J. M. Straczynski y el dificil arte de narrar historias /03


Estrella naciente, 2ª parte
 
A la altura del número 9 USA Straczynski decide hacer un punto y aparte para dar paso al segundo acto de la saga. Una vez descubierta la identidad del asesino, los supervivientes se dividen en dos bandos, uno de ellos apoyado por el gobierno. Durante el enfrentamiento posterior mueren los especiales suficientes como para que el poder de los demás alcance su punto más alto. A partir de ahí, la confrontación adquiere un caracter apocalíptico. El autor hace aquí que la acción avance varios años en el tiempo. Mientras que los "especiales" victoriosos han prosperado, el resto han tenido que huir y esconderse donde han podido. Otros han aprovechado sus poderes para convertirse en los dueños y señores de ciudades como Chicago. Uno de los fugitivos, Cuervo Sombrío, llega a un acuerdo con el gobierno: la amnistía para él y aquellos de sus compañeros que le ayuden a recuperar el control de la ciudad.
Curiosamente, en este segundo acto Straczynski da una nueva vuelta de tuerca a lo visto en el primero y nos descubre que el asesino de superhumanos no era quien realmente creiamos... o, al menos, que sus motivos no eran los que se habían expuesto hasta entonces. Ante esto los lectores se dividieron en dos posturas: hubo quien acusó al guionista poco menos que de estafa, por haber alterado la premisa original, mientras que otros pensaron que el nuevo curso de los acontecimientos resultaba congruente con el desarrollo de la serie. Lo cierto es que, teniendo en cuenta como le gusta al autor que nos ocupa tener todos los cabos bien atados desde un principio, y no dejar nada libre a la improvisación, cuesta creer que este no lo tuviese todo previsto desde el primer número.


El tercer y último arco argumental de la colección abarca los números 17 a 24 USA. En ellos, los supervivientes de ambos bandos, tras la reconciliación, deciden empezar a usar sus poderes en beneficio de la humanidad y no en el suyo propio. Tal es el caso de Patriot, el cual se propone librar al mundo de la amenaza de las armas nucleares, lo que provoca el recelo de las diversas superpotencias del planeta - especialmente los EEUU - empeñadas en deshacerse de los especiales a toda costa. Nuevamente encontramos aquí esa ecuación Poder = Responsabilidad, tan querida del autor, y que tendría ocasión de explotar más a fondo durante su etapa al frente de The Amazing Spider-Man.
Un último aspecto - pero no menos importante - a la hora de valorar en su justa medida el alcance de esta serie es el apartado gráfico. Por desgracia, ni Keu Cha (números 1 a 3) ni Christian Zanier & Kevin Lashey (4 a 13) están a la altura de las circunstancias. Pese a que el autor intenta disculparles aduciendo que sus guiones son muy detallados, y lleva mucho tiempo plasmarlos en imágenes, su dibujo, impersonal y frío, con los peores vicios de la escuela Image - una puesta en escena la más de las veces farragosa, rostros inexpresivos, posturas estáticas, torsos hiperabultados sobre piernas kilométricas al estilo Liefeld, etc.- lastra la serie hasta su número 14, a partir del cual se incorporan Stuart Immonem y Brent Anderson. Su estilo, más natural y elegante que sus predecesores, se amolda como un guante a la trama, impregnando las viñetas de un romanticismo sombrío y acentuando el ambiente de tragedia que se cierne sobre sus protagonistas.
Curiosamente, para cerrar su historia Straczynski opta por un esquema circular similar al usado por Mike W. Barr en la mítica Camelot 3000, haciendo que el final sea un nuevo principio. ¿Balance de la serie? Quizás no sea todo lo que se esperaba de ella dadas las expectativas que había generado, aunque en general deja un buen sabor de boca gracias a la hábil construcción de personajes, el ritmo de los diálogos, y el suspense que el autor sabe dosificar a lo largo de toda la trama además de otras ideas originales que reducen esa sensación de "Ya visto, ya leído" que impregna otros comics de la misma época menos inspirados. En general Rising Stars parece un banco de pruebas en el que Straczynski prueba - con mayor o menor fortuna - conceptos que luego desarrollaría en trabajos posteriores como Los Doce o su muy personal revisión del Escuadrón Supremo.
En España Rising Stars fue publicada en su momento por Planeta DeAgostini Comics, que editó los dos primeros arcos argumentales en grapas, mientras que el último salió al mercado recopilado en un sólo volumen de tapa blanda. En el 2008 Norma Comics acometió la reedición de la saga en una serie limitada de cinco volúmenes en tapa que incluian la serie principal más dos miniseries paralelas que habían quedado inéditas durante la etapa de Planeta.
Para su siguiente colaboración en Top Cow el autor optó por un una historia completamente alejada del género superheroico y que recuerda más a sus primeras incursiones como escritor en el género del terror. Hablamos, como no, de Midnight Nation, maxiserie de 12 episodios que analizaremos en profundidad en nuestra próxima entrega de este repaso por la trayectoria profesional de J.M. Straczynski.

(Continuará)

Para saber más:

Rising Stars en la Wikipedia (Artículo en inglés). 

Comentarios

Elwin Álvarez Fuentes ha dicho que…
¡Uf, definitivamente deseo leerla! ¿A que no Straczynski es uno de los grandes fabuladores de la ciencia ficción vivos en la actualidad?
Alejandro Caveda ha dicho que…
En mi modesta opinión así es, Elwin, aunque no siempre ha sido reconocido como tal. Si te gusta Rising Stars, Midnight Nation simplemente te encantará. Mi idea es continuar el artículo en un futuro más o menos inmediato, analizando sus últimos trabajos para Marvel, como The Amazing Spider-Man, Thor o Supreme Power. ¡Nos leemos!