Extraños entre nosotros


Uno de los puntos fuertes de la última entrega de las aventuras del agente 007 es, sin duda, la excepcional interpretación que Javier Bardem hace como Silva, el villano de turno. Bardem se convierte así en el último representante (hasta la fecha) de una veterana escuela de actores españoles que han actuado como villanos en alguna superproducción de Hollywood, empezando por un Fernando Rey que ya en 1971 le hacia sudar la gota gorda a Gene Hackman en el clásico filme de William Friedkin En lucha contra el imperio de la droga. Curiosamente la mayoría de ellos han tenido que interpretar a personajes de otras nacionalidades como es el caso de Luis Tosar en el remake de Corrupción en Miami (2006) o el histriónico gangster cubano al que daba vida Jordi Molla en Dos policiás rebeldes 2 (2003). Aunque siempre hay excepciones a la norma, como el capitán español que encarna Oscar Jaenada en la cuarta entrega de Piratas del Caribe (2011) y que compite con los protagonistas en la búsqueda de la mítica fuente de la Eterna Juventud (con mejor fortuna que en su posterior incursión en el género, en la malograda serie de TV de T5).

Claro que los actores patrios no son las únicas víctimas de esta mania por cambiar la nacionalidad al malo de la película, como bien puede atestiguar Joaquim de Almeida, el interprete luso que cuenta en su curriculum con papeles que van desde el coronel del servicio de espionaje cubano Felix Cortez de Peligro inminente (1994) a "Bucho", el señor mejicano de la droga y hermano de Antonio Banderas en Desperado (1995) de Robert Rodríguez. A mayor abundamiento, Almeida interpretó al general Santa Ana en la primera entrega de las nuevas aventuras del Zorro protagonizadas por el actor malagueño (La máscara del Zorro, 1998) aunque sus escenas fueron descartadas en el montaje final.


El propio Banderas tuvo ocasión de enfrentarse con Silvester Stallone en un duelo a muerte de asesinos profesionales donde, al igual que en Los Inmortales de Russell Mulcahy (1986) solo podía quedar uno. Por desgracia, Asesinos (1995) es uno de los trabajos más flojos de su realizador, el cineasta Richard Donner, y lo mismo puede decirse de la interpretación que Banderas hace como Miguel Bain, repleta de tics y completamente sobreactuada, al igual que hacia (con más sentido del humor) el antedicho Jordi Molla en la segunda entrega de Dos policías rebeldes de Jerry Bruckheimer o más recientemente en Colombiana (2011) de Olivier Megaton. A mayor abundamiento, será uno de los adversarios de Vin Diesel en la próxima entrega de las crónicas de Riddick, y también ha sido considerado para ser el antagonista de la tripulación de la Enterprise en la nueva Star Trek 2. Más suerte tuvo el santanderino Eduardo Noriega, que en Vintage Point (En el punto de mira, 2008) pudo interpretar al sospechoso de turno sin tener que salir de España (1). Sin olvidarnos de otros secundarios de lujo como Sergio Peris-Mencheta en Resident Evil: Ultratumba (2010) o Alex González, el silencioso Riptide de X-Men: Primera de Generación (2011).


Bardem, por su parte, parece estar especializándose en este tipo de papeles: en la memoria reciente de los espectadores están sus trabajos como asesino a sueldo en No es país para viejos (2007) de los hermanos Cohen o el mafioso latinoamericano que contrata a Tom Cruise en Collateral (2004) de Michael Mann. Durante algún tiempo se especuló con su nombre como posible protagonista de la saga de las novelas de la Torre Oscura del escritor de terror y suspense Stephen King, aunque al final parece que será el neozelandés Russell Crowe quien se haga con el papel.


¿Veremos algún día a algún actor español interpretando al espia más famoso al servicio de Su Majestad? Todo es posible. Bardem ha sabido encarnar un adversario digno del agente 007, mientras que Banderas se ha puesto la máscara del Zorro (otro famoso héroe de ficción) en dos ocasiones, en 1998 y 2004. Pero entretanto, no cabe descartar de que en Hollywood sigan confiando en más de un actor patrio para atormentar al héroe de turno; al fin y al cabo, dicen, un buen villano siempre es una garantía de éxito, y Holmes no sería lo mismo sin un Moriarty que le dise la réplica, aunque sea con acento andaluz. Que caray.

(1) En fechas más recientes, Noriega le ha dado la réplica al mismísimo Schwarzenegger en El último desafío (2013) de Kim Jee-Woon.

ACTUALIZACIÓN:

Tanto en esta entrada como en la anterior (a propósito de Skyfall) se nos paso mencionar al también interprete español Fernando Guillén Cuervo que en Quantum of Solace (2008) interpretaba a uno de los sicarios de Dominic Green. Queda pues apuntado y vayan desde aqui nuestras más sinceras disculpas al actor. 

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