"Commando", 30 años después: el montaje del director

John Matrix, un ejército de un solo hombre
Aunque haya pasado casi completamente desapercibido frente a la llegada de Marty McFly al futuro, este año 2015 se cumplía también el 30 aniversario de Commando (1985), uno de los títulos emblemáticos de la filmografía de Arnold Schwarzenegger, y sin duda uno de los mejores exponentes de ese cine de acción ochentero que Stallone ha reciclado, en clave nostálgica, en su exitosa trilogía de Los Mercenarios.
Aunque mucho de este género está más cerca de los parámetros del cine de serie B que de las grandes producciones de Hollywood, Commando destaca un poco por encima de la media, gracias en buena medida al talento del equipo responsable de la película, entre el que encontramos nombres de tanto prestigio como Joel Silver (productor), Steven E. de Souza (coproductor), Jeph Loeb (guionista), el recientemente fallecido compositor James Horner o el propio Schwarzenegger, entre otros no menos interesantes como la co-protagonista femenina (Rae Dawn Chong), el villano (magistralmente interpretado por el australiano Vernon Wells) o una jovencísima Alyssa Milano en el papel de la hija pequeña del protagonista.
La historia detrás de la película es, cuanto menos, curiosa. Silver y de Souza buscaban un guión adecuado para una nueva película de acción interpretada por Schwarzenegger, que ya venía de triunfar con Conan (1982) y Terminator (1984). Por el camino se encontraron con un libreto escrito a medias por un tal Joseph Loeb (que años más tarde se haría famoso como guionista de comics, con el nombre de Jeph Loeb) sobre un ex-comando israelí que tenía que regresar al servicio presionado por sus enemigos. De Souza pensó que, con pequeños cambios, ahí tenían el argumento que estaban buscando, aunque todavía faltaba el visto bueno de Schwarzenegger. Por suerte, este se mostró entusiasmado con el guión, ya que su personaje era un abnegado padre de familia, y su motivación consistía en proteger y salvar a su hija, lo que le permitía alejarse de los papeles de villano o barbaro forzudo que había encarnado hasta entonces. El resto, como se suele decir, es historia.

Una aguerrida Rae Dawn Chong, mucho más que la chica guapa de la peli
Visto con la perspectiva que da el tiempo, Commando es una película tramposa. El protagonista actua por puro instinto y tiene la suerte de que el guionista y el destino siempre están de su parte. La narración, de hecho, avanza a base de continuos deus ex machina, como es el hecho de que, de entre toda la gente presente en el aereopuerto, Matrix secuestre a la única persona que puede ayudarle (Cindy), descifrando la factura que Cooke (Bill Duke) lleva encima, o pilotando un hidroavión para transportarle hasta la base no tan secreta de sus adversarios. O de que cuando va a asaltar una tienda de armas, haya una excavadora disponible para poder llevarse por delante la puerta del local, sólo por poner un par de ejemplos. Aunque para ser sinceros, todos esos detalles pasan desapercibidos cuando estás viendo la película, ya que todo pasa tan rápido, y el ritmo de la acción es tan frenético, que incluso el espectador más avezado no puede evitar dejarse atrapar por la historia. A mayor abundamiento, Commando nos deja algunas de las escenas y líneas de diálogo más divertidas y memorables del cine de acción de los ochenta, como el tiroteo en el centro comercial, con Arnold arrancando una cabina de teléfonos para atrapar a su hombre, o el enfrentamiento final en la isla contra todo un ejército de mercenarios, que Stallone revisaría más tarde sin empacho en la primera entrega de su antedicha trilogía fílmica.
Con motivo del 30 Aniversario, se ha lanzado una edición especial en bluray que incluye tanto la versión estrenada en cines, como la versión de su director, Mark L. Lester, aunque conviene señalar que la única diferencia entre ambas es que Lester añade unos cuatro minutos de diálogo entre Matrix y Cindy mientras están persiguiendo en coche a Sully (David Patrick Kelly), en las que el personaje de Schwarzenegger se presenta y explica que por culpa de su trabajo se ha perdido la infancia de su hija, y que por eso ahora quiere recuperar el tiempo perdido. Realmente, es una escena que no aporta gran cosa, y por el contrario, rompía el ritmo de la película, por lo que no es de extrañar que se eliminase en su momento.

Otro momento del rodaje de la película
Ya en los extras, encontramos un par de escenas inéditas de mayor interés. En la primera de ellas el general Kirby intenta convencer (sin éxito) a la policía para que no obstaculicen la misión de Matrix, mientras que la segunda son versiones alternativas de la muerte de Bennett y, en especial, de la frase que pronuncia Arnold en ese preciso instante. En realidad, Commando no necesita gran cosa. Con sus más y sus menos - que los tiene - la película funciona perfectamente como espectáculo de acción, y como vehículo de promoción a mayor gloria de su protagonista, que a lo largo del metraje tiene sobradas ocasiones de exhibir esa prodigiosa musculatura que le hizo famoso, además de abrirle las puertas del cine y permitirle ostentar, entre otros, los títulos de Mr. Universo y Mr. Olimpia. De hecho, Commando es (en buena medida) un compendio de la trayectoria profesional del propio Schwarzenegger. En el aereopuerto, Matrix se despide de Bennett diciendo “Volveré”, al igual que el Terminator T-800 del filme de John Cameron, mientras que la escena en la que se prepara para asaltar la isla recuerda a los momentos previos a su duelo con el alienígena de Depredador (John McTiernan, 1987) donde volvería a coincidir con el actor Bill Duke. Por desgracia, el austriaco nunca ha mostrado en interés por rodar una secuela del filme, y tal vez sea así, porque salvo excepciones mal contadas (como Terminator 2), ya se sabe que segundas partes nunca fueron buenas, y el tiempo ha permitido que Commando haya terminado por convertirse en un clásico menor, pero clásico al fin y al cabo, dentro del género y de la filmografía de su protagonista.

MATRIX: ¿Recuerdas que te prometí que te mataría el último?
SULLY: ¡Si, es verdad! ¡Lo prometiste!
MATRIX: Mentí (abriendo la mano y dejando caer a Sully al vacío).

Comentarios

Elwin Álvarez Fuentes ha dicho que…
Vi esta peli de adolescente y me gustó, aunque no logró conquistarme como otras de su actor protagonista. Igual me gustaría volver a verla para disfrutarla ahora como adulto. Por cierto, su banda sonora es formidable y a cargo de nada menos que del hace poco desaparecido y hoy llorado James Horner.
Alejandro Caveda ha dicho que…
¡Pues tienes toda la razón! Con tu permiso, actualizo el texto para incluir la referencia a Horner que, como bien dices, fue uno de los grandes. Por cierto, muy buenas las últimas entradas de tu blog, veré de pasarme en breve a comentarlas con calma. ¡Saludos!