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AsturCon 2008

Quienes hayan leído mi crónica de la pasada AsturCon del verano del 2007 recordarán que el texto terminaba aludiendo al más que probable cambio de emplazamiento al que se enfrentaban tanto la Semana Negra como la propia AsturCon: “¿Qué nos deparará el futuro? Por diversos motivos que no hacen al caso es bastante probable que la Semana Negra deba cambiar de emplazamiento y, dado la interrelación que existe entre ambas, eso podría afectar a su vez a la AsturCon. La convención, no obstante, parece bastante consolidada y ha alcanzado un nivel de madurez tal que permite confiar en que los organizadores tengan cuerda para rato y seguir sorprendiéndonos muchos años más. La próxima cita, el verano del 2008”.
Al final la sangre no llegó al río y, si bien es cierto que el emplazamiento temporal en la playa de Poniente no estuvo exento de polémica por parte de las asociaciones vecinales, la respuesta del público fue, como de costumbre, multitudinaria y muy positiva. Y si bien es cierto que inicialmente el entorno causó algunas pesadillas logísticas a los responsables de Producción, no menos cierto es que al final el hecho de estar en primera linea de playa, a la orilla misma del mar, supuso un encanto añadido a una Semana Negra repleta de novedades. De hecho, no pocos autores invitados comentaron sotto voce que nunca habían tenido la oportunidad de presentar su obra con un paisaje de fondo tan agradable como ese, mientras que los libreros, por su parte, se mostraban en general satisfechos con el balance general de la Semana.
Pasando a cosas más concretas, aparte del cambio de emplazamiento la AsturCon 2008 estuvo marcada por la presencia arrolladora de George R.R. Martín, el popular autor de la serie de Canción de Hielo y Fuego. No era la primera vez que Martín asistía a este evento, pero en esta ocasión regresaba en olor de multitudes gracias al éxito de crítica y público de su famosa saga. Y su presencia se dejó notar desde el principio, ya que el poster de la AsturCon de este año era obra de Enrique Corominas, autor habitual de las portadas de la serie para la editorial Gigamesh, y que también presentaba una recopilación de sus mejores ilustraciones hasta la fecha. Ambos invitados contribuyeron a hacer más multitudinaria una convención que ya gana asistentes año tras año.
Como es habitual, los organizadores dieron a conocer con antelación el programa de las actividades a través de páginas web como la propia de la AsturCon (para los interesados en echar un vistazo con efecto retroactivo, hacer click aquí). Y como es también habitual, el certamen coincidió con el primer fin de semana de la Semana Negra, aunque aprovechando también las mañanas para celebrar diversas charlas (p. ej. la dedicada a la biblioteca de la Tercera Fundación) o juegos relacionados con el ilustre invitado, reservando las tardes para las presentaciones de libros, mesas redondas (Los Monstruos) o charlas con los autores.
Otra costumbre que ya es marca de la casa es la cena-espicha del sábado noche, que en esta ocasión estuvo dedicada (como no podía ser menos) a la Canción de Hielo y Fuego, y donde se pudieron ver algunos disfraces inspirados en la saga realmente logrados. Como colofón, los organizadores anunciaron a los ganadores del concurso Avalón de relatos (nuevamente les remito a la página web antedicha) así como los mejores disfraces de la noche.
Aunque corresponde a la organización hacer balance del evento, como observador objetivo que ya acumula unas cuantas AsturCones a sus espaldas puedo afirmar que esta ha sido una de las más entretenidas que recuerdo, tanto por la calidad del programa y de los invitados, como por la respuesta y participación del público. Hubo momentos en la Carpa de Encuentros de no caber un alma más, y que de tirar un alfiler al aire era harto difícil que llegara a caer al suelo de la cantidad de asistentes. Por otro lado, poner el listón muy alto tiene el inconveniente de que todo el mundo espera que te superes en la próxima ocasión, aunque conociendo a los organizadores cabe confiar en que se crezcan ante el desafío y vuelvan a sorprendernos el próximo verano.
¿Y qué novedades nos encontraremos en el 2009? Para empezar, la Semana Negra (y con ella, la AsturCon) se trasladarán a un nuevo (y se espera que definitivo) emplazamiento, que esperemos resulte tan atractivo como fue en su momento Poniente para que podamos seguir disfrutando durante muchos años de ambos certámenes y que ambos sigan rompiendo records de asistencia.
(El autor desea agradecer a la organización de la AsturCon su colaboración para la redacción de esta crónica y muy en especial a Carolina e Iván, una de las parejas más simpáticas que conozco. ¡Enhorabuena por ese premio!).

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