Crónica de una muerte inesperada

Pido perdón por adelantado a todos los visitantes del blog por interrumpir temporalmente la serie de artículos sobre los detectives de lo sobrenatural para hacerme eco de una noticia que no por inesperada es menos dolorosa: Robel abandona la edición española del Isaac Asimov’s Magazine. Tras 21 números, los últimos 6 de ellos con cadencia bimestral y el doble de páginas, la editorial arroja la toalla cerrando así la que sin duda ha sido la mejor edición en castellano de la célebre revista norteamericana de CF.

Semejante noticia siempre es una mala noticia – valga la redundancia – para el aficionado. Un servidor siempre ha opinado que en el difícil panorama de la CF española no sobra ningún fanzine, revista o colección por poco apetitosa que aparezca en un principio. Ocasiones hemos tenido, y tendremos, de pasar las vacas flacas. Malo es pues que una revista tan digna y atractiva como el IAM desaparezca de nuestras librerías. Robel cierra así otra etapa tras la reciente conclusión del Orden Estelar.

Tal vez alguno de los seguidores de este foro recuerde una entrada reciente titulada “La literatura sobre CF en España” en la que hacia un breve repaso a las principales revistas del género que se publicaban en nuestro país hasta la fecha. Pues bien, a día de hoy habría que tachar ya al IAM, mientras que el Solaris lleva varios meses, casi un año ausente de los escaparates.

Todo ello ha llevado a varios comentaristas a especular con una posible e inminente crisis del sector en España, idea que tal vez resulte un tanto alarmista a priori, aunque no descabellada. Quienes tengan una cierta memoria histórica o recuerden los editoriales de ND sabrán de lo que hablo: en las últimas décadas el mercado de la CF en nuestro país ha pasado por sucesivas etapas de auge y decadencia. El ciclo es siempre similar: en un momento dado, varias editoriales, por motivos que solo ellas conocen, estiman que puede haber negocio en eso de publicar CF y deciden lanzarse al ruedo editando revistas y colecciones por doquier. Por desgracia, la oferta crece mucho más rápido que la demanda. Los lectores habituales se ven incapaces de absorber tantas novedades y se ven obligados a seleccionar. Al final, varias o muchas de dichas revistas o colecciones acaban por cerrar, incapaces de soportar la competencia o la presión de las leyes del mercado.

No digo que sea este el caso del IAM, aunque todo es posible; quizás la desaparición de la revista sea el heraldo de una nueva era de crisis que barra con parte de la oferta actual y nos retraiga a tiempos peores, aunque en la actualidad tenemos al menos el consuelo de Internet para parchear la escasez – ojalá que temporal – de revistas. En todo caso, haya crisis o no, la defunción del Isaac Asimov no deja de ser una mala noticia; como esos casos en los que el barco se está hundiendo y el sobrecargo anuncia que ya no queda sitio en los botes, para añadir a continuación que se olvidaron los chalecos salvavidas en el puerto. Descanse en paz.

Comentarios

Jorge Iván Argiz ha dicho que…
Hola, Alejandro:

Sin duda una lástima lo de la revista, pero bueno, seguro que alguien retoma la iniciativa ¿o eres negativo en ese sentido?
Alejandro Caveda ha dicho que…
Bueno, negativo, negativo no... El Isaac Asimov Magazine ha muerto y resucitado en castellano hasta cinco veces, esta última ha sido la mejor pero no tiene porque ser la definitiva... Ahora bien, también cabe pensar que si ha pinchado hasta cinco veces, pocas esperanzas de futuro puede tener. Los dioses de kobol dirán.