Los investigadores de lo sobrenatural /05

Al contrario que todos los anteriores cazafantasmas que hemos comentado en entradas anteriores Blade no tuvo su origen en el cine o la literatura, sino en las viñetas; pero no es el último personaje de comic que habremos de tratar aquí si queremos ser completistas y exhaustivos. Anterior a él, por ejemplo, es la mítica Vampirella de Warren Comics. Creada en 1969 por el cultista de lo fantástico Forrest J. Ackerman tuvo su periodo de mayor gloria en los años setenta de la mano de Archie Goodwin y el español José González; y ha regresado con fuerza en los 90 gracias a la editoriales Harris y Dynamite, gracias a un plantel de excelentes guionistas y dibujantes. Originaria del planeta Drakulón, a lo largo de sus historias se enfrenta al culto del Caos y otros adversarios igualmente desagradables con la valiosa ayuda del cazavampiros Conrad Van Helsing, su hijo Adam y el mago fracasado Pendragon.Ya en los ochenta encontramos un auténtico filón de personajes en los comics de la editorial italiana Bonelli, empezando con la presentación en 1982 de Martín Mystere, uno de los iconos más representativos de la casa. Creado por el guionista Alfredo Castelli en colaboración con el dibujante Giancarlo Alessandrini Mystere es un afortunado híbrido entre Indiana Jones y el investigador Erich Von Daniken. Arqueólogo y aventurero afincado en Nueva York, autor de best-sellers de culto, Mystere vive aventuras entre lo fantacientífico y lo paranormal, con ocasionales toques de terror al estilo Lovecraft y un cierto aire a lo Expediente X (mucho antes de que Chris Carter pergeñase un somero esbozo de la serie) en compañía de Diana, su eterna secretaria-aspirante-a-más, y su compañero Java, último ejemplar de los extinguidos neandertales (como suena). El éxito del personaje ha propiciado la aparición de varias cabeceras de diversa periodicidad relacionadas con las actividades del inquieto profesor, e incluso varios cross-overs con otros personajes de la casa, como es el caso de Dylan Dog.
En cuanto al investigador de lo sobrenatural, este nació en 1986, siendo el primer título de la casa orientado claramente hacia el suspense y el terror más explícito. Hijo de la imaginación del escritor Tziano Sclavi es, junto con Tex, el personaje de más éxito de la Bonelli recibiendo tanto el beneplácito del público como de la crítica (es una anécdota conocida que uno de sus fans más irredentos es el intelectual Umberto Eco). Dylan sería algo así como un Sherlock Holmes cuyos intereses se hubiesen volcado hacia el ocultismo y lo sobrenatural, aunque con el físico del actor “maldito” Rupert Everett y un carácter que difiere sensiblemente del personaje de Conan Doyle, más extrovertido, romántico y humorístico. Como Holmes, Dylan reside en Londres, en el 7 de Craven Road, y cuenta asimismo con la ayuda de un asistente muy particular que recuerda de forma sospechosa – hasta en el nombre – a Groucho, el más sarcástico e irreverente de los hermanos Marx, según el cual su jefe es la reencarnación del Dylan Dog original, el cual murió trescientos años atrás, en 1686 (y al cual conocemos con más detalle en el episodio 100, titulado La historia de Dylan Dog). Ex-agente de Scotland Yard (aunque mantenga buenas relaciones con su antiguo superior, el inspector Bloch) Dylan es conocido por su afición al modelismo, a tocar el clarinete (su pieza favorita es El trino del diablo, de Tartini) y a enredarse en intensas relaciones sentimentales de poco futuro.
Durante al menos los cien primeros episodios Sclavi se encargó de los guiones de la serie en colaboración con algunos de los mejores artistas del comic europeo y latinoamericano, como Claudio Villa, Angelo Stano, Gustavo trigo o Casertano, entre otros nombres ilustres. Hábil narrador y poseedor de una amplia cultura del género fantaterrorífico, Sclavi mezcla en su obra influencias muy diversas que van desde Lovecraft y su círculo, la revisión de los mitos clásicos del terror, el giallo italiano, los psicho-killers, el cine gore o el homenaje a alguna película o novela de terror señalada, todo ello aderezado con frecuentes toques de humor y, sobre todo, un humanismo vital que impregna cada una de sus páginas. Para Sclavi, las más de las veces, el monstruo más aterrador que existe somos nosotros mismos. Sus sucesores han logrado mantener el tono e interés de la serie sin traicionar la esencia del personaje y sin renunciar al espíritu del entretenimiento.
A estos habría que añadir el reciente Dampir, también de la Bonelli, un cazavampiros posmoderno en la tradición de filmes como Jóvenes ocultos o Los viajeros de la oscuridad; u otros personajes como Hellboy, al que también analizaremos a fondo en breve. Pero antes será el turno de Teddy London, Tom Holland y sus noches de miedo, o, porqué no, Bill Murray y los cazafantasmas. En pocos días, se lo prometo. Como decía el gran Schwarzenegger, Hasta la vista, Baby.

Comentarios

Jorge Iván Argiz ha dicho que…
Hola Alejandro:

Tan interesante como siempre pero ¿no respondes mi pregunta colgada en el anterior post?
Alejandro Caveda ha dicho que…
Sorry, el trabajo (el de verdad, el que no es divertido pero paga facturas) aprieta, estamos en época de exámenes. Marianne es una reciente escritora de CF australiana que ha entrado con fuerza en el mercado con su serie de novelas sobre Parrish Plessis, de la que lleva publicada tres títulos: el que tu mencionas, "Code Noir" (2004) y "Crash de Luxe" (2005). Sus novelas están ambientadas en una australia post-apocaliptica a lo Mad Max, y las protagoniza una chica dura al estilo Dixon que lo mismo trabaja como guardaespaldas que asesina a sueldo para las grandes corporaciones. Sus publicistas la definen como un cruce entre Tarabtino y Blade Runner. Suene muy bien, pero por desgracia permanece inédita en castellano (aunque ya se que eso no es un freno para Ud. ;o). Para más info puedes visitar su página web:
www.mariannedepierres.com
Saludos, ¿nos vemos el viernes?
Jorge Iván Argiz ha dicho que…
Suena, muy bien. Haré todo lo posible para que deje de estar inédita aquí (dame hasta mayo, jeje).
Jorge Iván Argiz ha dicho que…
Hola, ALEJANDRO.

Eres la primera persona a la que se le puede decir, pero ya es oficial que editaré esos tres libros de Marianne de Pierres. Cuente usted con copias para su correspondiente reseña en este espacio (eso sí, hasta mediados del 2006 nada).

He sido rápido ¿verdad?
Alejandro Caveda ha dicho que…
Más que Speedy Gonzalez, maese, enhorabuena, dado el magro panorama editorial noticias como estas siempre son bienvenidas. Me consumo de impaciencia ;o)
Elwin Álvarez Fuentes ha dicho que…
Hace años tuve la oportunidad de comprar cómics de Dylan Dog a muy bajo precio...¡Y no lo hice! Gracias a ti hoy soy menos ignorante.