lunes, septiembre 24, 2007

Michael Avon Oeming y Powers

Como muchos de los habituales saben, una de las costumbres más entrañables de las Jornadas de Avilés consiste en pedir a varios colaboradores artículos sobre la obra que más nos haya impactado de alguno de los autores invitados. Este año, personalmente, yo me ofrecía hacer los relativos a Liam Sharp, David Aja y... Michael Avon Oeming. En efecto, aunque finalmente el dibujante de Powers no pudo asistir por motivos de salud, se esperaba su presencia casi hasta el último minuto. Por desgracia no pudo ser y el artículo, finalmente, no vió la luz hasta ahora que, con permiso de los organizadores, lo posteo aquí para compartirlo con todos ustedes (Va por Ud., Mr. Oeming):
Por desgracia, Michael Avon Oeming es un autor todavía relativamente desconocido en nuestro país, donde buena parte de su obra permanece aun inédita o es poco conocida, a excepción de su serie de más éxito, Powers, gracias al tirón de los guiones de su compañero, Brian Michael Bendis; situación del todo injusta, ya que Oeming es un gran artista, autor de una extensa e interesante obra que se sostiene por sí sola, sin necesidad de reclamos ajenos.
Tal es el caso de su obra más popular, Powers, publicada en los USA por el sello Image y en nuestro país por Planeta Comics, y que ha superado ya la treintena de números en el mercado USA. Este título ganó el premio Eisner a la Mejor Serie Nueva del año 2001, así como los Eisner al Mejor Guionista de los años 2002 y 2003 para Bendis.
Powers nace de la creciente amistad entre Bendis y Oeming y su interés por fusionar en un comic dos de sus pasiones favoritas: el género de superhéroes y la serie negra. Resumiendo, la colección narra las aventuras del detective Christian Walker, un antiguo superhéroe reconvertido en agente de la ley y especializado en casos que implican a personajes con superpoderes. Visto así, la serie guarda concomitancias con otro título de éxito de Bendis, Alias, aunque la auténtica diferencia entre ambas radica en el estilo dinámico y animado de Oeming, que le confiere a Powers un aire diferente, a medio camino entre Las aventuras de Batman y The Spirit. Curiosamente, Christian Walker recorre un camino inverso al de Denny Colt; este es un agente de la ley que tras su aparente defunción se recicla en justiciero, mientras que Walker se convierte en policía tras una extensa carrera como superhéroe. Por otro lado, la figura musculosa y la mandíbula cuadrada del detective Walker no deja de recordarnos al Bruce Wayne de la serie de animación. Además, en manos de Oeming, la ciudad se convierte en otro protagonista más de la historia, jugando con el paisaje urbano de una forma similar a la del gran Will Eisner. Pero todo esto no dejan de ser apuntes subjetivos y descontextualizados, la auténtica magia de Powers solo se descubre al leerlo y apreciar el acertado equilibrio entre los guiones de genuina serie negra de Bendis y el atractivo estilo gráfico de Oeming.
Este genial dibujante comenzó a destacar en el difícil y competitivo panorama del mundo editorial norteamericano gracias a su trabajo en títulos como Bulletproof Monk o Bastard Samurai, esta última en colaboración con Miles Gunter. Paralelamente a Powers ha realizado otros trabajos más orientados hacia la fantasía heroica y el comic de superhéroes tradicional como Hammer of the Gods, Thor Dissambled o B.P.R.D. Desde hace un par de años es el guionista y responsable de la nueva colección de Red Sonja para la editorial independiente Dinamite Enterteinment, donde ha podido desarrollar su faceta como escritor y guionista. Otro título interesante, y más emparentado con Powers es Six (recién publicado en castellano por la editorial Aleta), una paranoica trama de acción, espionaje, abducciones y secretos que se convirtió en un guión cinematográfico rodado primero en forma de corto por el propio Oeming, y más tarde por el director Jonathan Mostow (Terminator 3: La rebelión de las máquinas) como un proyecto de episodio piloto para una nueva serie en el canal Fox TV.
Sin embargo, y teniendo en cuenta que las comparaciones son odiosas, el autor de estas líneas reconoce su personal adicción por Powers, serie que le ha dado a Oeming la posibilidad de lucirse dibujando superhéroes, escenas de acción, persecuciones, callejones oscuros, ambientes nocturnos o esos diálogos repetitivos e interminables tan característicos de Bendis y que Oeming plasma como nadie, con ese estilo claro, alegre, trepidante, tan personal suyo y que otros dibujantes han tratado de imitar con mayor o menor fortuna. Y aunque le deseamos toda la suerte del mundo en sus nuevos proyectos como director y guionista de cine y / o comic, esperamos que nunca abandone del todo el mundo de la ilustración y poder seguir así disfrutando de las aventuras del detective Walker y su compañera Deena Pilgrim en esa misteriosa ciudad en la que todo es posible y en la cual acechan bizarras amenazas a la vuelta de cada esquina.

