Clint Eastwood, el último pistolero vivo (2)

La separación amistosa entre Eastwood y Leone no supuso el abandono por parte del primero del cine del Oeste, género al que ha seguido ligado con títulos tan memorables como Cometieron dos errores (Ted Post, 1968) o El seductor (Don Siegel, 1971). A partir de ese año el actor decide fundar su propia productora, Malpaso, lo que le permitirá ejercer un mayor control sobre su trabajo al tiempo que comienza a dirigir sus propios filmes, como Infierno de cobardes (1973), aunque en ocasiones haya trabajado de nuevo a las órdenes de otros cineastas como John Sturges (Joe Kidd, 1972) o el habitual Don Siegel. Destacar que se trata de un terreno este, el far-west, que le ha proporcionado no pocos premios y satisfacciones gracias al éxito de películas como El jinete pálido (1985) o Sin perdón (1992).
No obstante, en un intento por distanciarse de su estereotipo de pistolero parco y malencarado el actor decidió diversificar su carrera probando suerte (siempre con éxito, como ya veremos) en otros terrenos como el género bélico (El desafío de las águilas, 1968, o Los violentos de Kelly, 1970); el policíaco (La jungla humana, 1968) o el thriller de suspense (Escalofrío en la noche, 1971). Ese mismo año llega otro título fundamental en su filmografía: Harry el Sucio (Don Siegel), primera entrega de la serie que tiene como protagonista al duro, fascistoide y algo misógino policía de San Francisco Harry Callahan y que continua con Harry el Fuerte (1973), Harry el Ejecutor (1976), Impacto Súbito (1983) y La lista negra (1988).
Su carrera podía haberse estancado ahí, oscurecida por el éxito de sus dos personajes más famosos (el pistolero y el policia). Sin embargo, Eastwood supo reciclarse gracias a su faceta como director, a través de la cual logró alternar obras comerciales con otros proyectos más radicales y arriesgados como Cazador blanco, corazón negro (1990), Los puentes de Madison (1995) o Million Dolar Baby (2004), por no hablar títulos como Bird (1988), Medianoche en el jardín del bien y del mal o la duología Banderas de nuestros padres / Cartas desde Iwo Jima (2006), donde Eastwood se limita a las labores de producción y dirección dejando que el peso de la parte interpretativa recaiga en actores de la talla de Forest Whitaker, John Cusack o Sean Penn entre otros; y es que esa es otra cualidad intrínseca del cineasta que nos ocupa: su fino talento a la hora de escoger a los protagonistas de sus filmes. Pero en nuestro afán por repasar la carrera de nuestro protagonista nos hemos adelantado en exceso en el tiempo; retrocedamos, pues, de nuevo hasta los setenta, cuando Eastwood se hallaba en la cima de la popularidad gracias al éxito de películas como Licencia para matar (1975), Ruta suicida (1977) o Fuga de Alcatraz (Don Siegel, 1979). El cambio de década no afectó en la más mínimo a su talento, ya que de esta época son filmes tan memorables como Firefox (1982), El sargento de hierro (1986) o la que tal vez sea su mejor obra como director: la antedicha Bird, un desgarrador biopic del músico de jazz Charlie Parker, rodado en blanco y negro y protagonizado por un Forest Whitaker en estado de gracia. Cabe decir, con toda justicia, que este filme marca un punto de inflexión crucial en la trayectoria como cineasta de Clint Eastwood, ya que a partir de aquí se aleja de sus tópicos habituales para explorar nuevos géneros, nuevos recursos, y dotar así a su obra de una calidad argumental y técnica que ya se intuía en sus primeros proyectos y que se ha ido confirmando con el tiempo. Pero eso, como se suele decir, es otra historia que exploraremos en la tercera y última parte de este artículo.

Comentarios

Julián Glez. Aréchaga ha dicho que…
"Su carrera podía haberse estancado ahí,(...)" y lo hizo para muchos críticos que no supieron ver más allá o identificaron persona y personaje. No es el caso de esta entrada en el zoco. Espero más.
Alejandro Caveda ha dicho que…
A Julián:
Y habrá más, no te preocupes, pero me estoy tomando mi tiempo para prepararla con calma. En breve la 3ª y última parte :)
Anónimo ha dicho que…
No sé si sabes que en Hollywood se chismorrea que es hijo ilegítimo de Stan Laurel.