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Recordando Espacio 1999

La tripulación de la Base Lunar Alfa
Hoy quería recordar una de esas series míticas de nuestra infancia (o juventud, dependiendo de la perspectiva de cada uno) como es Espacio 1999, también conocida como Cosmos 1999 o Base Lunar Alfa, según el país de emisión.
Espacio 1999 fue una serie de ciencia ficción creada por Gerry y Sylvia Anderson (responsables de otros títulos de éxito de la época como Thunderbyrds o UFO) para la cadena británica ITC Entertainment, que constó de dos temporadas emitidas entre 1975-1977. Dentro del reparto (compuesto en su mayor parte por secundarios y actores relativamente desconocidos) destacaba la pareja protagonista compuesta por Martin Landau (Almirante Koenig) y su mujer Barbara Bain (la doctora Helena Russell) famosos por su trabajo conjunto en otra producción televisiva mítica de la época, Misión: Imposible.
La premisa inicial de la trama no dejaba de ser original en sí misma. En el año 1999 (según la cronología de la serie) los depósitos de material radioactivo depositados en la Luna entraban en un proceso de masa crítica y finalmente explotaban sacando al satélite de su órbita y enviándole a viajar por el espacio, cual bola de pinball, junto con los 311 habitantes de la Base Alfa. Hoy día puede parecer un punto de partida disparatado, pero en aquel entonces tenía su encanto, y recuerdo estar sentado frente al televisor semana a semana para seguir las desventuras de los errantes supervivientes en su búsqueda de un mundo similar a la Tierra donde instalarse. Objetivo este que no deja de recordarnos al de la flota fugitiva de Galáctica, una serie de la misma época aunque de estética y espíritu muy diferentes. Y es que Espacio 1999 bebía más de precedentes como 2001, una odisea del espacio de Stanley Kubrick e intentaba ser una aproximación más seria y rigurosa al género, aunque a veces los guiones se saltasen las más elementales leyes de la física, como era el hecho de que la luna, en su meteórico deambular por el universo, se tropezase con un planeta más o menos habitable un episodio sí y otro también. Otras veces eran los efectos especiales y/o los escenarios los que chirriaban un poco, aunque justo es reconocer que en su momento fue una de las series con mayor presupuesto de la pequeña pantalla, y que los responsables del apartado estético tuvieron un montón de ideas geniales, como los uniformes, las llaves electrónicas, aquellos laser que parecían una grapadora de oficina y, sobre todo, las Águilas, las naves de exploración que usaban los supervivientes para visitar los distintos mundos que se iban encontrando.

Las Águilas, auténticas naves para todo
Ya hemos dicho que la serie constó de dos temporadas de 24 episodios cada una, 48 en total. Viéndolas de un tirón se notan numerosas diferencias entre una y otra. La primera tanda alternaba algunos episodios ligeros (pocos) con otros mucho más densos y profundos, casi metafísicos, muy del gusto de la época pero de escaso tirón entre la audiencia general, por lo que sus responsables decidieron remozarla casi por completo de cara a la siguiente temporada. Algunos personajes secundarios desaparecieron sin mayor explicación, siendo sustituidos por otros que tampoco sabías de donde habían salido, salvo que se hubiesen pasado la primera temporada escondidos en algún almacén de la base Alfa. Se modificaron los uniformes para darles un toque más alegre y se incorporó al reparto un nuevo protagonista, la alienígena multiforme Maya (interpretada por la atractiva actriz de origen húngaro, Catherine Schell). Sin embargo los mayores cambios se dejaron sentir en los guiones, a los que se intentó dar un toque más lúdico y aventurero en un intento por mejorar los niveles de audiencia. Por desgracia, el experimento no funcionó y la segunda temporada cerró su emisión con el episodio "The Dorcons", dejando en el aire la suerte corrida por los habitantes de la Base Alfa. Durante años se ha especulado con la posibilidad de realizar alguna clase de remake o continuación de la misma, pero a día de hoy lo único que existe es un corto rodado por algunos admiradores de la serie y protagonizado por la actriz Zienia Morton que, retomando su papel como Sandra Benes, la oficial de comunicaciones, nos anuncia que los restantes supervivientes han abandonado la base y se han instalado en un planeta cercano tras grabar ese mensaje y enviarlo a través del espacio con la esperanza de que algún día llegue hasta la Tierra. Más recientemente, la editorial de comic Archaia ha editado una novela gráfica que rellena el hueco entre ambas temporadas e intenta explicar las discrepancias anteriormente comentadas.
Pese a todo lo dicho Espacio 1999 se ha convertido en eso vulgarmente conocido como "Serie de culto", recordada con nostalgia por una legión de admiradores entre los cuales se reconoce incluido el autor de estas líneas, quizás por que al niño que fui le encantaban las Águilas y jugar con un laser imaginario como los que usaban los protagonistas de la serie, que nos dejó para el recuerdo algunos capítulos memorables como "Another time, another place" (1x16), con sus dos lineas temporales paralelas y esa forma de cerrar el círculo que no deja de recordarnos al episodio clásico de Star Trek "La ciudad al fin de la eternidad". Una serie que merece la pena recordar o descubrir, según el caso de cada uno.

Para saber más:


Video inédito (Message from Moonbase Alpha):



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