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Recordando a Eduardo Barreto /03



Otros héroes, otros mundos

Quizás por ese talento especial a la hora de recrear diversas épocas y personajes, Barreto fue uno de los autores más solicitados dentro de lo que en DC se conoce como linea Otros Mundos, consistente - tal y como reza la publicidad de la casa - en sacar a los héroes de sus escenarios habituales y colocarlos en extraños tiempos y lugares, algunos que han existido, o podrían haber existido, y otros que no pueden o no deberían de existir. Fuese por el motivo que fuese, esa predilección le llevó a trabajar con algunos de los mejores guionistas del comic USA en historias de una calidad cuanto menos considerable.
Tras la ya comentada Amo del futuro (1991) Barreto regresaría a un nuevo Otro Mundo en el Prestigio Superman / Batman: Balas ardientes (1993) que fundía los dos personajes en uno al hacer que en esa realidad fuesen los Wayne, en vez de los Kent, quienes encontrasen y adoptasen al joven Kal-El, dando como resultado un Señor de la Noche tan oscuro como el que conocemos, pero de poderes muy superiores.
En esta ocasión Barreto dibujó en el mismo comic a los dos iconos por excelencia del comic-book norteamericano, y lo hizo con la despreocupada sltura de quien ya ha trabajado con ambos personajes en el pasado, a lo que hay que sumar el excelente guión de Jim DeMatteis que, como es habitual en él, hace un excelente retrato psicológico del personaje protagonista sin descuidar el ritmo de la narración.
Su siguiente incursión dentro del sello Otros Mundos le reuniría con otro de los autores más interesantes del momento como era Max Allan Collins, un escritor de novela policiaca metido a guionista de comics, creador de la serie de culto Mrs. Tree, y que ya se había encargado de uno de los títulos mensuales del Hombre Murciélago a mediados de los ochenta. En Batman: Scar of the bat Collins y Barreto trasladan el concepto del Señor de la Noche a la América de la prohibición y la Ley Seca, haciendo que este formase equipo con el mismísimo Elliot Ness, lider de los Intocables. Un detalle curioso de Scar of the bat es que esta es una de las pocas historias de Batman en las que este no es Bruce Wayne, de hecho, este y su familia no aparecen para nada a lo largo del comic, lo que no perjudica en absoluto a la obra. Collins es todo un experto en la materia, mientras que Barreto tiene una nueva oportunidad de demostrar su talento dibujando una historia de corte más realista y menos superheroico de lo habitual.
Aunque a estas alturas el esquema pueda parece un tanto repetitivo, hay que señalar que en cada una de estas obras Barreto nos ofrece una visión diferente del personaje: en Amo del futuro es un Batman del pasado, decimonónico; mientras que Balas ardientes es una amalgama de dos personajes y en la última se establece una especie de team up entre Batman y un personaje histórico real.
El uruguayo también tuvo ocasión de transportar al Hombre de Acero a Otros Mundos, en concreto en A nation divided (1999), un nuevo Prestigio que especulaba con la posibilidad de que Superman hubiese participado en la guerra civil norteamericana, tal y como hizo en su momento Elliot S. Maggin con Batman en El azul, el gris y el murciélago, aunque aquí con mejor fortuna, gracias al excelente guión de Roger Stern - uno de los mejores guionistas del Hombre de Acero durante la década de los 90 - y la puesta en escena de Barreto, que nuevamente se aleja del comic de superhéroes convencional para desarrollar una trama a medio camino entre el western y el género bélico.
Pero quizás el proyecto más interesante de la linea Otros Mundos en el que haya participado el autor que nos ocupa fuese la miniserie de tres números Conjurors (1999) nuevamente en colaboración con Chuck Dixon. Ambos autores construyen un mundo similar al nuestro pero en el que la magia ha desplazado a la ciencia - al estilo de las novelas de Harry Potter -. Los Grandes Antiguos, que una vez dominaron la Tierra, están a punto de regresar para esclavizar de nuevo a la raza humana y solo una coalición formada por los hechiceros más poderosos del planeta puede detenerlos. Dixon recluta para la ocasión a todos los personajes clásicos de DC relacionados con la magia como el Fantasma Extraño, Deadman, Klarion, Zatanna, el Hermano Poder, Madame Xanadu o Circe, en una historia mágica y aterradora a partes iguales, inspirada en los Mitos de Cthulhu de Lovecraft, dándole así a Barreto la oportunidad de lucirse dibujando con una naturalidad fascinante ruinas y paisajes extraterrenos, monstruos de pesadilla, espectros incorpóreos, conjuros y combates mágicos que recuerdan aquellas fascinantes historias del Dr. Extraño dibujadas por Steve Ditko. Una auténtica joya que, por desgracia, aun permanece inédita en nuestro país.

