miércoles, enero 25, 2017

De ¿Sueñan los androides...? a Blade Runner 2049

Hágame el test Voight-Kampf, Mr. Deckard, por favor.
En cierto modo, Blade Runner ha sido víctima de su propio éxito. Cimentado su estatus como Obra Maestra del Séptimo Arte, la película arrastra tras de sí a toda una legión de admiradores integristas que defienden a capa y espada que es imposible igualar (no digamos ya superar) al original, por lo que descartan de mano cualquier clase de precuela, secuela, continuación, spin-off o proyecto derivado que, en su opinión, pueda arruinar el prestigio del filme a cambio de un puñado de dólares (o menos aun). Sin embargo, en Hollywood quedan pocas vacas sagradas e incluso el propio Ridley Scott abrió la puerta a la especulación tras rodar Prometheus (2012) e insinuar que entre sus planes de futuro podría estar una precuela de su clásico de 1982.
Al final, no ha sido una precuela, sino una secuela (Blade Runner 2049), y el proyecto vendrá firmado por el cineasta y guionista canadiense Denis Villeneuve, mientras que Scott se reserva un papel como productor asociado. En cuanto al reparto, Ryan Gosling tomaría el relevo de un avejentado Harrison Ford que, no obstante, también hará acto de presencia en la película, al igual que otros rostros populares de la gran pantalla como son Robín Wright o Jared Leto. Poco más se sabe de la trama, aparte de que estará ambientada 30 años más tarde que el Blade Runner original, y que Deckard sigue todavía vivo (1). Pero curiosamente la génesis de este BR 2049 no tiene lugar en 1982, sino que se remonta varios años atrás, en 1968, cuando el célebre escritor de ciencia ficción Philip K. Dick publica ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, la novela en la que se inspira - muy libremente - el primer Blade Runner.


I. Del papel a la pantalla.

Quien haya leído la novela original ya habrá notado numerosas divergencias entre esta y la película de Ridley Scott, que empiezan ya desde el mismo título. Los replicantes no son tales, sino andrillos. Los Blade Runners son cazadores de bonificaciones. Rick Deckard está casado (al igual que Roy Batty) y su relación con Rachael es mucho más ambigua. Rachael y Pris pertenecen al mismo modelo de Nexus 6 y comparten físico. Eldon Tyrell tiene mucho menos peso en la trama y, aunque el comienzo es más o menos similar (a Deckard le encargan retirar cinco androides tras el tiroteo de Holden) en la novela se insinúa que hay muchos más replicantes fugados y refugiados en la Tierra. De hecho, en un momento del libro, llegan a construir una falsa comisaria con el fin de despistar a Deckard y tenderle una trampa.
Scott, en colaboración con los guionistas Hampton Fancher y David Peoples simplificó bastante la trama, eliminando algunos personajes, potenciando otros y añadiendo nuevas escenas que le dieron una dimensión diferente a la película, más épica y oscura que la novela en que se inspira, aunque quedan algunos detalles sueltos que, por poco explicados, contribuyen a realzar ese aura de misterio y ambigüedad que rodea la película, como los animales mecánicos, o que le ha pasado al planeta que obliga a la humanidad a huir y refugiarse en las colonias. ¿La superpoblación? ¿Una catástrofe climática? ¿Una guerra, como en la obra de Dick? No está claro y en realidad no importa. Scott echa el resto en la ambientación, en la recreación de ese futuro caótico y, sin embargo, a ratos glamoroso, y sobre todo, en la interacción entre unos personajes excepcionalmente interpretados por Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Edward James Olmos y Daryl Hannah, entre otros no menos interesantes.
A mayor abundamiento, existen dos versiones básicas de la película (hay más, pero simplificando al extremo, podemos reducirlas a dos): la versión cinematográfica, con la voz en off de Deckard y el final extendido, y la versión del director, más ambigua, sin la susodicha voz, que inserta la escena onírica del unicornio y termina cuando se cierran las puertas del ascensor, ocultando a la pareja de la vista del espectador y sin que sepamos que va a ser de ellos en el futuro. En la primera, Deckard parece más humano, mientras que la segunda plantea abiertamente la posibilidad de que este sea también un replicante, algo con lo que un servidor no está muy de acuerdo (2).
Dadas las diferencias entre la novela y el filme se intentó que el autor reescribiese la historia acercándose más al tono de la película, algo que este rehusó, aunque si existe una novelización (inédita en castellano) de Les Martin, titulada Blade Runner: A Story of the Future, así como una adaptación al comic de Ediciones Marvel firmada por Archie Goodwin, que ya se había encargado de la novela gráfica de Alien (también de Ridley Scott). Sin embargo, a partir de ahí, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? se ha reeditado siempre como Blade Runner, con el título original debajo, en letras más pequeñas e incluso entre paréntesis.


