La importancia de llamarse Fett

"Llámeme Mr. Fett: Boba suena ridículo".

Una de las ventajas del Universo Expandido de George Lucas es la de poder desarrollar personajes que en las películas eran meros esbozos, como es el caso de Boba Fett, el más célebre y misterioso cazarrecompensas de toda la galaxia. Para quienes sólo hayan visto las películas de la saga, Fett hace su aparición original en el Episodio V, El imperio contraataca (1980) dónde logra por fin emboscar a Han Solo, congelarlo en carbonita y llevárselo consigo a Tatooine para entregárselo a Jabba y dejarnos, de paso, a todos los aficionados con el alma en vilo hasta el estreno de El retorno del Jedi tres años después, dónde Fett era víctima de uno de los finales más apresurados e indignos de toda la saga cuando un invidente Solo acciona sin querer los cohetes de su mochila y, tras estamparse contra el costado de la nave de Jabba, se precipita en la boca del Sarlacc. No obstante, los buenos conceptos se resisten a morir. Ya en el número 81 de la colección de Star Wars de Marvel (Marzo de 1984) Fett regresaba brevemente de entre los muertos, sólo para volver a ser tragado por el Sarlacc esta vez acompañado de un Sandcrawler. Y pocos años después, en la miniserie Imperio Oscuro de Tom Veitch y Cam Kennedy (Dark Horse, 1995), el cazarrecompensas reaparece como un mal sueño para turbar de nuevo la nunca tranquila existencia del matrimonio Solo con una de las explicaciones más memorables que se han podido leer en un comic: "El Sarlacc me encontró algo indigesto, Solo". Y hasta ahora; porque como los gatos, Fett tiene muchas más de siete vidas y parece que nunca alcanzará la jubilación, mientras tenga buenas historias que protagonizar.
Para ser exactos, el debut de Fett tuvo lugar antes del Episodio V, dentro de aquel memorable Star Wars Holiday Special de 1978 de tan sonrojante recuerdo para todos los aficionados. Sin embargo, aquel curtido cazarrecompensas adornado con cabelleras de wookie y con más recursos que McGyver había demostrado tener un carisma suficiente como para garantizarse el pluriempleo, de tal manera que su debut en comic tuvo lugar de forma casi simultanea al estreno de El Imperio contraataca, en las viñetas de las tiras de prensa de Star Wars de Russ Manning. Por aquel entonces su background no estaba muy claro: según Lucasfilm, Fett vestía la armadura de combate de los Supercomandos Mandalorianos, un cuerpo de élite que luchó al lado del Emperador durante las Guerras Clon, por lo que en la serie clásica de comic de Marvel se dio por hecho que Fett era mandaloriano y así en los números 68 y 69 (Febrero y Marzo de 1983), durante una visita a este planeta, la princesa Leia conoce a Fenn Shysa y Tobbi Dala, dos antiguos compañeros de armas de Fett. Más tarde, a finales de los ochenta, las primeras guías para juegos de rol de West End Games establecieron un nuevo perfil para el cazarrecompensas, que pasa a ser Jaster Mereel, un ex-agente de la ley del planeta Concord Dawn. Esta fue la personalidad que manejaron Veith y Kennedy para sus miniseries sobre el Imperio Oscuro: de hecho, en uno de los comics de la serie dos aprendices Sith de Palpatine reclaman los servicios de Fett argumentando que este ya ha trabajado anteriormente para el Imperio; y que conocían su pasado como soldado de asalto. Esta versión fue la que conocieron la mayoría de los aficionados (yo incluido), al menos hasta que la nueva trilogía estableció un nuevo origen para el personaje. Sin embargo, la herencia Marvel tardó en diluirse; en el especial Twin engines of destruction (Dark Horse, 1997) un imitador llamado Jodo Kast suplanta la personalidad de Fett. Tras el enfrentamiento final, un airado cazarrecompensas le arranca la armadura a su rival al tiempo que exclama: "¡No eres nadie! Ni Fenn, ni Dala, nadie". Fenn Shysa y Tobbi Dala eran - como ya hemos apuntado - los nombres de los antiguos camaradas de Fett en el ejército de Mandalore según la antedicha colección Star Wars de Marvel. Un curioso guiño que demuestra que en el universo expandido todo se recicla y nada se desaprovecha.
La nueva trilogía, como deciamos, ha alterado sénsiblemente el status quo del personaje, que finalmente ha resultado ser el clon de otro cazarrecompensas llamado Jango Fett, el cuál presta su ADN como base para los soldados del nuevo ejército de la República a cambio de un clon no condicionado - Boba - para criarlo como su hijo y heredero. En la miniserie Jango Fett: Temporada de caza (Dark Horse, 2003) el guionista Haden Blackman intenta conciliar las diferentes versiones existentes del personaje, asignandole a Jango buena parte de la biografía más o menos oficial de Boba. Por el camino, Fett (en sus diferentes encarnaciones) ha sido protagonista de una extensa lista de especiales y miniseries, e incluso de su propia trilogía: The Bounty Hunter Wars (Bantam Books, 1997-99). Sin embargo, toda esta comercialización puede haber jugado en contra del personaje. A Fett el misterio le sentaba bien, mientras que ahora conocemos su origen, su aspecto físico, su familia, sus fobias, su DNI y hasta su talla de armadura, lo que le resta buena parte de ese enigmático encanto que poseía en sus orígenes; lo que por otra parte no es óbice para que siga en la brecha, ya que Fett sigue siendo un adversario en toda regla y, al fin y al cabo, es el mejor en su trabajo (como diría cierto enano canadiense con malas pulgas).

- ¿Quieres un hijo?
- No, un aprendiz. Se convertirá en el legado de Jaster.

(Jango Fett a Darth Tyrannus en "Temporada de caza").

Comentarios

Rodolfo Martínez ha dicho que…
Un apunte, Alejandro.

En realidad, Fett aparece en el episodio IV, al menos en la versión "remozada" que Lucas reestrena en 1997: allí, en la entrevista entre Solo y Jabba en el hangar del primero, vemos brevemente a Fett como parte de la escolta del Hutt.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Muy cierto, aunque siempre me ha parecido que le metieron con calzador y además, haciéndole un flaco favor, ya que aparte de pasearse por ahí con la pistola en plan chulo bares, poco más hace; de hecho, en un momento dado Solo le pisa la cola a Jabba y Fett ni se inmuta. Menudo guardaespaldas...