Aliens, depredadores y Caballeros Jedi

Un repaso a la carrera de Eduardo Barreto no estaría completo sin mencionar dos de sus obras más interesantes por cuanto que se alejan del comic de superhéroes para adentrarse en el terreno de la ciencia ficción, en el que es otro punto de contacto con Al Williamson, como son Aliens vs. Predator: Especies letales (1994-95) y Star Wars Ep. IV Edición Especial (1997), ambas para la editorial  norteamericana Dark Horse.
Especies letales es el título de una maxiserie de 12 números de la linea Alien vs. Predator escrita por Chris Claremont, publicada en los USA entre 1994 y 95, posteriormente recopilada en un TP y editada en nuestro país por Recerca en 2005. En un principio Barreto se limitaba a entintar los lápices de Jackson Guice, dibujante oficial de la serie, pero a partir del número cuatro el uruguayo le sustituye, pasando a encargarse de todo el trabajo. Sin menospreciar la labor de Guice, no cabe duda de que los lectores salimos ganando con el cambio. El americano es un gran profesional, pero su dibujo para esta maxiserie resulta pobre y muy estático frente al de Barreto, que impuso su estilo dinámico y sinuoso, lleno de curvas y movimiento.
Su personal narrativa hace más fácil de seguir el enrevesado guión de Claremont, a la vez que su naturalismo a la hora de diseñar naves y el entorno tecnológico de los protagonistas demuestra su habilidad para moverse con soltura en todas las épocas, no solo en el pasado.
Además, su visión de aliens y depredadores resulta una de las mejores que se hayan plasmado en un comic, demostrando así que su talento a la hora de retratar seres vivos no se limitaba a los humanos, algo que ya se podía intuir viendo sus caballos de Una nación dividida o los monstruos de Conjurors.
Curiosamente su trabajo en Star Wars es consecuencia del anterior. En 1997, con motivo del estreno de la Edición Especial del filme, Dark Horse decidió publicar una nueva adaptación al comic que actualizase la ya clásica de Roy Thomas y Howard Chaykin. A tal fin desde la casa se pusieron en contacto con Al Williamson, el mítico dibujante de Flash Gordon y responsable de las versiones gráficas de El Imperio contraataca y El retorno del jedi.
Williamson se vio obligado a declinar la oferta por motivos personales, pero en su lugar sugirió como sustituto a Barreto, cuyo trabajo en Especies letales le había impresionado. El uruguayo aceptó el encargo aunque, curiosamente, Williamson si acabó colaborando en la miniserie como entintador, junto a Carlos Garzón, mientras que el guión recayó sobre Bruce Jones, gran amante de la ciencia ficción y escritor habitual de Alien Worlds y Alien Encounters.
Pese a la alta calidad del equipo responsable Star Wars Ep. IV no termina de funcionar, ni logra superar a su predecesora. Jones y Barreto intentan contar en tan sólo cuatro números lo que a Thomas y Chaykin les llevó seis, y la narración se resiente de ello. Al final, uno se queda con la idea de que el objetivo era tan sólo darle énfasis a las nuevas escenas añadidas a la película, y contar todo lo demás de forma casi telegráfica. Barreto, no obstante, cumplió de forma más que digna dándonos así una visión lo más cercana posible de lo que hubiera sido La guerra de las galaxias de haberse encargado Williamson, en vez de Chaykin, de dibujarla.



(Continuará...)

Comentarios

Elwin Álvarez Fuentes ha dicho que…
Tengo el gusto de tener y leer "Una Nación Dividida", "Amo del Futuro" y "Balas Rasantes", que son verdaderas joyas. Admito que el concepto de los Otros Mundos de DC me gustaba mucho y en realidad lamento mucho que con "Los Nuevos 52" los hayan desechado (espero en realidad que los retomen). Los otros títulos de esta línea de DC que aquí mencionas no los conocía y me encantaría poder disfrutarlos.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Espero que puedas conseguirlos algún día, Elwin. Como fan que soy de Barreto te aseguro que merecen la pena. Un saludo cordial y nos seguimos leyendo.

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