Armendáriz, Jenner y la cara oculta del miedo /01


El año no ha podido comenzar mejor para Michelle Jenner: y es que su magistral interpretación como Silvia en la película No tengas miedo (2011) de Montxo Armendáriz le ha valido una nominación como Mejor Actriz Revelación a los Goya del 2012, además del respaldo unánime del público y la crítica especializada. Todo un éxito que llega en el mejor momento posible para afianzar su carrera cinematográfica que, al contrario que en la pequeña pantalla (donde Michelle se hizo famosa desde muy joven gracias a papeles como el de Sara Miranda en Los Hombres de Paco) no terminaba de despegar. Y es que pese a participar en proyectos tan interesantes como Intimos y extraños: tres historias y media (2008) o Circuit (2010), la actriz seguía necesitando ese gran papel protagonista que la lanzase definitivamente al estrellato; hasta que Silvia y No tengas miedo se cruzaron en su camino. El resto, como se suele decir, es historia.


Hablemos un poco ahora del responsable: el director y guionista Montxo Armendáriz, el Terrence Malick español, un hombre culto y polifacético y sin duda el mejor representante de una forma de hacer y entender el cine, honesta y comprometida, que si bien cuenta con escasos adeptos, le ha convertido en una figura de culto dentro del dificil mundo de la industría audiovisual en España con varios premios Goya (e incluso una nominación a los Oscar) a sus espaldas gracias a títulos tan emblemáticos como Tasio (1984), Historias del Kronen (1995) o Secretos del corazón (1997), entre otros, los cuales le han granjeado el respeto de la crítica y la admiración incondicional de una nutrida legión de admiradores que aguardan sus nuevos proyectos como agua de mayo. Aunque las comparaciones son odiosas, la referencia a Malick no es superflua; y es que al igual que el cineasta norteamericano, Armendáriz siempre se ha caracterizado por la atención que presta a la hora de escoger sus proyectos, huyendo de criterios puramente comerciales para involucrarse a fondo en todos los aspectos del rodaje, haciendo gala de un cuidado exquisito hasta en los últimos detalles. A mayor abundamiento, quienes han tenido la suerte de poder trabajar con él no escatiman elogios hacia su persona y su forma de rodar.


No tengas miedo es su trabajo más reciente hasta la fecha tras Obaba (2005) y se centra en el siempre polémico tema de los abusos sexuales a menores, cometidos a veces desde el propio ámbito familiar. Una aterradora realidad que el cineasta se propuso narrar en pantalla con toda su crudeza pero sin caer en el morbo fácil y dejando a la vez una puerta abierta a la esperanza. La película se centra en torno a la figura de Silvia, una joven que oculta un terrible secreto y que a sus veinticinco años intenta hacer frente a sus temores para tomar así las riendas de su vida. Para trasladar su historia al celuloide el cineasta optó por un recurso tan arriesgado como eficaz, narrativamente hablando, como fue convertir a la propia Silvia en el hilo conductor y eje sobre el que pivotaba toda la trama, tal y como disecciona de forma certera Ignacio Lasierra en su artículo "Sobre el punto de vista y No tengas miedo". Arriesgado, por que si bien nos permite seguir de primera mano el calvario de la joven a través de sus propios ojos, exigía un gran esfuerzo interpretativo por parte de la actriz protagonista para que la película resultase convincente. En ese sentido no cabe duda de que la elección de Michelle Jenner ha resultado ser todo un acierto, puesto que buena parte del éxito y credibilidad del filme se deben a su talento a la hora de hacer suyo el personaje y saber transmitir todo su miedo y angustía interiores en pantalla con poco más que la fuerza de su mirada, su expresividad y su triste deambular sin rumbo por las calles de la ciudad.

(Continuará).

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