PVO9 - El auge de los E-Readers

Vale, lo confieso. Reconozco que me he pasado al enemigo. Tras muchos años loando las excelencias del papel impreso finalmente me he dejado cautivar por la magia de la tinta electrónica. Y si bien eso no quiere decir que vaya a dejar de comprar libros, reconozco que me siento muy cómodo con mi nuevo juguete: un lector de libros electrónicos de Grammata. Como reza la publicidad de Amazon (a propósito de su Kindle), se lee perfectamente en su pantalla, es cómodo de llevar y manejar, y es como tener una biblioteca de más de mil ejemplares en un solo libro. Ah, si lo hubiese tenido conmigo durante aquellas largas horas muertas en el metro de Madrid entre Plaza España y Nuevos Ministerios...
Los E-Reader prometen ser la nueva revolución digital tras el MP3 y los archivos divx, pero al contrario que sus hermanos mayores, a los libros electrónicos les está costando despegar más de la cuenta. Las mismas personas que no tienen inconveniente en escuchar música o ver videos en su portatil abominan de tener que leer en pantalla. Por otro lado los E-Reader, hasta hace poco, eran dispositivos rudimentarios, muy caros y menos versátiles que los tablet. Y a mayor abundamiento, las editoriales todavía no se muestran dispuestas a apostar por el formato digital. Hay muy poca oferta de títulos y la diferencia de precio entre el libro impreso y su versión electrónica es mínima, lo que no termina de animar a los clientes potenciales que no tienen claro de eso de pagar - y tanto - por un objeto que, a la postre, no existe.
Sin embargo los tiempos están cambiando. Los E-Reader cada vez son mejores y más asequibles al tiempo que la oferta de lectura crece y se hace más variada. Y aunque las editoriales sigan contemplando con recelo el auge del libro electrónico (al que ven como una amenaza para su modelo tradicional de negocio) no pocos autores han descubierto y comenzado a explorar las nuevas posibilidades de este formato a la hora de editar y difundir su obra, como es el caso de León Arsenal o Rodolfo Martínez, sólo por citar un par de nombres ilustres.


A día de hoy no tiene sentido plantearse la dicotomía entre el libro de papel o el electrónico. Ambos formatos pueden coexistir y de hecho, lo hacen. Un servidor no ha dejado de comprar libros originales por tener un E-Reader, aunque si que he descubierto no pocas ocasiones en las que su uso me resultaba más cómodo. Sus dimensiones (incluída la pantalla, de una seis pulgadas) son similares a las de un libro de bolsillo mientras que el tamaño de letra se puede configurar para facilitar su lectura. A diferencia de los portátiles y los tablet, los E-Reader utilizan un sistema alternativo de tinta electrónica que se distribuye sobre la pantalla para formar el texto pero sin retroiluminación. Es decir, que a oscuras no se puede leer (como cualquier otro libro convencional) pero a cambio cansa menos la vista, no produce reflejos y reduce el consumo de la  batería, que puede durar hasta tres meses, dependiendo del uso y del modelo. La mayoría de dispositivos modernos leen diversos tipos de archivo (PDF, epub, FB2, txt, etc.) además de incluir pantalla tactil y la capacidad para reproducir audio e imagen, aunque a la hora de leer comics en formato digital no son ni de lejos tan eficaces como sus parientes los tablets.Pero quizás su principal ventaja sea su capacidad de almacenamiento: como apuntaba más arriba, un E-Reader te permite llevarte a cuestas una biblioteca personal de varios miles de títulos dentro de un dispositivo razonablemente pequeño y sencillo de usar.
¿Acabaran reemplazando los Readers al libro de toda la vida? Quien esto suscribe opina que sí, aunque no a corto plazo. Y por otro lado, estoy convencido de que la extinción del soporte físico (ya hablemos de libros, CD, DVD o Blu-ray) es sólo cuestión de tiempo y que el futuro de la industria - de todas las industrías - se basa en la comercialización de todo tipo de archivos digitales (de texto, de audio, de video, etc.) que se podrán descargar directamente desde la red para su consumo doméstico. Y si no, al tiempo. Pero hoy por hoy al libro electrónico aun le queda mucho camino por recorrer aunque los primeros pasos ya están dados y sean firmes.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Totalmente de acuerdo. Y aunque la tele no ha acabado con el cine, si creo que ciertos formatos como el DVD, Compact disk , blu ray, y libro fisico estan condenados a desaparecer y seran sustituidos por la nube (la que sea ya que habra nubes de distintas marcas). El futuro esta lleno de maravillas!
Alejandro Caveda ha dicho que…
Es posible que durante algún tiempo coexistan el formato físico y el digital, de lamisma manera que aun hoy día hay nostálgicos que siguen escuchando vinilos, pero la tendencia - como bien dices - es imparable. Salu2!