El punto de vista del Observador 8


Miguel Cane ha cerrado Alias Cane. Tras varios años de mantener regularmente su blog (uno de los más interesantes que anidaban por la red) Miguel ha decidido poner fin a su creación y ha echado el cerrojo con un emotivo y sincero artículo de despedida. Con un par. Y no dejo de sentir algo de admiración y envidia a partes iguales. Siempre he sido un fan confeso tanto de Alias Cane como del propio Miguel, no sólo porque me parece uno de los mejores escritores, articulistas y blogueros de la actualidad, sino también por ser capaz de actualizar practicamente a diario su blog con unos textos de lo más variado pero siempre interesante. Tan sólo conozco a otra persona capaz de hacer lo mismo: el entrañable Nino Ortea, alma mater de Ven y enloquece), con el cual he tenido el privilegio de colaborar en revistas tan ilustres como Dentro de la viñeta, Solaris o El pequeño Nemo.
Volviendo a Miguel Cane, admiro su valor para pasar página y abandonar Alias Cane en busca de nuevos retos. Cuando empecé con el zoco hace años, parecía una idea divertida, una forma de dar salida a muchas de las ideas que por aquel entonces me bullían en la cabeza y poder compartirlas con el resto del mundo ante la escasez de revistas con las que poder colaborar. Sin embargo, con el tiempo he acabado sintiéndome un poco esclavo de mi propio blog. Dado que por problemas de tiempo y trabajo nunca he sido capaz de actualizarlo todos los días, en su lugar había optado por colgar menos entradas, pero más extensas y trabajadas. Sin embargo, a veces "llevar al día" el zoco se ha convertido en una ingrata obligación, sobre todo cuando oyes el típico comentario: "A ver cuando actualizas el blog" de gente que después no malgasta tres valiosos segundos de su vida en dejarte un comentario dándote ánimos o colgar un simple "Bien hecho". Esto empezó siendo un hobby y a ratos ha terminado convirtiéndose en una tediosa obligación. Y sinceramente, odio las obligaciones. Ya tengo muchas y muy variadas para encima agobiarme con algo con lo que debería disfrutar.
Por eso - entre otras cosas - admiro a Miguel Cane: por haberlo hecho tan bien durante todos estos años y haber sabido parar a tiempo para experimentar otras cosas. Quien sabe. tal vez en breve siga su ejemplo. El zoco debe evolucionar o morir, pero nunca imponerse a su creador.

Comentarios

Nino Ortea ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nino Ortea ha dicho que…
Hola, Alejandro:
Ante todo, gracias por tus palabras. Como bien sabes, este último mes me he alejado del blog para evitar la saturación.
Volveré pronto, sin tardar, y con ganas. desconozco el caso de Cane, ahora leeré su posteo, pero creo que no debemos dejarnos llevar por el derrotismo:
Coincido en tu comentario sobre el desánimo que nos entra al comprobar la sequía de comentarios. Pero TODOS somos desconsiderados en ese aspecto. YO soy el primero que ha dejado un puñado contado de comentarios en tu blog.
Por fortuna tenemos los contadores de visitas, y ante todo la necesidad creativa. Si crear se convierte en una obligación, malo, pues se transforma en un trabajo. Si es un trabajo, peor, pues debería ser remunerado.
Me gusta tu blog, pues creo que a ti te gusta tenerlo. Cuando deje de ser así, no pasará nada si mantenemos la curiosidad por la vida.
Bueno, cuídate y ánimo.
Nino
Anónimo ha dicho que…
No te preocupes Alejandro, lo que te pasa tiene un nombre: Crisis de los 40.
Se cura cuando estes más cerca de los 50 que de los 40, lo cual pasará más pronto de lo que te imaginas!

Animo!!!!!!!

G M F
Alejandro Caveda ha dicho que…
Nino:
Como siempre, tienes mucha razón en lo que dices. Sin caer en el derrotismo, creo que el zoco ya ha cumplido su función y a partir de ahora aguantará lo que mi alicaido ánimo le permita. Entretanto, seguiremos leyéndonos, que carajo. Un abrazo y hasta pronto :)
Alejandro Caveda ha dicho que…
A Germán:
Ud. si que es todo un filosofo Zen y no nuestro presidente :)
Gracias por tus amables palabras (¿o iban más bien con algo de mala baba :P ), cuando llege a los 50 ya intercambiaremos impresiones y seguro que seguiremos hechos unos chavales. Un abrazo y a ver si te veo este viernes.
General Gato ha dicho que…
¡Hola! Primero que nada, creo que es la primera vez que escribo un comentario acá, pero lo haré dando votos para que el blog siga, qué caray, que hace un tiempo lo vengo siguiendo y aunque se postee poco, me gusta. Prefiero un blog que postee una vez al mes, pero que el posteo sea bueno (calidad: 100%), a uno que se actualice todos los días, pero que tenga apenas un posteo decente a la semana (calidad: ¿14,2%?). En cuanto a mí, modestia aparte, ya llevo casi cuatro años de andaduras con Cine 9009 (cerca de 550 posteos de otras tantas pelis) y Siglos Curiosos, y si bien me dejan comentarios, con suerte son tres o cuatro a la semana EN AMBOS BLOGS (sumando 1000 posteos entre ambos, suena una cantidad deprimentemente baja, o cómo no va a haber algo que postear, ¿no?). Por experiencia propia: la gente en general no comenta porque no tiene nada que añadir, o simplemente es floja. Pero eso no quiere decir que no lo lean, y si bien un blog difícilmente va a cambiarle la vida a alguien, sí al menos le va a llevar felicidad y aliento. Y eso, al final del día, algo vale.

Tampoco me siento esclavo de ninguno de mis dos blogs porque los escribo pensando en hacer algo bueno (si resulta o no, eso es de opinión ajena a la mía, claro está), y no en obtener lectores, que si la obra es buena, los lectores se abrirán paso solitos hasta el blog. Después de todo, este blog es bueno y nadie me lo recomendó para llegar hasta él, ¿no? ;-)

Saludos, suerte, y ojalá que el Zoco siga adelante. Aunque sea una vez al mes.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Hola camarada y cordiales saludos. Lo primero, muchas gracias por tus palabras de ánimo, como ves seguimos al pie del cañón, por cuanto no te sé decir, pero todavía tengo mucho material acumulado al que le quiero ir dando salida. Espero devolverte en breve tu gentileza visitando tus blogs y saludándote por allí. Un abrazo virtual y hasta pronto ;)

Entradas populares