Krazy Kat & Ignatz de Planeta

Si, ya sé que en mi última entrada había anunciado que la siguiente reseña versaría sobre el Eragon de Christopher Paolini, pero que quieren, al pasar por mi librería habitual me he encontrado con la grata sorpresa de que Planeta Comics ha lanzado, dentro de su linea Biblioteca Grandes del Comic, el primer volumen que recopila las tiras de prensa de los años 1925 a 1926 protagonizadas por Krazy Cat e Ignatz, y no he podido resistir la tentación de comprarlo, devorarlo más que leerlo y dedicarle estas lineas. Soy un gran admirador de George Herriman, en general, y de esta gran obra, en particular, desde que tuve ocasión de leerla por primera vez en La Oca, aquella mítica revista de vida breve publicada en nuestro país allá por los ochenta.
No sé porqué, el joven lector que era entonces quedó cautivado por aquellas historias de humor (¿o amor?) ambientadas en aquel fantástico condado de Coconino, donde pasabas del día a la noche de una viñeta a la otra y el paisaje de fondo cambiada asimismo en cada escena aunque los personajes no se movieran del sitio.
Lo curioso del caso es que el condado de Coconino existe realmente, se trata de una división administrativa al norte del estado de Arizona, en los EEUU, donde se ubica el Gran Cañón del Colorado, y que inspiró a Harriman buena parte de los paisajes y flora que aparecen retratados en sus ilustraciones.
Harriman creó la tira en 1910 para el New York Journal, uno de los diarios del magnate W. Randolph Hearst, aunque a raiz de su éxito su andadura se prolongó por otras cabeceras hasta el año 1946. El eje central de las tiras es el triángulo amoroso formado por Krazy (un gato o gata de sexo indeterminado), el ratón Ignatz y el agente Cachorro, un bulldog encargado de cumplir la ley y el orden en el condado de Coconino. Krazy está locamente enamorada (¿o enamorado?) de Ignatz, el cual sin embargo no le corresponde y se entretiene arrojándole ladrillos que ella (¿o él?) interpreta como un gesto de amor, mientras que el agente Cachorro, secretamente enamorado a su vez de Krazy, hace todo lo posible por intentar protegerla (o protegerlo) de Ignatz. Con este esquema tan simple Harriman realizó numerosas tiras que no obstante destacan por su riqueza imaginativa, su espíritu lúdico, el lenguaje rico y lleno de juegos de palabras y dobles sentidos, así como por el encanto ingenuo que desprenden sus personajes.
Si Krazy & Ignatz se hubiera publicado en otro medio o formato sería una obra obra maestra, por desgracia solo es comic lo que explica que haya pasado injustamente desapercibida a lo largo de los años para muchos "expertos" incapaces de reconocer el arte aunque este les apareciese desnudo con el cuerpo de Elle McPherson.
Puede que alguno de ustedes tras leerlo opinen que no es para tanto, pero puede que haya también quien como yo descubra la magia de esta obra. Porque en el fondo, todos somos un poquito Krazy y alguna vez hemos estado masoquistamente enamorados de alguien que no nos correspondía y nos hizo sufrir, pero fue bonito mientras duró y que nos quiten lo bailao. Y ahora les dejo, que aun me quedan unas cuantas páginas por leer y disfrutar.

"Lejos, muy lejos de aquí, hay una tierra feliz..."

Comentarios

Jose Antonio ha dicho que…
Vaya argumento mas politicamente incorrecto para nuestros tiempos. Es cierto que me gustaron algunas de sus historias (no recuerdo donde las leí,y me suena que vi algun pequeños film de animacion), pero situando estos dibujos en su epoca (los inocentes años 10, los locos años 20, y los duros años 30) si que debieron ser bastante revolucionarios en el arte grafico. En resumen, una pequeña obra maestra.
Jorge Iván Argiz ha dicho que…
Ahora a por Eragon...
Alejandro Caveda ha dicho que…
A José Antonio:
Si, aunque no sé si eesa era la intención del autor o si yo era consciente de ese detalle hace años. Ten en cuenta que en inglés gato (cat) es neutro, dicho "it", tal vez fuese algo buscado por el autor o mera casualidad, muy divertida en todo caso.
Alejandro Caveda ha dicho que…
A Jorge Iván: En breve, caballero.