De Cine: Daniel Calparsoro

Al hilo de un anterior post sobre la teleserie Inocentes quería aprovechar el mismo para conocer un poco mejor a su director y guionista, Daniel Calparsoro, el cual me parece uno de los cineastas más destacables del actual panorama del cine español, pero cuyo talento no siempre ha sido debidamente valorado en su justa medida. Autor de un buen puñado de títulos más que interesantes, su nombre fue uno de los que sonaron con más fuerza para hacerse cargo del eterno proyecto sobre el Capitán Trueno que finalmente ha rodado Antonio Hernández. Destacar además que en general las labores de Calparsoro no se limitan a la dirección de sus filmes, ya que es habitual que escriba o colabore en la redacción del guión, ejerciendo un control casi absoluto sobre el resultado final.
Su debut tuvo lugar en 1995 con Salto al vacío, una cruda historia protagonizada por Alex (Najwa Nimri), una chica que mantiene a toda su familia a través del contrabando de armas, a la que seguirían otros títulos emblemáticos como Pasajes (1996), A ciegas (1997) o Asfalto (2000), una peculiar mezcla de historia de amor y acción con final trágico (algo que, por otra parte, es una seña distintiva de este realizador). Poco después llegaría Guerreros, tal vez su trabajo más personal hasta la fecha que, sin embargo, tuvo una tibia acogida por parte de la crítica y del público. Lo mismo ocurrió con su posterior filme, Ausentes (2005), un intenso thriller de suspense protagonizado por Ariadna Gil. Tal vez por ello Calparsoro decidió tomarse un tiempo, reorientando su carrera hacia el mundillo de la televisión en un momento en el que las TV Movies estaban de moda y las diversas cadenas buscaban nuevos profesionales y proyectos con los que rellenar sus parrillas. Así, en el 2005 escribe y dirige para Antena 3 la polémica El castigo, que narra las desventuras de varios jóvenes rebeldes que participan en un reality cuyo objetivo es reeducarles recurriendo a cualquier medio imaginable, tortura incluida. Los buenos resultados de share hicieron que en Tele 5 se fijasen en Calparsoro y le ficharan para realizar una nueva trilogía de temática y estética similares, de las cuales se han rodado y estrenado hasta la fecha las dos primeras entregas. La idea detrás de esta trilogía era tomar como punto de partida alguna noticia o acontecimiento que hubiese conmocionado a la opinión pública para, a partir de ahí, desarrollar una trama completamente nueva, tal y como hace en La ira (2009) e Inocentes (2010), centrada en el submundo de la prostitución y la trata de mujeres, y que en un principio iba a titularse La lujuria. Pese a ser trabajos pensados y realizados para el medio televisivo, hay que destacar la impecable factura formal de los mismos así como la crudeza del guión y de algunas de sus escenas o imágenes, que no obstante (como ya hemos apuntado) son marca de la casa. Con frecuencia a Carpalsoro se le ha criticado por recrearse en exceso en la violencia, obsesión esta que le acerca - más en espíritu que en la estética - a la obra de cineastas como Peckinpah o Tarantino. Sin embargo, no ir más allá sería terriblemente injusto, ya que en Calparsoro dicha fascinación por la violencia convive con una ácida reflexión acerca de su naturaleza y en especial de las consecuencias de la misma, al igual que hace el gran Clint Eastwood (y perdonen las comparaciones, que siempre son odiosas) en títulos como Sin perdón (1992), Mystic River (2003) o la más reciente Gran Torino (2008). En Inocentes, por poner un ejemplo, el comportamiento inmoral y delictivo de Marcos (Alex González) le acaba pasando factura no sólo a él mismo, sino también a su novia, Sonia (Michelle Jenner), y la mejor amiga de esta, Celia (Aida Folch), en una espiral de violencia que impregna toda la segunda parte de la teleserie. Es de agradecer que su creador no haya cedido a la tentación de optar por un Happy End en aras de la comercialidad más descarada, y que en su lugar haya elegido un final tan desazonador como impactante.
Curiosamente, estas TV Movies han relanzado - con toda justicia - la carrera cinematográfica de Calparsoro. Para el futuro inmediato tiene pendiente de estreno la miniserie Tormenta para A3 Films así como el largometraje Invasor, basada en el best-seller de Fernando Marias. En cualquier caso, mal que les pese a sus detractores, Calparsoro tiene genio y talento de sobras para sacar adelante estos y otros muchos proyectos, a cual más interesantes, y yo espero estar ahí para seguir disfrutando con ellos como hasta la fecha. Como decía un hombre sabio: "Ladran, luego algo estamos haciendo bien". Pues eso.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me huelo que este post es sólo una burda excusa para volver a poner una foto de Michele Jenner...

GMF
Alejandro Caveda ha dicho que…
Saludos, maese.
Hombre, con semejante idea le haces un flaco favor al talento de Mr. Calparsoro, que es uno de mis cineastas favoritos, pero para que vamos a engañarnos, cualquier excusa es buena para volver a ver a Michelle ;)