Star Wars: ¿El fin del Universo Expandido?

Tras la elección de J. J. Abrams como director del próximo Episodio VII de Star Wars había cierta curiosidad por averiguar los planes que el responsable de títulos de éxito de la pequeña pantalla como Alias o Perdidos tenía para el futuro de la célebre saga creada en 1977 por George Lucas. Y aunque el secretismo es la norma imperante, poco a poco vamos descubriendo algunos detalles, aunque sea con cuentagotas, como por ejemplo que Abrams se propone reunir a buena parte del reparto original, o que no piensa ceñirse a la continuidad establecida desde hace años por el Universo Expandido de Lucasfilm.
A este respecto hay que señalar que la editorial Marvel ha recuperado la exclusiva para publicar series de comics inspiradas en La guerra de las galaxias, tarea que ya desempeñó entre 1977-1986 con una colección que duró unos 107 números, además de tres Anuales y una miniserie que adaptaba el Episodio VI (El retorno del Jedi, 1983) (1) antes de dejar que los derechos pasasen en 1990 a Dark Horse. ¿A qué se debe, pues, esta marcha atrás en el tiempo? Pues que ahora tanto Marvel como Lucasfilm pertenecen a la misma empresa: la todo poderosa Disney, que tras arrasar en los cines con Los Vengadores y otras películas inspiradas en personajes del comic, aspira a relanzar la franquicia galáctica con una nueva trilogía cinematográfica, así como varios spin offs y series de televisión, tanto animadas como de imagen real. Y lógicamente, en Disney consideran que puestos a aprovechar el tirón, es mejor que todo quede en casa. La pregunta es si los nuevos guionistas respetarán el trabajo realizado hasta la fecha por sus predecesores de Dark Horse, que si cumplían con la férrea continuidad del Universo Expandido.
En llegados a este punto, puede que sea necesario hacer una pausa para explicar en detalle en qué consiste dicho universo, y por qué las declaraciones de Abrams han caído como una bomba entre el núcleo duro de aficionados a la serie.

Dentro del universo de La guerra de las galaxias el Canon básico está formado por las seis películas (los episodios I a VI) además de algún título paralelo como The Ewok Adventure (1984) o Ewoks: The Battle for Endor de 1985. El resto (las novelas, series de comic, videojuegos, juegos de rol, etc.) forman lo que se ha dado en llamar el Universo Expandido. ¿Y en qué se diferencia este de otras franquicias, como la de Star Trek o El planeta de los simios, por poner un par de ejemplos? Pues que en estos casos cada licencia de la franquicia va por libre, y de hecho, cuando esta cambia de manos, los nuevos responsables suelen hacer borrón y cuenta nueva y queda a su discreción la opción de respetar la tarea de sus predecesores o no. Al contrario de lo que hasta ahora ocurría en el Universo Expandido de George Lucas, donde cada acontecimiento estaba planeado hasta el último detalle, y creaba precedente de cara a historias posteriores.
No siempre ha sido así. Hasta 1990 el Universo Expandido de Lucasfilm era como el de otras franquicias: los comics de Marvel y las novelas de Ballantine Del Rey iban por libre, e incluso en ocasiones tenían poco que ver con las películas en las cuales se inspiraban. Tras el estreno de El retorno del Jedi en 1983 la saga cayó en una cierta atonía, ya que todo el mundo entendía que ya no habría más películas en mucho tiempo. Sin embargo, en 1990 las cosas habían cambiado. Nuevas editoriales tomaban el testigo con nuevas historias ambientadas en la saga, y cada vez parecía más plausible que Lucas se embarcase en el rodaje de los episodios I a III, por lo que en Lucasfilm decidieron ponerse las pilas para reactivar el interés de los fans por la franquicia. Así, mientras que el periodo anterior al Episodio IV quedaba reservado para la nueva trilogía, guionistas y escritores se aplicaron en desarrollar el futuro de los protagonistas de la saga hasta 40 años después del Episodio IV (2), en el caso de las novelas, y 140 (3) si hablamos de las series de comic. Por el camino, hemos sido testigos de la derrota definitiva del Imperio; del regreso del Gran Almirante Thrawn; del renacimiento de la Academia Jedi; de la invasión de los Yuuzhan Vong; de las bodas entre Han y Leia y Luke y Mara Jade, así como del nacimiento de sus respectivos hijos, e incluso hemos visto a algunos de estos morir o volverse al Lado Oscuro, y un largo etcétera. Y ahora, como diría Roy Batty, todos esos momentos se perderán, como lágrimas en la lluvia, ya que como decíamos al principio de este artículo, Abrams no tiene previsto adaptar ninguna de las historias del Universo Expandido, sino que quiere desarrollar su propia historia, tal y como hizo (brillantemente, todo sea dicho) con el relanzamiento de Star Trek, sacándose de la manga un universo alternativo, fruto del viaje temporal de Nero, donde todo es similar a lo ya conocido pero a la vez distinto, lo que le permitía liberarse de la obligación de respetar la cronología establecida por la serie clásica. En el caso de Star Wars lo tiene todavía más sencillo, puesto que el territorio posterior al Episodio VI es un país desconocido e inexplorado, esperando que alguien (en este caso, Abrams) venga a descubrirlo. A mayor abundamiento, es de suponer que Marvel publique las adaptaciones al comic del Episodio VII y posteriores, con lo que la fractura entre el antiguo y nuevo universo expandido se hará cada vez más grande. Algo que deja indiferentes a la mayoría de los aficionados a la saga que sólo conocen las películas, pero que se traduce en una herejía para los fieles defensores del Universo Expandido tradicional, que ven en los planes de Abrams una traición al mismo, consentida por la propia Lucasfilm, bajo la batuta de una implacable Disney, que lógicamente no ha pagado una suma indecente de dinero por el emporio de George Lucas para dejarlo dormir el sueño de los justos, sino para recuperar su inversión con intereses.
Quizás tanta preocupación sea prematura. El viejo Universo Expandido siempre estará ahí para quién desee releerlo y disfrutar con él. Por otro lado, aun no sabemos cuáles son los planes exactos de Abrams para la nueva trilogía, y cabe dentro de lo posible que en breve muchos de los que ahora le critican le aclamen como a un genio. En cualquier caso, no cabe duda de que Disney está dispuesta a agitar el árbol, a ver que cae. Y es que mientras que Lucas apenas rodó poco más de seis películas en 26 años, los nuevos dueños de la franquicia vienen cargados de proyectos y novedades, mejores o peores, pero al menos parecen dispuestos a revitalizar la saga para toda una nueva generación de aficionados, muchos de los cuales ni siquiera habían nacido durante el estreno del Episodio IV original, la película que lo empezó todo, hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana.

Notas:

(2). En la serie de novelas Fate of the Jedi.
(3). En la serie de comic Star Wars: Legado, publicada en España por la editorial Planeta DeAgostini.

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Comentarios

Lety R. G. ha dicho que…
Wow, que interesante todo esto que compartes en tu blog Alex. Yo soy admiradora de la Saga de Star Wars, pero la verdad no sabia muchas de las cosas que comentas aquí. Te agradezco mucho el haberme acercado un poco más a este extraordinario mundo. Un abrazo amigo.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Muchas gracias por tus amables palabras, Leticia, y me alegro de haber ampliado un poquito tus horizontes sobre una saga tan popular e interesante como es esta. Otro abrazo para ti de vuelta y nos seguimos leyendo en twitter o por el G+ ¡Saludos!