Ir al contenido principal

"Ya estamos muertos" de Charlie Huston

Los vampiros están de moda; sin embargo, los otrora siniestros amos de la noche se han convertido en los albores del siglo XXI en atormentados héroes post-románticos de inspiración neogótica por obra y gracia de escritoras como Stephanie Meyer, Charlaine Harris o Tanya Huff, entre otras. Afortunadamente, no todos los herederos de Drácula responden a este esquema, y ahí está Charlie Huston para demostrar que existe otra forma de entender y abordar el mito de los chupasangres.
Oriundo de Oukland, California, Huston es un escritor de terror y misterio que actualmente reside en Los Ángeles con su esposa, la actriz Virginia Louise Smith. Aunque es autor de varias novelas sueltas, no pertenecientes a serie alguna, como The Shortgun Rule (2007) o Sleppless:a novel (2010), es especialmente conocido por las aventuras de sus personajes de ficción más famosos: Hank Thompson (Caught Stealing, 2004; Six Bad Things, 2005; y A Dangerous Man, 2007) y el detective vampirizado Joe Pitt.
Pitt es un personaje de raices clásicas que a grandes rasgos recuerda a un cruce entre el Hannibal King de Marvel Comics y el Philip Marlowe de Raymond Chandler. Como Marlowe, Pitt es un tipo duro y de vuelta de todo, pero que posee un personal sentido del honor que le lleva a meterse en situaciones a cual más peligrosa por ayudar a gente en apuros; y como King, es un detective vampirizado que ha renunciado a alimentarse de humanos y alquila sus servicios al mejor postor. Pitt vive en una Nueva York alternativa en la que el territorio de la ciudad se halla repartido entre distintos clanes vampíricos que mantienen una incómoda tregua la cual puede saltar por los aires a la menor provocación; y mientras que en ese mundo cada no-muerto ha de tomar partido por una u otra facción, Pitt es un solitario que no ha jurado lealtad a nadie e intenta vivir al margen de las intrigas de sus congéneres, no siempre con éxito.
Pese a todo lo dicho, quien piense que Pitt es un personaje políticamente correcto se equivoca; sus historias están salpicadas de sexo, sangre y violencia (aunque nunca gratuitos) en la mejor tradición de un comic de Mark Millar, lo cual no resulta extraño si pensamos que Huston ha trabajado como guionista para la editorial Marvel Comics en colecciones como Moon Knight Vol. 5 nºs 1 a 13 (2006-2007), el Annual nº 2 de los Ultimates, o el Legion of Monsters: Man-Thing nº 1.

Hasta la fecha Huston ha escrito cinco novelas protagonizadas por Joe Pitt: Ya estamos muertos (2005); Sin dominio (2006); Half the blood of Brooklin (2007); Every last drop (2008) y My dead body (2009), de las cuáles las dos primeras han sido publicadas en castellano por la editorial Alianza dentro de su colección Runas dedicada al Fantástico. Así pues, quien ya esté cansado de vampiros lánguidos y sexies hasta la nausea (y no se escandalice fácilmente) debería darle una oportunidad a Charlie Huston, leer a Joe Pitt y disfrutar con su retorcida personalidad y su sarcástido sentido del humor. Están avisados.

FICHA TÉCNICA:

AUTOR:  Charlie Huston
TÍTULO: Ya estamos muertos.
EDITORIAL: Col. Runas de Alianza Editorial.
FORMATO: Cartoné, 246 pp. de 22x14,5 cm.
ISBN: 978-84-206-8238-9
PVP: 16 €

Comentarios

Entradas populares de este blog

Todos los Jack Ryan

Sin superar el record del agente 007, Jack Ryan ha conocido varias encarnaciones en pantalla, casi tantas como películas se han rodado sobre el personaje. Y es que, a excepción de Harrison Ford (que repitió en dos ocasiones) el resto de actores han pasado sin pena ni gloria, sin que ninguno de ellos haya terminado de acuñar en pantalla la imagen definitiva de este analista de la CIA ocasionalmente reconvertido en hombre de acción cuando las circunstancias le obligan a ello. Algo que puede cambiar si finalmente sale adelante el proyecto de una nueva serie de televisión basada en sus aventuras.
Creado en 1982 por el escritor norteamericano Tom Clancy, Ryan es una rara avis dentro del género de espías. Casado, hombre de familia, discreto, metódico y de firmes convicciones políticas, su perfil se asemeja más al de cualquier aburrido chupatintas de Langley que al de otros agentes célebres del cine y la literatura contemporáneas como James Bond o Jason Bourne, por poner dos ejemplos. A mayo…

De ¿Sueñan los androides...? a Blade Runner 2049

En cierto modo, Blade Runner ha sido víctima de su propio éxito. Cimentado su estatus como Obra Maestra del Séptimo Arte, la película arrastra tras de sí a toda una legión de admiradores integristas que defienden a capa y espada que es imposible igualar (no digamos ya superar) al original, por lo que descartan de mano cualquier clase de precuela, secuela, continuación, spin-off o proyecto derivado que, en su opinión, pueda arruinar el prestigio del filme a cambio de un puñado de dólares (o menos aun). Sin embargo, en Hollywood quedan pocas vacas sagradas e incluso el propio Ridley Scott abrió la puerta a la especulación tras rodar Prometheus (2012) e insinuar que entre sus planes de futuro podría estar una precuela de su clásico de 1982.
Al final, no ha sido una precuela, sino una secuela (Blade Runner 2049), y el proyecto vendrá firmado por el cineasta y guionista canadiense Denis Villeneuve, mientras que Scott se reserva un papel como productor asociado. En cuanto al reparto, Ryan G…

Recordando Espacio 1999

Hoy quería recordar una de esas series míticas de nuestra infancia (o juventud, dependiendo de la perspectiva de cada uno) como es Espacio 1999, también conocida como Cosmos 1999 o Base Lunar Alfa, según el país de emisión.
Espacio 1999 fue una serie de ciencia ficción creada por Gerry y Sylvia Anderson (responsables de otros títulos de éxito de la época como Thunderbyrds o UFO) para la cadena británica ITC Entertainment, que constó de dos temporadas emitidas entre 1975-1977. Dentro del reparto (compuesto en su mayor parte por secundarios y actores relativamente desconocidos) destacaba la pareja protagonista compuesta por Martin Landau (Almirante Koenig) y su mujer Barbara Bain (la doctora Helena Russell) famosos por su trabajo conjunto en otra producción televisiva mítica de la época, Misión: Imposible.
La premisa inicial de la trama no dejaba de ser original en sí misma. En el año 1999 (según la cronología de la serie) los depósitos de material radioactivo depositados en la Luna entr…