanero Solitario cabalga de nuevo, y que sea para bien y por muchos años. ¡HI-YO, SILVER!

FICHA TÉCNICA:

Título: El Llanero Solitario
Autores: Brett Matthews & Sergio Cariello
Formato: Álbum de 120 pp. a color de 25,5x16,5 cm.
ISBN: 978-84-674-0219-3
PVP: 11,95 €


Comentarios

Miguel Cane ha dicho que…
¿Quieres oír algo realmente bobo, Alexander?
Bueno, no bobo, pero...

cuando yo era muy pequeño, ocasionalmente veía la serie de TV, ya sabes, la de los años 50... y pedí a mi abuelo un antifaz negro y un sombrero blanco y andaba yo con un caballito de palo por el jardín de la casa donde crecí...

mi abuelo me llamaba "El Llanero solitito"

Ah, qué cosas.

Un abrazo.
Alejandro Caveda ha dicho que…
No me parece nada bobo... Cuando yo era pequeño también jugué a ser el llanero, al menos con la parte de la pistola, la máscara y el sombrero. Conseguir a Silver fue mucho más dificil.
Es curioso, no sé por qué este personaje me marcó más que otros héroes de mi niñez que recuerdo menos, como Flash Gordon o Tarzán... Quizás por el misterio, o por que todos los niños soñamos alguna vez con ser un vaquero y cabalgar como Shane, en "Raices profundas", a lo lejos, hacia donde se pone el sol, después de castigar al villano, salvar el día y enamorar a la chica de turno.
Qué cosas, efectivamente.
Sportinguista ha dicho que…
Yo, aunque soy algo mas peque que tu, tambien jugaba a el llanero solitario, me encantaba la serie. Es uno d eesos recuerdos extraños de la infancia porque no recuerdo nada de la serie mas que el HI-YO SILVER y que me encantaba. Lo que son las cosas.

Bueno, esta semana no podre pasarme por Gijon con el crápula :P la semana que viene lo volveré a intentar.

Un abrazo.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Mi recomendación sobre el Llanero Solitario parece haber surtido efecto, ya que son varias las personas que me han pedido el TP en préstamo y espero que tras leerlo se animen a comprarlo. Yo entretanto estoy ordenando y haciendo limpieza general de mi nuevo hogar, lo que me ha impedido actualizar este fin de semana el blog, como tenía previsto, pero en breve será, lo prometo (No hace falta que empiecen a gritar eso de ACTUALIZAAAAAAAAAAA!) ;o)
Jorge Iván Argiz ha dicho que…
ALEJANDRO...

He aprovechado para leer tus últiams entradas (las 2 últimas me las habia perdido) y como siempre lo he disfrutado. ¡Qué bien lo del Llanero Solitario, si señor!

Un abrazote