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Star Wars in Concert (20 de marzo de 2010)

Como algunos de los más asiduos seguidores de este blog recordarán, el pasado día 20 de marzo tuve la oportunidad de asistir en Madrid a la representación de Star Wars en concierto, la última ocurrencia de Lucas para sacarnos los cuartos a los incondicionales de la saga. Celebrado en el Palacio de los Deportes de la Comunidad (en la calle Goya) el concierto consistía en una selección de las mejores melodías de las bandas sonoras de las seis películas de la serie, ordenadas cronológicamente e interpretadas por la Royal Philharmonic Concert Orchestra de Londres, bajo la dirección de Dirk Brossé, mientras que Anthony Daniels (C3PO) actuó como Narrador / Maestro de Ceremonias, introduciendo cada pieza musical con una desenvoltura fruto de muchos años de experiencia sobre los escenarios.
A mayor abundamiento los editores de Lucasfilm han creado un nuevo montaje a partir de las películas originales para acompañar cada una de las piezas seleccionadas, que se proyectaban sobre una pantalla gigante situada detrás de la orquesta.
Este puede ser un buen momento para recordar la trayectoria de John Williams, compositor de todas las bandas sonoras de la saga. Nacido en Nueva York, Williams cursó estudios en la UCLA así como en la Escuela Julliard de Música. Pronto destacó como experto pianista de jazz y músico de estudio. En 1975 comenzó su fructífera colaboración con Steven Spielberg al componer la banda sonora de Tiburón, a la que seguirían otras partituras memorables como En busca del arca perdida (1981), ET (1982), El imperio del sol (1987), Always (1989) o Minority report (2002), entre otros títulos imprescindibles. En 1977 George Lucas buscaba un compositor que supiese reflejar en la gran pantalla toda la épica y espíritu aventurero de La guerra de las galaxias. Spielberg le mencionó el nombre de John Williams y el resto, como se suele decir, es historia. Williams ha compuesto, además, la banda sonora de otros filmes de éxito como Superman (1978), Las brujas de Eastwick (1987) o las tres primeras entregas de Harry Potter.
Volviendo al concierto en sí, la hora de comienzo estaba fijada a las seis de la tarde aunque el estadio abría sus puertas a las cinco, para que los numerosos aficionados presentes pudiesen ir acomodándose. Excuso decirles la cantidad de soldados de asalto, caballeros Jedi & Padawans y Emperadores o Darth Vaders que se veían en las diferentes colas, aunque pueden hacerse una idea a través de las imágenes que acompañan a este post.
Aunque oficialmente estaba prohibido sacar fotos del evento, los encargados hicieron la vista gorda durante los minutos previos al comienzo del mismo, gracias a lo cual algunos asistentes pudimos retratarnos con el escenario de fondo para la posteridad :)
El concierto arrancó con el tema principal de La guerra de las galaxias (Ep. IV) tras el cual la orquesta fue interpretando una selección de los mejores temas musicales de las películas, ordenados cronológicamente, desde el Episodio I al VI, habilmente guiados por Anthony Daniels que hacia de hilo conductor entre unos y otros. Músicos y director estuvieron sencillamente geniales y arrancaron reiterados aplausos entre el público asistente, especialmente con su intensa interpretación de la Marcha Imperial (que repitieron al final del concierto).
Star Wars in Concert ha sido una experiencia memorable, de esas que sólo se viven una vez en la vida, y les aseguro que el espectáculo - mal que me pese; Lucas ya es lo bastante rico sin mi ayuda - valía todos y cada uno de los euros que costaba la entrada. Si estuvieron ya me entienden y, si no es así, no saben lo que se han perdido.

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