II. Las secuelas literarias.

Dick nunca retomó en vida las aventuras de Deckard, ni escribió ninguna otra novela ambientada en el universo de los Blade Runner. Sin embargo, 13 años después de su muerte apareció una trilogía de novelas que continuaban directamente la historia de la película, expandiendo la trama de la misma con nuevos personajes y situaciones, escrita por K. W. Jeter, uno de los discípulos de Dick y miembro de ese grupo de pioneros del Steam Punk que también incluía nombres como el de Tim Powers. Teniendo en cuenta que Dick murió en 1982, y que la primera novela de la trilogía de Jeter apareció en 1995, cuesta mucho pensar que el californiano le haya dado a este su bendición desde su lecho de muerte, pero cosas más raras se han visto (y se verán) con esto de las secuelas literarias post-mortem (3). Yendo a cosas más concretas, la trilogía está formada por Blade Runner 2: The edge of the human (1995), Blade Runner 3: Replicant night (1996) y Blade Runner 4: Eye and Talon (señalar que las dos primeras fueron publicadas en su momento en nuestro país por la editorial Martínez Roca, no así la tercera) (4).
Como ya decíamos, Jeter empieza su historia a partir del final de la película original, aunque con algunas particularidades. El omite el Happy End de la versión cinematográfica. Su Rachael sólo va a vivir cuatro años, como el resto de los replicantes, y eso es algo que afectará profundamente a un Deckard que aquí se muestra claramente humano y más cansado, errático y vulnerable que nunca. Jeter intenta, asimismo, limar asperezas entre la película y la novela original de Dick, aunque inclinándose más por la versión fílmica (Deckard sigue estando soltero, y Pris es Pris, y no otra copia de Rachael). Sin embargo, si recoge de Dick la idea de que en la Tierra se esconden, camuflados entre el resto de la gente, muchos más replicantes aparte de los que han retirado Holden, Deckard y otros Blade Runner. En general, estos tres libros se dejan leer, aunque uno tiene la idea de no estar frente al Deckard original, sino una mala copia de este, y desaprovechan algunas de las ideas y personajes de la película de 1982 para tirar por otros derroteros completamente diferentes ya a partir de la segunda novela. Es muy dudoso (por no decir casi seguro) que Hampton Fincher y Villenueve hayan aprovechado algo de aquí para su próximo Blade Runner 2049, lo cual dejaría a esta trilogía de Jeter perdida en el limbo de lo no canónico, como un objeto de curiosidad para coleccionistas completistas o fanáticos de la obra de culto de Ridley Scott, aunque no cabe descartar que el estreno del nuevo filme reavive el interés por esta y otras historias.

"No publican ofertas de trabajo para asesinos en el periódico..."
III. Líneas alternativas, universos paralelos y homenajes.

Pese a que la secuela se haya hecho esperar, la influencia de Blade Runner dentro de un determinado tipo de cine y literatura de género, e incluso dentro de la cultura popular, es innegable. Ya en 1982 la película Androide (Aaron Lipstadt, 1982) se promocionaba en la misma línea que el éxito de Ridley Scott, aunque apenas hay más punto de contacto entre ambas que el hecho de que aquí también aparezcan androides que parecen casi humanos, desarrollen emociones, y se rebelen contra sus supervisores. Más cercana parece Soldier (Paul Anderson, 1998), escrita por David Webb Peoples (uno de los guionistas de Blade Runner) que si incluye algunas referencias a su trabajo previo en esta historia sobre un soldado diseñado genéticamente (¿un modelo Nexus?) exiliado en las colonias, y que se resiste a ser reemplazado por una nueva generación de combatientes. Curiosamente, este filme modesto, casi de serie B, viene a reforzar la teoría de que Deckard pueda ser un replicante, ya que el soldado interpretado por Kurt Russell, pese a todas las dificultades, logra deshacerse de sus sucesores, que en teoría son más fuertes y rápidos que él, tal y como hace Deckard en su momento. A otro nivel, el peinado (y el maquillaje) que Daryl Hannah lucía en la película se han convertido en todo un icono atemporal, y no son pocas las modelos, actrices, cantantes y artistas en general que lo han homenajeado en algún momento a lo largo de su carrera.

K y Deckard: el presente y el legado de Blade Runner
 IV. Blade Runner 2049.

