Elemental, querido Holmes

El célebre detective de Baker Street creado por Arthur Conan Doyle ha sido llevado a la pequeña y grande pantalla en numerosas ocasiones. Actores tan famosos como Basil Rathbone, Christopher Lee, Peter Cushing, Christopher Plummer o Michael Caine, entre otros nombres ilustres le han puesto rostro a uno de los personajes de ficción más populares de todos los tiempos. Pues bien, ahora es el turno de un Robert Downey Jr., renacido de sus cenizas, de interpretar al gran investigador victoriano para, con la valiosa ayuda del británico Jude Law (en el rol del siempre eficaz Watson), acercar a Holmes a toda una nueva generación de espectadores acostumbrados a héroes de acción más físicos y violentos.
No deja de sorprender que detrás del proyecto se encuentre Guy Ritchie. Pese a ser más conocido por su turbulento matrimonio - y divorcio - con la cantante Madonna, Ritchie es uno de los directores más interesantes de las últimas décadas, creador de un personal estilo cinematográfico plasmado en títulos como Lock & Stock (1998), Snatch, cerdos y diamantes (2000) o RocknRolla (2008) que en su momento revolucionaron el género negro británico de finales de los noventa y principios del s. XXI. A quienes hayan visto uno o varios de estos filmes - caracterizados por un ritmo narrativo frenético, diálogos ágiles y malsonantes, y protagonistas retorcidos y bizarros - Ritchie les puede parecer el director menos adecuado para encargarse de un personaje tan tradicional y conservador como Holmes; pero desde mi punto de vista, esas hipotéticas objeciones son las que juegan precisamente a su favor. Ritchie es un gran admirador del mito y aunque su visión del mismo vaya a contracorriente del Canon oficial establecido desde los tiempos de Conan Doyle, precisamente por ello puede ser el cineasta adecuado para actualizarlo y recrear un Holmes más físico y dinámico adaptado a los nuevos tiempos que corren.
Aunque a más de un Holmesiano de pro semejante apuesta pudiera parecerle una herejía, lo cierto es que la interpretación de Ritchie hunde sus raíces en la esencia misma del personaje tal y como fue concebido por su creador literario. En efecto, según Doyle, Holmes era un experto en boxeo, esgrima y artes marciales, aunque en la práctica prefiriese ejercitar su intelecto y dejase el trabajo sucio en manos de Watson y Lestrade, entre otros. Sin embargo, el Holmes de Ritchie, en su enfrentamiento con Lord Blackwood, el villano de la película, no renuncia a correr, pelear, usar los puños y sudar la camiseta como un proletario cualquiera.
Buena parte del mérito de que este nuevo Holmes resulte tan convincente corresponde al actor que lo interpreta, Robert Downey Jr. El protagonista de películas tan memorables como Chaplin (1992) o Ironman (2007) recrea un Holmes más joven, dinámico y cercano del que estamos acostumbrados (salvo por excepciones puntuales como el filme El secreto de la pirámide, de 1985) con una intensidad y convicción que no dejan de despertar una cierta complicidad en el espectador, sensación a la que no es ajena la buena química que existe entre Downey y su Watson particular, Jude Law, otro buen actor lastrado por su fama de juerguista y mujeriego.
Tal vez aun sea pronto para aventurar si esta personal interpretación del mito funcionará o no, pero a título personal confieso que me siento impaciente por reencontrarme con Holmes y Watson de nuevo y recorrer las calles empedradas y cubiertas de niebla de Londres para arruinar el enésimo plan del malvado profesor Moriarty (o cualquiera de sus secuaces). Adelante, Watson. El juego ha comenzado de nuevo. Y en manos de Ritchie y Downey Jr. promete ser más emocionante que nunca.

Comentarios

Rodolfo Martínez ha dicho que…
un personaje tan tradicional y conservador como Holmes.

Hombre, en realidad, Holmes tiene bien poco de tradicional, y no digamos ya de conservador. De hecho es un personaje, por definición, transgresor, excéntrico y que se rige por su propio sentido de la moral, pasándose bastante por el forro lo que dicta la sociedad. Y hablo del Holmes original, el de Conan Doyle.

De hecho, se podría definir claramente como un "outsider" que usa el sistema cuando le conviene pero que se siente fuera (y por encima de él).

Vamos, que la esa definición del personaje que has dado no termina de parecerme muy adecuada.
Alejandro Caveda ha dicho que…
A Rudy:
Ante todo un fuerte abrazo y muchas gracias por dedicar parte de tu valioso tiempo a leer y comentar este post, es todo un honor que un Holmesiano de pro como tu me enmende la plana :)
Tienes mucha razón en lo que afirmas, y cuando yo hablaba del caracter tradicional y conservador de Holmes me refería mayormente a muchas de las adaptaciones que se han hecho del personaje con posterioridad a ACD; por eso reconocía abiertamente el acierto de Ritchie al acudir a la fuente original y ofrecernos esta faceta de Holmes que no siempre ha sido la más trabajada. A mayor abundamiento, destacar que Ritchie se ha inspirado también en el comic de Lionel Wigram, que incide en esa consideración del personaje que tu comentas. En cualquier caso, el filme promete y espero que nos veamos ahí el día del estreno para poder disfrutar del mismo en buena compañía. Un abrazo y saludos a Iván y resto de los tertulianos del Avalón ;)
Rodolfo Martínez ha dicho que…
Si no nos vemos el mismo día del estreno, seguro que nos veremos algún viernes en el Trisquel y charlaremos del asunto, fijo.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Fijísimo :) Por cierto que al poco de escribir este post me he visto una película de Sherlock Holmes que ni sabía que existía, interpretada por Rupert Everett: "Sherlock Holmes y el caso de las medias de seda". Entretenida, nada del otro mundo, pero con el detalle simpático de ver a "Dylan Dog" haciendo de Holmes :)