Dylan Dog de Tiziano Sclavi, en Aleta

"Llámeme Dylan; señor Dog suena ridículo".

Así como quien no quiere la cosa, el pasado mes de agosto de 2015 Aleta publicó el número 10 de su colección Dylan Dog de Tiziano Sclavi, dedicada a reeditar las primeras aventuras de este célebre personaje de la Bonelli, aunque a partir de cierto punto no todas ellas estén escritas por su creador, el antedicho Sclavi. Con este número 10 se alcanza el 41 de la edición original italiana ("¡Golconda!", febrero de 1990), con ánimo de seguir avanzando, lo que hace que Aleta se convierta así en la editorial que ha publicado más historietas, y durante más tiempo, de Dylan Dog en nuestro país (aunque las cifras de ventas no se acerquen ni de lejos a las italianas) superando así con creces los esfuerzos previos de Zinco y Ediciones B.
Zinco, de hecho, tan sólo llegó a publicar los 6 primeros números de la colección (1), siguiendo muy de cerca la edición original italiana, aunque cambiando el formato por otro más básico y económico (de grapas). Su sucesora, Ediciones B, intentó cambiar el concepto enfocando la colección hacia un público más selecto y adulto, con álbumes más caros y de mayor tamaño, y con nuevas portadas diseñadas ex profeso para la ocasión por Alfonso Font, publicando así otros 10 números, del 8 al 17 italianos (2). Después vendrían varios años de olvido editorial hasta que Aleta reemprendió la publicación de sus aventuras en castellano (en 2006), con una salvedad: desde Bonelli insistieron en que los nuevos responsables de la serie publicasen historias más recientes, a partir del número 159 italiano (3), con lo que los 142 episodios intermedios entre el 17 y este quedaron inéditos (143, si contamos el nº 7). Sin embargo, la gente demandaba la reedición de las aventuras clásicas del personaje, en general, y de la etapa de Tiziano Sclavi en particular, por lo que en 2008 en Aleta deciden liarse la manta a la cabeza y sacar al mercado una nueva colección, la ya mencionada Dylan Dog de Tiziano Sclavi, de forma paralela y alterna a la que publica sus historias más recientes.

Los Dylan Dog 100 y 200
Al margen han publicado varios números especiales fuera de colección, en formato de tapa dura, bien en blanco y negro, bien a color, como Historieta (4) que incluye cuatro historias cortas dibujadas, respectivamente, por Enrique Breccia, Lito Fernández, Alfonso Font y José Ortiz; o La historia de Dylan Dog, que recupera el episodio original número 100, de enero de 1995, en el que el propio Sclavi resolvía muchas de las incógnitas sobre el personaje que había ido dejando caer desde los comienzos de la colección. A título anecdótico, Aleta también ha publicado el número 200, dentro del álbum regular La ley de la jungla (Aleta, 2008) aunque en esta ocasión Sclavi cede el testigo a Paola Barbato y Bruno Brindisi para contarnos la historia nunca contada de los primeros días de Dylan Dog como detective de lo sobrenatural a la vez que ahondan en la estrecha relación entre Dylan y el inspector Bloch. Puede que Sclavi hubiese abordado el tema de otra manera, pero no cabe duda de que Barbato y Brindisi hicieron un excelente trabajo que no desmerece, en absoluto, a la obra de su creador.

Mater Morbi, o la enfermedad como oscuro objeto de deseo...
¿Qué podemos esperar, de cara al futuro? De momento, Aleta ha conseguido sacar adelante ambas colecciones, la serie regular y la reedición del Dylan Dog de Tiziano Sclavi, aunque con una cadencia irregular que oscila entre el "¿Quién sabe cuándo?" y el "Volvemos enseguida". Respecto a los números especiales, no hay nada previsto por el momento, al menos por parte de Aleta, aunque Spaceman Books ha publicado en castellano una preciosa edición de coleccionista de Mater Morbi (5), el número 280 italiano de Dylan Dog, obra de Roberto Recchioni y Massimo Carnivale, con un nuevo prólogo creado ex profeso para la ocasión y una más que interesante galería de extras que incluye numerosos bocetos y fragmentos del guión. Lástima que ni Spaceman ni Aleta demuestren interés por recuperar más de estas historias, aunque - como decíamos al principio - también es de agradecer que hayamos podido contar con la presencia más o menos continuada de Dylan Dog en nuestras librerías desde 2006, algo que a más de un admirador del personaje (y de su creador) nos hubiese parecido increíble (cuando no imposible) tras los estrepitosos fracasos de Zinco y Ediciones B.

Notas:

(1). En 1988.
(2). El número siete quedó inédito en su momento, por un problema de derechos, y así permaneció durante muchos años hasta la actual reedición de Aleta.
(3). “Percepción extrasensorial” (1 de diciembre de 1999), de Pasquale Ruju, Ugolino Cossu y Angelo Stano (Portadista). A día de hoy, la edición de Aleta ha alcanzado (con diferentes formatos) el episodio original italiano nº 233, "El convidado de piedra" (de febrero de 2006).
(4). Dylan Dog Color Fest Nº 8 (Mayo 2012). Publicado por Aleta en 2013.
(5). Dylan Dog: Mater Morbi. 2015 Bonelli Editores & Spaceman Books.

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Comentarios

Elwin Álvarez Fuentes ha dicho que…
Uno de los pecados de omisión que más me pesan, es no haberme comprado los grandes tomos de este personaje que llegaron acá a muy bajo precio. En realidad tengo pendiente leer esta versión italiana de Constantine (¿O es muy osado llamar así al personaje?).
Alejandro Caveda ha dicho que…
Sensu estricto, creo que Dylan es anterior a Constantine, aunque por otro lado los dos son muy diferentes, tanto en el fondo como en la forma. Dylan es un buen tipo, mientras que Constantine... es Constantine. Sin embargo, ambos son apasionantes, cada cual a su estilo.