Las Chicas Son Guerreras

Estos últimos días, intentando ordenar el caos que es mi biblioteca, me he fijado en que la mayoría de los autores que han revitalizado la literatura de vampiros en las últimas décadas son mujeres. La excepción que confirma la regla sería obviamente Joss Whedon, el genial creador de Buffy (a la que en su momento ya dedicamos una entrada en este blog; rebusquen por ahí si sienten curiosidad), Ángel y Firefly, que sería algo así como el único varón en un club dominado con maestría por féminas.
La matriarca y maestra de todas ellas sería sin duda Anne Rice que con sus Crónicas Vampíricas (iniciadas en 1976 con Entrevista con el vampiro) insufló nueva vida a un subgénero (el vampírico) que estaba un poco denostado ante el auge de la CF, Señores de los Anillos, el gore o los psycho-killers. Hay quien le critica que sus historias no asustan especialmente, que sus vampiros son demasiado relamidos y efébicos y que sus últimos libros no tienen la garra ni el encanto de los primeros, y es cierto; pero no menos cierto es que Rice rescató la figura del señor de la noche y le dio un nuevo toque de glamour en una época en la que los vampiros eran poco menos que patéticos carroñeros que ocupaban un puesto inferior entre las huestes del gran Cthulhu.
Siguiendo la estela de Rice encontramos ya en los ochenta dos novelas que intentan reciclar al mito desde una perspectiva romántica y renovadora, como son Los de mi sangre (1988) de Jacqueline Lichtenberg (Jucar, Etiqueta Futura) y sobre todo El tapiz del vampiro (1980) de Suzy McKee Charmas (Alcor), una obra polémica que unos consideran fresca y renovadora mientras que otros la tildan de sobrevalorada.
Más interesante quizás resulta la serie del detective vampiro Jack Fleming, creada y escrita por Patricia N. Elrod a partir de la publicación en 1990 de La lista sangrienta (La Factoría de Ideas, Ventana Abierta). En algunos aspectos, Fleming recuerda a Hannibal King, el detective vampiro colega de Blade en las páginas del comic La Tumba de Drácula de la editorial Marvel (aquí publicado por Vértice y reeditado hace pocos años por Forum), aunque Elrod le imprime a su personaje un tono menos superheroico y más oscuro y cercano a las novelas de serie negra de Raymond Chandler.

En un registro completamente distinto y más parecido a Buffy tenemos la serie de la cazavampiros Anita Blake creada en 1993 por Laurell K. Hamilton en Placeres prohibidos (Gigamesh) y siguientes entregas. Anita es una reanimadora, levanta muertos para ganarse el sustento y muy a menudo se ve obligada a enfrentarse a vampiros y otras criaturas sobrenaturales. Quizás el detalle más interesante que aporta Hamilton (y que distingue a su personaje de otros cazavampiros) es que su Anita vive en una realidad paralela muy parecida a la nuestra donde los vampiros son ciudadanos legales y miembros de la sociedad, con todas las ventajas e inconvenientes que les reporta su condición personal. Son novelas adictivas, con una carga de terror, romance, sexo y violencia por encima de lo habitual en el género.
Siguiendo de cerca los pasos a Hamilton encontramos la saga de Sookie Stackhouse, una tímida y encantadora camarera con poderes paranormales que al igual que Anita Blake vive en un mundo en el que vampiros y otras criaturas sobrenaturales son moneda común y ciudadanos del estado de pleno derecho, con todo lo que eso conlleva para el resto de los mortales. Sin embargo, Sookie tiene un oficio y personalidad completamente distintos al de Anita, y sus historias tienen una atmósfera más romántica y erótica que violenta. Su creadora, Charlaine Harris, escribió su primera aventura - Muerto hasta el anochecer (La Factoría de Ideas, en Ventana Abierta y Puzzle) - en el 2001 con un notable éxito de crítica y público, y ha continuado su trayectoría con nuevas entregas como Corazones muertos (Puzzle) y en breve El Club de los muertos (también en la Factoría).
Como vemos, todo un repoker de damas que han recogido el testigo de Bram Stoker y han ayudado a los hijos del conde Drácula a entrar con buen pie en este nuevo siglo y milenio que empieza, para deleite y satisfacción de todos los amantes del género (entre los cuales, obviamente, me incluyo).

Comentarios

Jorge Iván Argiz ha dicho que…
Ganiel, compañero
Alejandro Caveda ha dicho que…
Muchas gracias. Viniendo de Ud. es todo un halago. Espero que nos veamos en breve en Antón o donde sea. Salu2 ;o)