Aunque este BR 2049 se haya hecho esperar - como ya hemos dicho - una vez que el rodaje se decidió en firme, todo ha ido muy rápido. De hecho, la película ya está en post-producción, ya hay varios teaser y trailers circulando por ahí, y su estreno ya está previsto para octubre de 2017, 35 años después del Blade Runner original, aunque según la cronología del filme sólo hayan transcurrido tres décadas. En su momento Scott declaró que no quería que esta nueva entrega fuese exactamente una secuela o continuación de las aventuras de Deckard, al igual que tampoco pretendía que Prometheus fuese exactamente una precuela de Alien. Sin embargo, dado que al final Scott se ha relegado a sí mismo a un papel un tanto más secundario, hay curiosidad por saber lo que ha hecho al final con la película el nuevo equipo responsable de la misma, a saber, los guionistas Hampton Fancher y Michael Green, y el director, Denis Villenueve, aunque lo poco que hemos podido ver por el momento parece interesante y tiene muy buena pinta. En octubre del 17 saldremos de dudas pero, entretanto, podemos aprovechar el tiempo releyendo la novela original de Dick, o revisionando las diversas versiones (5) de este filme de culto que merece, como pocos, la categoría de Obra Maestra del Séptimo Arte de todos los tiempos. Y sí, con todos mis respetos hacia Mr. Scott, yo sigo enamorado de la versión original que se estrenó en los cines, la de la voz en off y final falso y edulcorado. Que caray.

Notas:

1. Al fin y al cabo, si el límite de edad de los replicantes es de 4 años, Deckard no puede estar vivo ni haber envejecido 30 años después... ¿o no?
2. Vease mi artículo "Blade Runner, 25 años después" un poco más abajo.
3. Para más información al respecto, vease mi artículo "De secuelas desde el más allá, y otras historias de interés comercial".
4. El límite de lo humano (1995) y La noche de los replicantes (1996). La tercera parte permanece aún inédita en castellano.
5. Explicadas con más detalle en mi artículo "Blade Runner, 25 años después".

Bibliografía & Filmografía:

- Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de P. K. Dick (1968).
- Blade Runner, de Ridley Scott (1982).
- Blade Runner 2: el límite de lo humano, de W. K. Jeter (1995).
- Blade Runner 3: la noche de los replicantes, de W. K. Jeter (1996).
- Blade Runner 2049, de Denis Villenueve (2017).

Proyectos relacionados:

- Androide, de Aaron Lipstadt (1982)
- Soldier, de Paul W. Anderson (1998)

Para saber más:

- Ediciones especiales: El corte de mangas del director
- ¿Sueñan los androides con ser estrellas de cine? 
- Blade Runner, 25 años después
- Blade Runner, 25 años después: el Pack
- De Cine: Harrison Ford

sábado, enero 14, 2017

In Memoriam: Carrie Fisher

Leia, en el Ep. IV y en "Rogue One"
El universo, a veces, tiene un extraño sentido de la oportunidad. Y es que la muerte de Carrie Fisher ha ido a coincidir en el tiempo con el estreno de Rogue One, la nueva película oficial de la saga (donde aparece una versión suya más joven, generada por GCI), momento que las cadenas nacionales aprovechan para reponer todos los episodios, del I al VI, sirviendo así de homenaje involuntario hacia esta entrañable interprete, especialmente recordada por su papel como princesa Leia en la trilogía original (Eps. IV a VI).
Fisher, que llevaba varios días hospitalizada por una afección cardiaca, parecía estar recuperándose, por lo que la noticia de su muerte cayó como un jarro de agua fría entre todos los fans de la saga. De hecho, durante varias horas, se generó cierta confusión al coincidir en el tiempo noticias contradictorias sobre su estado de salud, aunque finalmente se confirmó el fatal desenlace el 27 de diciembre del pasado año. En el colmo de la mala suerte, al día siguiente fallecía su madre, la también popular actriz Debbie Reynolds, dicen que incapaz de sobrellevar la prematura muerte de su hija.
El recuerdo de Carrie Fisher siempre ira asociado al de su personaje más popular, el de la princesa rebelde de la saga galáctica de George Lucas. Fisher fue una de las muchas candidatas que, en su momento, se presentaron para el papel. Por aquel entonces apenas contaba con más créditos en su haber que su participación en la película Shampoo de Hal Ashby, junto al guaperas Warren Beatty. Pero algo en su aspecto, frágil y enérgico a partes iguales, convenció al cineasta de que era la intérprete adecuada para el personaje, y el tiempo le ha dado la razón.

