Iain M. Banks y la Cultura 3

Parecía difícil superar lo precedente, pero Banks volvió a conseguirlo con su siguiente obra, El uso de las armas (1990), una compleja novela que narra – en dos líneas temporales distintas – las aventuras pasadas y presentes de Cheradenine Zakalwe, el mejor agente de Circunstancias Especiales, la sección de élite de La Cultura para la que ningún medio resulta reprobable: la guerra, el espionaje o incluso el asesinato son perfectamente lícitos cuando lo que está en juego son los intereses de la civilización. En esta ocasión Banks combina un trepidante argumento con una emocionante puesta en escena a base del uso reiterado del flash-back y los continuos cambios temporales que, gracias a su habilidad como narrador, en vez de dificultar la comprensión de la historia, hacen de su lectura una experiencia fascinante por lo perfectamente ensambladas que están todas las piezas. Como detalle anecdótico, apuntar que el Uso de las armas que conocemos es la versión final de una novela de juventud que Banks retocó para su publicación con la ayuda de su amigo el asimismo escritor de ciencia ficción Ken Mc Leod.
A los tres títulos anteriores habría que sumar The State of the Art (1989) una antología de relatos cortos más la novela breve que le daba título y que exploraban diversos aspectos de la sociedad de La Cultura.
Entre 1990 y 1996 publicó cuatro nuevas novelas: dos más vinculadas al mainstream (The Crow Road, 1992; y Complicity, 1993) y otras dos de ciencia ficción, como Iain M. Banks, pero esta vez ajenas al ciclo de La Cultura (Against a Dark Background, 1993 y Feersum Endjinn, 1994). En el 96 regresó al universo de Horza, Gurgeh y Zakalwe con Excession, para muchos la mejor entrega de la serie. En esta ocasión, Banks nos narra como La Cultura lidia con un misterioso objeto que aparece en un rincón remoto de la galaxia y aparenta ser más viejo que el universo mismo. Pese a su aparente sencillez, hay varias tramas secundarias que se desarrollan de forma paralela al argumento central, como una conspiración de varias Mentes artificiales para solucionar el problema de la Anomalía. Buena parte del misterio gira en torno a la nave Sleeper Service, la cual ha permanecido vagando por el espacio de La Cultura durante milenios, alojando a gente que ha decidido permanecer en sueño profundo hasta un punto indeterminado del futuro. Ahora, la Mente de la nave ve la posibilidad de cambiar su misión gracias a la Anomalía, con la colaboración de una de las pasajeras, llamada Dajeil Gelian. Entretanto, un embajador de la Cultura (Byr Genar – Hofoen) es enviado a la Sleeper Service para contactar con la memoria de un capitán estelar que, aparentemente, descubrió la Anomalía dos milenios atrás… el resto, es mejor dejar que sea el lector quien lo averigüe por si mismo. Es interesante señalar que cuando Banks comenzó a escribir Excession tenía en mente que fuese su último libro sobre La Cultura, que iba a desaparecer en sus páginas, pero fue cambiando de idea sobre la marcha.
A día de hoy la serie se completa con Inversions (1998), que narra dos historias paralelas ambientadas en un mundo con nivel tecnológico típico de los siglos XVII/XVIII, aparentemente separadas entre si salvo para un seguidor de la serie, que enseguida identifica a los protagonistas como agentes de Contacto; y el último título aparecido hasta la fecha, look to Winward (2000), donde nos cuenta las aventuras del chelgriano Ziller, un compositor de gran renombre, embarcado en una misión que puede iluminar el futuro de La Cultura, así como su mismo pasado.
Y eso es todo de momento, o al menos lo más destacado. En otro momento me gustaría escribir sobre las novelas de Banks ajenas al ciclo de la Cultura o al género de ciencia ficción, como es el caso de El Puente. Pero eso será tras la Semana Negra. Espero verles a la vuelta. Un abrazo y hasta pronto.

Comentarios

Anna ha dicho que…
hola,

descubrí tu blog precisamente preparando una entrada para el mío sobre El Jugador, y lo encontré de nuevo al escribir otra sobre El uso de las armas, libros que acabo de leer.

Tengo que reconocer que El uso de las armas se me hizo bastante pesado a excepció de la última parte, aunque hay algunos flashbacks muy buenos también al principio. Para mí, el mejor de los tres (me refiero a los primeros) es, sin ninguna duda, El Jugador.

Ahora, pero, me has hecho entrar el gusanillo de los que quedan, deberé buscarlos porque éstos no los tengo en casa!
Alejandro Caveda ha dicho que…
Hola Anna, veo que compartimos la pasión por Banks, aunque personalmente yo me inclino más por "El uso de las armas", tal vez porque fue el primer libro que leí de este autor, antes que "Pensad en Flebas" o "El jugador", quizás por eso lo recuerdo con más cariño. Si te ha entrado el gusanillo, la Factoría de Ideas está publicando muchos libros nuevos de Banks a la par que reedita los antiguos, por lo que no deberías tener problemas en localizarlos en cualquier librería. Merecen la pena. Un saludo y espero verte más veces por aquí.