AsturCon 2009

Quienes me conocen saben que siento una especial querencia por la Asturcón, nuestra convención local de ciencia-ficción, aprecio que se basa en varias y bien fundamentadas razones. Primera, porque soy un gran amante del género, algo de lo que este blog es una buena prueba; segunda, porque conozco personalmente a los responsables de la organización y siento un gran aprecio por ellos. Me parecen una gente estupenda, genuinos aficionados que disfrutan con lo que hacen y se toman muy en serio su trabajo. Tercera y no menos importante, la Asturcón coincide en tiempo y lugar con la Semana Negra, lo que hasta la fecha siempre me había permitido simultanear ambos certámenes y disfrutar de sus respectivos programas.
De hecho, he hecho hasta en tres ocasiones la crónica de la Asturcón, la primera de ellas para la añorada revista Solaris; la segunda para el Sitio de Ciencia-ficción; y la tercera y última, hasta la fecha, en mi propio blog y por vicio personal más que por encargo.
Este año, por desgracia, y como ya apuntaba en mi anterior comentario la carga de trabajo me dificultó sobremanera asistir a la mayoría de los actos de la Asturcón, lo cual no deja de ser una lástima ya que el cartel prometía y la cena-espicha del sábado de este año fue, en palabras de los asistentes, una de las mejores que se recuerdan.
Así y todo pude disfrutar de un par de actividades realmente interesantes. Por un lado, la charla del infatigable Rafa Marín sobre el mundo de la piratería, que recorría en imágenes todos los tópicos del género desde los orígenes hasta el futuro lejano, pasando por las principales obras y películas protagonizados por piratas que, por cierto, eran el eje central de la espicha y de la Asturcón de este año.
A continuación - y no menos interesante - vino la amena charla de Sergio Iglesias sobre la evolución temporal y tecnológica del lenguaje, la narración y los soportes literarios. Tema este que a un servidor le pareció especialmente interesante ya que cuando el ponente preguntó cuantos de los presentes disponían de un lector de libros electrónicos una de las pocos manos que se levantaron en señal de afirmación fue la mía. En efecto, queridos lectores: después de años de fiel defensa de la hoja de papel impresa, me he pasado - al menos parcialmente - a la pantalla digital y la tinta electrónica y que quieren que les diga, estoy encantado (pero eso es tema para otra historia que les contaré más adelante).
Iglesias hizo un interesante recorrido por el arte de la narración a lo largo de la historia para terminar su charla con un animado debate acerca de como las nuevas tecnologías acabarían por afectar al mercado literario de la misma manera que ya lo habían hecho con la industria musical o cinematográfica.
No fueron los únicos actos de una Asturcón por lo demás tan animada como siempre, pero sí los únicos a los que un servidor pudo asistir e, irónicamente, fue por motivos de trabajo, aunque los disfruté como cualquier asistente más. Parafraseando de nuevo (menos mal que no nos pide derechos de autor ;) al jefe: La Asturcón 2009 ya es historia, nos vemos en la edición del 2010, ya sea en Viesques, el Arbeyal o en las arenas de Zothique. Un saludo y hasta pronto.

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