Ir al contenido principal

James Bond en Casino Royale (2006)

Reconozco que tenía curiosidad por ver la nueva entrega de las aventuras cinematográficas del agente secreto más famoso de todos los tiempos, en parte para ver como de convincente resultaba el actor Daniel Craig en la piel de James Bond, y en parte porque los productores habían decidido aprovechar el cambio de imagen para hacer borrón y cuenta nueva y empezar la saga de cero contándonos como el protagonista recibió su licencia para matar.
Lo realmente curioso del caso es que Casino Royale es, en efecto, la primera aventura del personaje. Publicada en 1953, es una novela bastante floja (sobre todo comparada con las posteriores) aunque tuvo el éxito suficiente para que Fleming continuara la saga con nuevas entregas en las que poco a poco fue perfeccionando la “Fórmula Bond”: un cóctel de violencia, glamour, chicas guapas, coches potentes, gadgets futuristas y villanos implacables con planes fantásticos para destruir el mundo libre. No obstante, cuando los productores Saltzman y Broccoli decidieron llevar a Bond a la gran pantalla prefirieron empezar por una historia más reciente (Dr. No, de 1962) y con más acción que Casino Royale, de la que a mayor abundamiento no poseían los derechos, aunque “rescataron” la escena en que el agente hacia su presentación oficial en un casino pronunciando por primera vez la mítica frase My name is Bond, James Bond.
Gracias al éxito de Dr. No y posteriores Casino Royale fue llevada finalmente al cine en 1967, aunque al no ser una película “oficial” de la saga Bond los productores de la misma decidieron enfocarla como una parodia / homenaje en la que un anciano James Bond (interpretado por David Niven) sale de su retiro para enfrentarse al villano Le Chiffre, encarnado por el gran actor Orson Welles. Desmesurada y a ratos surrealista, hay quien la reivindica como una pequeña obra maestra del arte pop por su colorido y sus delirantes escenarios camp.
Ahora, Casino Royale regresa de nuevo a la gran pantalla adaptando por primera vez con cierta fidelidad el texto original de Fleming, aunque con algunos cambios necesarios para adecuar la novela a los tiempos que corren. En el texto original la historia se ambientaba en el casino de Royal-Les-Eaux, en Francia, mientras que el antagonista de Bond, Le Chiffre, era un agente al servicio de SMERSH, el contraespionaje soviético. En la versión actual Le Chiffre es un banquero que blanquea dinero para diversos grupos terroristas internacionales, mientras que la acción se vuelve mucho más cosmopolita: el casino está ahora en Montenegro mientras que las investigaciones de Bond le llevan desde África a Venecia. Dado que la historia original de Fleming es bastante breve, los guionistas la extienden hasta las dos horas y media sobre todo por el principio, con una primera mitad mucho más movida y frenética, mientras que la segunda parte se ciñe más al texto original y predominan más la tensión y el suspense.
Craig resulta convincente en su rol como James Bond, el actor suda el smoking y aunque no tiene la flema británica ni el carisma de su predecesor, Pierce Brosnan, se maneja bien en las escenas de acción y le da a su personaje ese toque canalla y varonil que solo Connery había exhibido hasta la fecha.
El Bond de Craig es bastante diferente del de sus predecesores. Los fans habituales de la saga echarán en falta a Moneypenny y a Q, mientras que una Judy Dench rejuvenecida para la ocasión repite en su rol de M. Apenas hay presencia de esos gadgets futuristas típicos del personaje, a excepción del inevitable Aston Martín que en esta ocasión es mucho más discreto que en entregas anteriores. Por otro lado Craig le imprime un carácter mucho más físico a su personaje, se pasa media película corriendo, peleando, sangrando y magullado, más al estilo del Bond de Timothy Dalton que el de Roger Moore, un auténtico figurín que podía atravesar una explosión nuclear sin arrugarse ni perder la raya del pelo. Da la impresión de que los productores intentan imprimir un nuevo rumbo a la saga, más realista y menos fantasioso aunque no por ello menos trepidante. El tiempo y la taquilla decidirán si el experimento ha sido un éxito, pero a título personal creo que Casino Royale es una de las mejores películas de la saga y que Craig es un más que digno Bond para el milenio que empieza. Pero eso sí, que nos devuelvan a Q y Moneypenny, por favor.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
A quien pueda interesar, Casino Royal lleva recaudados en la cartele 94.200.000 dolares desde su estreno hace 2 fines de semanas y esta siendo una de las pelis mas taquilleras del año. Saludos, jose manuel.
Anónimo ha dicho que…
Disculpad por el comentario anterior, quería decir que Casino Royal lleva recaudados en la cartelera americana la suma de 94.200.000 dolares desde su estreno hace dos fines de semana y parece que se encuentra entre las peliculas mas taquilleras del año. Buen post Alejandro. Saludos, jose manuel.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Gracias por el dato, Jose Manuel. Nos vemos este sábado en Antón ;o)
Sportinguista ha dicho que…
Tengo todavia la pelicula recien vista y coincido plenamente en tus comentarios, era muy exceptico respecto al Sr Craig pero cumple con creces y la película es entretenida aunque puede pecar un poco de tramposilla, me encantan las partidas de poker y las escenas de accion estan hechas, con estetica de videojuego bien tomada, aunque el final se queda un poco confuso visualmente. Una gran pelicula, de las mejores de Bond.

¿que larga se hace la persecucion del principio no? Y para terminarla se les fue la olla mogollon.