jueves, septiembre 20, 2007

Reflexiones de un noctámbulo empedernido 2

Paseando por el Blogger veo que algunos otros compañeros de las Jornadas ya están haciendo su propia crónica del evento, como es el caso del incombustible traductor, Diego. (Interesados pinchar aquí). Como me veo incapaz de mejorar su trabajo y no tiene sentido que contemos todos lo mismo me limitaré a narrar mis experiencias personales o como diría Germán, mis personales momentos onanísticos de felicidad, je, je.
Sin duda alguna el recuerdo más imborrable que me llevaré de estas Jornadas ha sido la oportunidad de conocer en persona al gran Michael Golden, uno de mis dibujantes favoritos desde que lei algunos de sus primeros trabajos para la Batman Family a finales de los años setenta.
Para los despistados, Golden es uno de esos nombres míticos del mundo del comic autor de una obra breve en cantidad pero de gran calidad que ha influenciado a muchos artistas posteriores como Arthur Adams o Jim Lee, entre otros. En su curriculo, aparte de los ya mencionados episodios de Batman Family, destacan títulos como Los Micronautas, Marvel Fanfare, The Nam o una memorable tanda de episodios del Doctor Extraño. En los últimos años Golden se ha volcado más en el mundo de la publicidad y la ilustración, amén de realizar portadas para colecciones tales como Nightwing, Heros for Hire o Ironman.
Aunque se le llevaba invitando desde años, Golden siempre había declinado amablemente la oferta hasta estas Jornadas. Y aunque la idea de conocerle en persona por un lado me llenaba de emoción, por otro me sentía relativamente incómodo, ya que a veces tus ídolos no están a la altura de las circunstancias. Por suerte, todo fue como la seda. Desde el primer momento el sr. Golden se mostró simpático, atento y encantador. Su charla fue una de las más amenas e interesantes de las jornadas (con permiso de su compatriota, George Pérez, y del español David Aja) y fue un placer poder charlar con él y oírle disertar largo y tendido sobre el mundo editorial, el proceso creativo y su trabajo durante una hora larga. A mayor abundamiento, me dedicó un precioso dibujo del Señor de la Noche (que lamentablemente no les puedo reproducir aquí, ya que no tengo escaner) que espero ver colgado en breve de alguna pared de mi casa.
Como todo lo que se hace de esperar, ha merecido la pena. Sinceramente espero que el sr. Golden haya disfrutado de su estancia en Avilés tanto como nosotros de su presencia y compañía, y que regrese pronto a Asturias como tantos otros autores que se han quedado cautivados por el ambiente de estas jornadas. Entretanto, decirle desde aquí que ha sido un placer y mandarle mis saludos y mis mejores deseos a él y a su encantadora representante. Como muestra, aquí les dejo otro ejemplo de su talento. Un abrazo y en breve retomamos el hilo con el maléfico Dr. Fu Manchú, saludos.

domingo, septiembre 09, 2007

Sax Rohmer y el Peligro Amarillo 2

Entre 1913 y 1959 Rohmer escribió unas 13 novelas de Fu Manchú más varios relatos cortos que aparecieron recopilados postumamente en 1973. La lista completa abarcaría:

- El misterioso Dr. Fu Manchú (1913).
- El doctor diabólico (1916).
- Los misterios del Si-Fan (1917).
- La hija de Fu Manchú (1931).
- La máscara de Fu Manchú (1932).
- La novia de Fu Manchú (1933).
- La pista de Fu Manchú (1934).
- Presidente Fu Manchú (1936).
- Los tambores de Fu Manchú (1939).
- La isla de Fu Manchú (1941).
- La sombra de Fu Manchú (1948).
- El regreso de Fu Manchú (1957).
- Emperador Fu Manchú (1959).
- La furia de Fu Manchú y otras historias (1973).

A grandes rasgos, se pueden dividir tres etapas o periodos diferenciados dentro de la serie:
Uno primero que iría de 1913 a 1917. La acción se localiza en Gran Bretaña y los protagonistas habituales son Nayland-Smith y el dr. Petrie que durante tres libros intentan frustrar a la carrera los diabólicos planes de Fu Manchú, empeñado en apresar o eliminar a todo aquel individuo que pueda ser una amenaza para la expansión china.
A partir de 1917 Rohmer se tomó un tiempo de descanso del infame doctor para escribir otros libros como El escorpión dorado (1919) Ala de murciélago (1921) o La garra amarilla (1929), hasta que en 1931 retoma a su personaje más célebre en La hija de Fu Manchú, que inaugura la 2ª etapa y que abarcaría hasta La isla de Fu Manchú de 1941. La acción se vuelve más internacional y con el dr. Petrie retirado Nayland Smith debe recurrir a diversos ayudantes (arqueólogos o miembros del servicio secreto) para enfrentarse a los planes de dominación mundial de su viejo enemigo más megalomaniaco que nunca. Esta 2ª etapa es quizás la más exitosa y conocida, y la que terminó de acuñar el mito del personaje entre el gran público.
La 3ª y última etapa comprendería las novelas y relatos posteriores a la segunda guerra mundial, cuando el Imperio Chino ya ha sido substituido por la China roja de Mao y la figura del infame doctor se empapa de una cierta ambiguedad pues si bien continua siendo un villano folletinesco dedica sus esfuerzos más a luchar contra el comunismo y restaurar la gloria de la antigua China que a dominar el mundo libre. La muerte de Rohmer dejó el destino final del buen doctor en suspenso, aunque otros escritores posteriores como Cay Van Ash o Dough Moench retomaron al personaje y continuaron sus aventuras con mayor o menor fortuna, como ya veremos.
El éxito del dr. Fu Manchú provocó, no obstante, que al abrigo del Peligro Amarillo aparecieran otros personajes cortados por el mismo patrón que imitaban (mejor o peor) a su modelo. El propio Rohmer colaboró a esta Fumanchúxplotation con el Escorpión Dorado, otro agente al servicio de la misma organización asiática a la que obedece el mismo doctor. En la misma linea encontramos al Kathulos de Robert E. Howard; Ming, el cruel adversario del Flash Gordon de Alex Raymond; la Garra Amarilla de la editorial Marvel o incluso el propio Ra's Al Ghul (que si bien es árabe, no chino, se parece muchísimo al dr. Fu Manchú en sus métodos y objetivos). En el extremo opuesto, mostrando el lado más amable y humano del peligro amarillo, estaría Charlie Chan, el orondo y simpático detective chino creado por el novelista Earl Derr Biggers.

(Continuará...)