Ir al contenido principal

J. M. Straczynski y el dificil arte de narrar historias /01


Aunque el ascenso de recién llegados como Jonathan Hickman o Matt Fraction le haya dejado relegado a un discreto segundo plano, J. M. Straczynski se mantiene como uno de los más sólidos valores de la editorial Marvel Comics gracias, en buena medida, al éxito de su larga etapa al frente de Spider-Man, el personaje estrella de la casa. La aparición en castellano del segundo y último volumen recopilatorio de Los Doce, uno de sus más recientes y personales proyectos, supone una buena excusa para repasar la trayectoria de este gran autor que cuenta en su currículum con títulos de tanto éxito como Babylon 5, Rising Stars, Midnight Nation o Supreme Powers, entre otros no menos destacables.

El espacio, la última frontera...

Antes de convertirse en el guionista estrella de The Amazing Spider-Man Joseph M. Straczynski no era más que otro aspirante a novelista con buenas ideas pero fortuna desigual, faceta que simultaneó durante algunos años con su trabajo como escritor para diversas series de televisión, hasta que a principios de los noventa tuvo la oportunidad de desarrollar su propio proyecto: una serie de ciencia ficción diferente de todo lo que se había hecho hasta la fecha. Se trataba - como no - de Babylon 5 y el resto, como se suele decir, ya es historia.
Curiosamente, buena parte del éxito de dicha serie se debió a que Straczynski logró transplantar a la pequeña pantalla de forma eficaz buena parte de los recursos y postulados habituales del mundo del comic. Aquí es necesario hacer un inciso para explicar brevemente el procedimiento habitual de trabajo de las grandes cadenas norteamericanas. Por lo general el autor suele presentar un guión o proyecto de episodio piloto en el que se presentan a grandes rasgos los personajes principales y el argumento general de la serie. Si el guión pasa el examen previo se rueda el episodio y si, tras el visionado, los expertos de la cadena deciden que tiene posibilidades, se rueda una primera temporada, después una segunda, y así sucesivamente, mientras los índices de audiencia se mantengan. En el momento en que descienden por debajo del mínimo aceptable la serie se cancela, a veces de forma tan precipitada que la trama queda colgando en el aire para desesperación de sus seguidores (tal y como pasó en su momento con la mítica Twin Peaks de David Lynch).
El proyecto de Straczynski, por su parte, consistía en una ambiciosa saga desarrollada a lo largo de cinco temporadas durante las cuales se alternarían episodios más o menos autoconclusivos con una trama general que se iria desgranando de fondo a lo largo de toda la serie. Dicho planteamiento implicaba que la historia fuese acumulativa; que un acontecimiento de la primera temporada, por nimio que pudiera parecer en su momento, podía tener importantes repercusiones más tarde; que los personajes, asimismo, iban cambiando y madurando episodio a episodio, lo que los hacía más reales y les dotaba de una complejidad rara vez presente en el medio. Nada nuevo bajo el sol para cualquier seguidor de los X-Men de Chris Claremont, pero poco habitual para el espectador medio norteamericano.


No es de extrañar que cuando Straczynski consultase su proyecto con su amigo, el también escritor Neil Gaiman, este lo tildara de poco menos que imposible. Sin embargo, contra todo pronóstico, los responsables de la cadena PTEN dieron el visto bueno a la serie, cuyo primer episodio se emitió el 22 de febrero de 1993. Justo es decir que su creador se implicó a fondo en el desarrollo de la misma escribiendo los guiones de la mayoría de los episodios (sobre todo a partir de la tercera temporada) y participando de forma activa en el diseño de escenarios, personajes y situaciones comunes del universo de Babylon 5. Como recompensa a sus esfuerzos, esta se convirtió en una de las series más populares de la televisión de los noventa, en dura competencia con rivales del calibre de Expediente X o las diversas franquicias de Star Trek, tal y como atestiguan las encendidas discusiones al respecto entre Leonard y Sheldon, los dos particulares protagonistas de The Bing Bang Theory.
El éxito de Babylon 5 favoreció la aparición de varias colecciones de comic, novelas y antologías de relatos cortos que exploraban más a fondo diversos aspectos y personajes del universo creado por Straczynski. La editorial elegida para adaptar la serie en viñetas fue DC Comics, que ya tenía una merecida reputación gracias a su experiencia previa con Star Trek, otra de las sagas televisivas por excelencia del género. Sin embargo, pese al esfuerzo por ofrecer al público un producto digno, el autor no quedó muy satisfecho con el resultado, ya que la editorial prefirió trabajar con su propia gente y además el formato escogido no le parecía el más adecuado. Todo ello unido al fracaso de Crusade, el spin-off de la serie, hizo que Straczynski abandonara temporalmente la televisión y se desencantase de su trato con las grandes editoriales, aunque posteriormente ha reconocido que la experiencia le sirvió para darse cuenta de lo distinto que era escribir guiones para un comic en vez de para un episodio televisivo.