Saludos.
gaia56 ha dicho que…
Me habéis animado entre lod dos... no iba a ir y cambié de opinión. Ya os contaré.
Besos y sonrisas.
Alejandro Caveda ha dicho que…
Hola SPORTINGUISTA:
¿Cuando dices para terminarla te refieres a la persecución o a la película? Porque el final está bastante clavado de la novela origianl de Fleming, aunque entiendo que a más de uno le puede sorprender. Es como el de "Al servicio secreto de su majestad", cuando la flamante recién esposa de Bond muere... Ups, se me ha escapado...
PD - Cuartos y a un punto del ascenso. BANZAI!!!
Alejandro Caveda ha dicho que…
Hola GAIA 56:
Uff que responsabilidad me echas encima... Pero sinceramente creo te va a gustar, ya nos contarás. Salu2
Sportinguista ha dicho que…
Me refiero a la persecucion que cuando termina es un tanto vergonzosa.

Estamos lanzados, amigo.

Un abrazo
Diego ha dicho que…
Alejandro

Totalmente de acuerdo. Casino Royale fue una de las sorpresas agradables del año para mí. Y me parece que Craig da para un muy buen Bond. La recomiendo encarecidamente a poco que gusten las pelis de espías. Y quiero una Vesper en mi vida...
Alejandro Caveda ha dicho que…
Coincido contigo, Diego, yo solo conocía a la chica de "El reino de los cielos", pero si esta peli de Bond funciona bien seguro que la veremos en más filmes a partir de ahora. Salu2
Jorge Iván Argiz ha dicho que…
Así que hay gente que se ha leido las novelas, jeje.

La acabaré viendo pese a que no soy para nada un fan de la saga (yo prefiero a Bourne)
Alejandro Caveda ha dicho que…
Si, empezando por aquellas simpáticas ediciones sudamericanas y las novelitas de Bruguera. Merece la pena leerlas porque ahí está el Bond auténtico, otra cosa es que gusten o no. Respecto a Bourne, a mi me gusta más el personaje de las novelas que la versión que de él hace Matt Damon, pero para gustos... Eso si, parece que a las nuevas aventuras del agente 007 le intentan dar un aire más a lo Bourne, más físico y menos fantasioso, el tiempo lo dirá.

Entradas populares de este blog

Todos los Jack Ryan

Sin superar el record del agente 007, Jack Ryan ha conocido varias encarnaciones en pantalla, casi tantas como películas se han rodado sobre el personaje. Y es que, a excepción de Harrison Ford (que repitió en dos ocasiones) el resto de actores han pasado sin pena ni gloria, sin que ninguno de ellos haya terminado de acuñar en pantalla la imagen definitiva de este analista de la CIA ocasionalmente reconvertido en hombre de acción cuando las circunstancias le obligan a ello. Algo que puede cambiar si finalmente sale adelante el proyecto de una nueva serie de televisión basada en sus aventuras.
Creado en 1982 por el escritor norteamericano Tom Clancy, Ryan es una rara avis dentro del género de espías. Casado, hombre de familia, discreto, metódico y de firmes convicciones políticas, su perfil se asemeja más al de cualquier aburrido chupatintas de Langley que al de otros agentes célebres del cine y la literatura contemporáneas como James Bond o Jason Bourne, por poner dos ejemplos. A mayo…

De ¿Sueñan los androides...? a Blade Runner 2049

En cierto modo, Blade Runner ha sido víctima de su propio éxito. Cimentado su estatus como Obra Maestra del Séptimo Arte, la película arrastra tras de sí a toda una legión de admiradores integristas que defienden a capa y espada que es imposible igualar (no digamos ya superar) al original, por lo que descartan de mano cualquier clase de precuela, secuela, continuación, spin-off o proyecto derivado que, en su opinión, pueda arruinar el prestigio del filme a cambio de un puñado de dólares (o menos aun). Sin embargo, en Hollywood quedan pocas vacas sagradas e incluso el propio Ridley Scott abrió la puerta a la especulación tras rodar Prometheus (2012) e insinuar que entre sus planes de futuro podría estar una precuela de su clásico de 1982.
Al final, no ha sido una precuela, sino una secuela (Blade Runner 2049), y el proyecto vendrá firmado por el cineasta y guionista canadiense Denis Villeneuve, mientras que Scott se reserva un papel como productor asociado. En cuanto al reparto, Ryan G…

Una noche en el Gehenna /04

La entrada a la zona VIP se encontraba al otro extremo de la pista., así que Ruthven tuvo que cruzar la sala por tercera vez hasta llegar a las escaleras de acceso donde otro guardia de seguridad - que parecía el hermano gemelo del de la puerta - controlaba quien entraba y salía. El hombre se puso instintivamente en guardia al ver acercarse al bibliotecario.
- Esta zona es sólo para gente con un pase especial.
- Me están esperando - repuso Ruthven, de la que se sacaba del bolsillo una pequeña caja lacada de madera, y la abría para exhibir su contenido: un colgante que representaba a un sabueso alado tallado en exquisito jade verde, el cual había tomado prestado de los fondos de la Universidad para asegurarse el acceso a la zona restringida del Gehenna. El guardia asintió con la cabeza y se apartó para franquearle el paso. Las escaleras eran amplias, oscuras y recubiertas por una moqueta de color rojizo (a juego con la iluminación de la pared) que había conocido tiempos mejores. El úl…