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L. Neil Smith y las aventuras de Lando Carlissian

En comentarios anteriores del zoco hemos hablado de varios escritores vinculados al universo de ficción de George Lucas como es el caso de Timothy Zahn, Alan Dean Foster o Brian Daley. Pues bien, hoy le toca el turno a uno de los más misteriosos y desconocidos de todos ellos: L. Neil Smith, el autor de las aventuras de Lando Carlissian. Adjetivos que no tienen nada de exagerados, ya que Smith es un escritor completamente inédito en nuestro país, puesto que ninguno de sus trabajos (ni siquiera los protagonizados por el imbatible Carlissian) ha visto la luz en castellano, excepto por algunas ediciones digitales de dudosa traducción. Tal vez por eso no pocos aficionados (entre los cuales me confieso incluido) habíamos llegado a pensar que L. Neil Smith no existía y que dicho nombre no era más que un pseudónimo utilizado puntualmente por algún escritor mercenario para realizar encargos literarios concretos.
Pues bien, L. Neil Smith no sólo existe, simo que es un escritor con una larga y fecunda carrera en su país natal, amén de una experiencia personal de lo más interesante.
Smith nació en Denver (Colorado) el 12 de mayo de 1946. Debido a la profesión de su padre (el cual era miembro de las Fuerzas Aereas de los EEUU) el autor que nos ocupa pasó buena parte de su infancia y adolescencia viajando y recorriendo buena parte de la geografía norteamericana.
Por el camino Neil adquirió un profundo interés por disciplinas tales como la ciencia y la historia lo que le llevó a estudiar idiomas como el latín o el alemán. Tal vez debido a la influencia paterna, el joven Smith desarrolló una gran afición por el mundo de las armas que con el tiempo le llevó a ser miembro de la Asociación Nacional del Rifle norteamericana, amén de los Boy Scouts y el Movimiento Libertario. Otras de sus aficiones incluyen ser locutor de radio, dar charlas en conferencias y, como no, la literatura.
Aunque Smith se confiesa admirador de obras tales como 1984 o Un mundo féliz, sus historias se caracterian más bien por su espíritu aventurero, una imaginación desbordante, un gran sentido del humor y un indiscutible talento a la hora de recrear escenarios y personajes ya sea propios o ajenos, en el caso de Lando Carlissian.
Al igual que Timothy Zahn, Smith dió sus primeros pasos literarios en la década de los ochenta con títulos como Their Majesties' Bucketeers (1981) o las primeras entregas de la serie de Win Bear: The Probability Broach (1980), The Venus Belt (1980) y The Nagasaki Vector (1983).
Por estas fechas es cuando recibe el encargo de parte de la editorial Ballantine Del Rey Books (que por aquel entonces tenía los derechos para editar nuevas historias de ficción inspiradas en la saga galáctica de George Lucas) para escribir una nueva trilogía narrando las aventuras de un joven Lando Carlissian durante los años previos a la trilogía original, al estilo de lo que Brian Daley había hecho en su momento con Han Solo. Fruto de ese acuerdo son los tres títulos que conforman la serie: Lando Carlissian and the Mindharp of Sharu, Lando Carlissian and the Flamewind of Oseon, y Lando Carlissian and the Starcave of Thonboka, todas ellas de 1983.
Vistas con la perspectiva que da el tiempo, se trata de tres space-operas correctas y muy entretenidas aunque muy deslavazadas con respecto a lo visto en Una nueva esperanza y posteriores (los años del estricto Universo Expandido de Lucasbooks aun quedaban muy lejos). Smith nos presenta a un joven Lando que acaba de hacerse con el Halcon Milenario y que, acompañado por su fiel astrodroide Vuffi Raa recorre increibles aventuras por escenarios tan exóticos como el sistema Rafa, los asteroides de Oseon o la cueva estelar de Thonboka al tiempo que su camino se cruza una y otra vez con las intrigas del siniestro Rokur Gepta, el último de los Hechiceros del Tund.
Pese a su escasa conexión con las películas de la saga (apenas hay referencias al Imperio, la rebelión o las Guerras Clon) estas novelas tuvieron una buena acogida entre los aficionados hambrientos de nuevas historias protagonizadas por sus personajes favoritos. Los primeros manuales de rol de West End Games y enciclopedias de Ballantine recogieron como "oficiales" muchos de los escenarios y caracteres presentados por Smith. Finalmente, la trilogía de Lando Carlissian acabó situada en un periodo de tiempo indeterminado de unos 10 a 2 años antes del Episodio IV, justo antes de la primera trilogia de Han Solo de Brian Daley. De hecho, cuando muchos años más tarde la escritora A.C. Crispin se encargó de novelar la infancia y juventud de Han Solo en La trampa del paraiso (1997), La maniobra Hutt (1998) y Amanecer rebelde (1999), incluyó a Lando y a Vuffi Raa como secundarios habituales amén de escribir, por fin, la mítica escena en la que Han le gana el Halcón a Lando jugando al Sabacc.
Con posterioridad a la trilogía de Lando, Smith continuó escribiendo nuevas novelas como Tom Paine Maru (1984), The Crystal Empire (1986), Contact and Commune (1989) o Forge of the Elders (2000), algunas de las cuales forman parte de series o sagas más extensas como la North American Confederacy o American Soviet Socialist Republic. No ha vuelto a colaborar con el Universo Expandido de Lucas, aunque en 1994 se reeditó la trilogía de Lando Carlissian en formato omnibus con el nuevo título de The Adventures of Lando Calrissian. También ha escrito algunas novelas gráficas como The Probability Broach: The Graphic Novel (2004) o Roswell, Texas (2008), así como varias novelas en colaboración con otros autores, como es el caso de The Mitzvah (1999) o Hope (2001), ambas con Aaron Zelman.
A día de hoy todos estos títulos más otros que no hemos mencionado por razones de espacio continuan inéditos en nuestro país por lo que L. Neil Smith sigue siendo, a día de hoy, otro de esos más que interesantes escritores de ciencia-ficción despreciados por la crítica y editoriales autóctonas.

Comentarios

Nino Ortea ha dicho que…
Gran texto, Alejandro.
No he leido sus obras para SW, pero sí algo de su trabajo.
Me costó mucho leerlo por su nivel de inglés, y no me volví a interesar por él.
En sus obras sobre Lando, ¿mete mucha carga política? El alegre es, o era, un alto cargo de un partido político minoritario en USA, y en el prefacio al tocho que intenté leer, soltaba una arenga social tremenda.
Venga, a cuidarse.
Jar!
Alejandro Caveda ha dicho que…
Hola y un cordial saludo a ti también.
No sabría contestar a tu pregunta porque sólo he leido sus novelas de Lando Carlissian y al ser un trabajo de encargo y no una obra personal cabe pensar que ahí no se explaye con la misma libertad que en sus trabajos, pero leyendo entre líneas si se intuye una cierta defensa del individualismo y una crítica soterrada hacia todo lo que tenga que ver con gobierno o administración que recuerda un poco a Heinlein, no sé si eso era lo que te interesaba saber.
Un abrazo y hasta pronto ;)

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