(Continuará).

Para saber más:

Comentarios

Elwin Álvarez Fuentes ha dicho que…
¡Ya era hora me pusiera a leer tu serie de artículos dedicados al gran Straczinsky! ¿Sabías que su carrera la comenzó muy joven enviando un guión por correo para la primera temporada de "He-Man" (el cual fue justamente uno de sus mejores) y que debido a su talento fue contratado tiempo después para este mismo programa y luego para su spin-off "She-ra" como jefe de guionistas? Respecto a "Babylon 5" es una de mis favoritas y de lo más bello y emotivo que he visto en TV.

Entradas populares de este blog

Todos los Jack Ryan

Sin superar el record del agente 007, Jack Ryan ha conocido varias encarnaciones en pantalla, casi tantas como películas se han rodado sobre el personaje. Y es que, a excepción de Harrison Ford (que repitió en dos ocasiones) el resto de actores han pasado sin pena ni gloria, sin que ninguno de ellos haya terminado de acuñar en pantalla la imagen definitiva de este analista de la CIA ocasionalmente reconvertido en hombre de acción cuando las circunstancias le obligan a ello. Algo que puede cambiar si finalmente sale adelante el proyecto de una nueva serie de televisión basada en sus aventuras.
Creado en 1982 por el escritor norteamericano Tom Clancy, Ryan es una rara avis dentro del género de espías. Casado, hombre de familia, discreto, metódico y de firmes convicciones políticas, su perfil se asemeja más al de cualquier aburrido chupatintas de Langley que al de otros agentes célebres del cine y la literatura contemporáneas como James Bond o Jason Bourne, por poner dos ejemplos. A mayo…

De ¿Sueñan los androides...? a Blade Runner 2049

En cierto modo, Blade Runner ha sido víctima de su propio éxito. Cimentado su estatus como Obra Maestra del Séptimo Arte, la película arrastra tras de sí a toda una legión de admiradores integristas que defienden a capa y espada que es imposible igualar (no digamos ya superar) al original, por lo que descartan de mano cualquier clase de precuela, secuela, continuación, spin-off o proyecto derivado que, en su opinión, pueda arruinar el prestigio del filme a cambio de un puñado de dólares (o menos aun). Sin embargo, en Hollywood quedan pocas vacas sagradas e incluso el propio Ridley Scott abrió la puerta a la especulación tras rodar Prometheus (2012) e insinuar que entre sus planes de futuro podría estar una precuela de su clásico de 1982.
Al final, no ha sido una precuela, sino una secuela (Blade Runner 2049), y el proyecto vendrá firmado por el cineasta y guionista canadiense Denis Villeneuve, mientras que Scott se reserva un papel como productor asociado. En cuanto al reparto, Ryan G…

Recordando Espacio 1999

Hoy quería recordar una de esas series míticas de nuestra infancia (o juventud, dependiendo de la perspectiva de cada uno) como es Espacio 1999, también conocida como Cosmos 1999 o Base Lunar Alfa, según el país de emisión.
Espacio 1999 fue una serie de ciencia ficción creada por Gerry y Sylvia Anderson (responsables de otros títulos de éxito de la época como Thunderbyrds o UFO) para la cadena británica ITC Entertainment, que constó de dos temporadas emitidas entre 1975-1977. Dentro del reparto (compuesto en su mayor parte por secundarios y actores relativamente desconocidos) destacaba la pareja protagonista compuesta por Martin Landau (Almirante Koenig) y su mujer Barbara Bain (la doctora Helena Russell) famosos por su trabajo conjunto en otra producción televisiva mítica de la época, Misión: Imposible.
La premisa inicial de la trama no dejaba de ser original en sí misma. En el año 1999 (según la cronología de la serie) los depósitos de material radioactivo depositados en la Luna entr…