Aventuras de un norteño en la capital del reino (2)


Los que me conocen de hace tiempo saben que uno de mis pasatiempos favoritos cuando visito la capital es ir al teatro o a algún musical de los que están representando en ese momento en Madrid. En esta ocasión, tenía especial interés por ver Avenue Q, un musical que venía precedido de un gran éxito en Broadway desde su estreno en el 2003 (3 Premios Tony en 2004: Mejor Musical, Mejor Libreto y Mejor Música) y que actualmente se puede ver en el teatro Nuevo Apolo, sito en la plaza de Tirso de Molina.


Avenue Q es el espectáculo más innovador y divertido de la actual cartelera madrileña, que utiliza personajes de carne y hueso conviviendo con muñecos para contar una historia contemporánea, adulta, de gente normal y corriente, con problemas de hoy, y lo hace con una propuesta de guión y partitura muy atractivos, premiados y gamberros. La presencia de los muñecos no debe confundir sobre la naturaleza de esta obra, que no es adecuada para menores.

Hay que destacar la gran calidad de la versión española (dirigida por Yllana), así como del reparto de interpretes entre los cuáles encontramos nombres familiares del mundillo del teatro, el cine u otros musicales como es el caso de Ángel Padilla, Leo Rivera, Isabel Malavia, Pablo Muñiz-Chápuli, Thais Curia, Mayka Sitté o Noemí Gallego Valverde, entre otros.


La trama arranca con la llegada de Princetown (un ingenuo recién licenciado) a Avenue Q. Pese a su optimismo inicial, Princetown está a punto de descubrir que el futuro no es un sitio tan brillante como parecía; que el mundo es una mierda, y que su flamante título no vale ni para envolver el bocata. Así tendrá que partir de cero y redescubrir su meta en la vida, para lo cuál contará con la ayuda del resto de particulares inquilinos de este bloque de edificios: un cómico fracasado; una terapeuta sin clientes; un corredor de bolsa gay y su realquilado gorrón hetero; Kate y Trekkie Monster o el encargado del edificio, la estrella infantil venida a menos Gary Coleman. Los números musicales son de auténtico lujo, mientras que la interacción entre muñecos y personajes de carne y hueso es simplemente perfecta.

Como recuerdo, aquí os dejo algunas imágenes y escenas del mismo. Si ya lo habéis visto, las repasareis con una sonrisa , si no es así, ¿a qué estáis esperando? Merece la pena, y la representación termina a mediados de enero.

Comentarios

Julián Glez. Aréchaga ha dicho que…
Una obra genial. Buen libreto y los intérpretes y las marionetas están estupendos. Tengo que volver a verla antes de que se vyasn.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Pues date prisa, porque creo que lo retiraban de cartelera a mediados de enero...
Julián Glez. Aréchaga ha dicho que…
No la retiran, la cambian de teatro.