Carrie Fisher en "Granujas a todo ritmo" (1980)
El éxito de La guerra de las galaxias cogió con el pie cambiado a todos los implicados en el proyecto. Siempre se ha dicho que, de sus protagonistas, Harrison Ford fue quien mejor supo explotar la popularidad que le dio Han Solo para convertirse en una de las estrellas más cotizadas de Hollywood, mientras que las carreras de Mark Hamill y Carrie Fisher fueron un tanto más erráticas. Eso no es del todo cierto, como ya se verá, aunque si es verdad que ninguno de los dos tuvo la misma proyección profesional que su compañero de rodaje. A Fisher, en concreto, la fama le llegó muy joven y muy pronto corrieron rumores acerca de romances con otros miembros del reparto, además de su afición al alcohol y otras sustancias estupefacientes de la mano del prematuramente desaparecido John Belushi, con el que coincidió en Granujas a todo ritmo, de 1980, el mismo año en que se estrenó (con más éxito aun que su predecesora) El Imperio contraataca, e incluso no faltan quienes insinúan que rodó la tercera entrega en un estado de continua euforia inducida por las drogas. Dimes y diretes aparte, lo cierto es que con posterioridad Fisher no logró repetir el éxito que había alcanzado con la trilogía de Star Wars, aunque tampoco dejó de trabajar.
Entre El retorno del Jedi y el comienzo de la década de los noventa pudimos verla formando parte del elenco de filmes con cierto tirón popular, como El hombre del zapato rojo (1985); Hannah y sus hermanas (1986); Cuando Harry encontró a Sally (1989), o Escándalo en el plató (1991). A partir de ahí sus apariciones se vuelven más episódicas, en pequeños papeles o como actriz invitada, en ocasiones interpretándose a sí misma, tal y como hizo en un episodio de Sexo en Nueva York y, más recientemente, The Big Bang Theory. Esta etapa nos deja, no obstante, su presencia en títulos tan interesantes como el primer Austin Powers (1997), Jay y Bob el Silencioso contraatacan (2001) o Hermandad de sangre (2009), remake del clásico del género Slasher The house on Sorority Row (1983). Merece la pena destacar su papel en Scream 3 (2000) como una sarcástica secretaria que se deja de que siempre la confunden con esa actriz de La guerra de las galaxias, y donde aprovecha para reírse un poco de sí misma.

La actriz en "Hermandad de sangre" (2008)
Paralelamente, la actriz desarrolló una prestigiosa faceta como escritora y guionista, que empezó con Postales desde el filo (1990) y continuó con guiones para diversos documentales como La verdadera historia de la princesa Leia (2010), TV movies como Aquellas chicas fabulosas (2001) o diversos capítulos de Las aventuras del joven Indiana Jones, o Roseanne, por poner un par de ejemplos.
En 2012 su vida da un giro cuando la Disney adquiere Lucasfilm y los rumores sobre una nueva trilogía cinematográfica van cobrando fuerza, en especial cuando se confirma el nombre de J.J. Abrams como director del Episodio VII, que finalmente se titulará El despertar de la Fuerza (2015) donde el responsable de serie de éxito como Alias o Perdidos logra reunir de nuevo al elenco original, cediendo uno de los momentos más emotivos de la película al reencuentro entre unos maduros Han y Leia. No obstante, hay que reconocer que Ford ha sabido envejecer mucho mejor que sus dos compañeros de reparto. Mark Hamill tuvo que ponerse a dieta y someterse a un intenso entrenamiento físico para volver a encarnar a Luke Skywalker, mientras que Carrie Fisher tuvo que soportar muchos comentarios (algunos de ellos, bastante desagradables) relacionados con su aspecto en la película, a lo que la actriz reaccionó arguyendo que su cuerpo no había envejecido tan bien como ella, y pedía a sus críticos que lo dejasen ya.

Han y Leia, treinta años después
Por desgracia, Fisher no podrá participar en el final de la nueva trilogía de la era post-Lucas. Aun podremos verla en el futuro Episodio VIII, aunque desde Disney se han apresurado a afirmar que Leia aparecerá en la siguiente entrega, aunque sea generada por ordenador, tal y como la hemos visto (mucho más joven) en Rogue One. Por otro lado, la compañía del ratón se embolsará unos 50 millones de dólares del seguro en concepto de indemnización por la prematura muerte de la actriz, que pese a su avanzada edad y sus problema de salud había firmado para tres películas, e incluso estaba participando en el rodaje de Wonderwell, el nuevo proyecto fílmico de Vlad Marsavin. Su inesperada muerte, como decíamos, ha caído como un jarro de agua fría, tanto en Hollywood como entre su numerosa legión de fans y admiradores (entre los cuales me reconozco humildemente incluido) que apenas han tenido ocasión de disfrutar el regreso de la princesa Leia antes de tener que despedir a la mujer que le dio vida, incluso más allá de la pantalla. Sirvan pues estas líneas como sentido homenaje a esta gran actriz que durante tanto tiempo nos hizo soñar con una galaxia muy, muy lejana.

Filmografía parcial:

- Shampoo (1975)
- La guerra de las galaxias (1977)
- El Imperio contraataca (1980)
- Granujas a todo ritmo (1980)
- El retorno del Jedi (1983)
- El hombre con un zapato rojo (1985)
- Hahhah y sus hermanas (1986)
- Cuando Harry encontró a Sally (1989)
- Escándalo en el plató (1991)
- Austin Powers (1997)
- Scream 3 (2000)
- Sexo en Nueva York (como ella misma, 2000).
- Jay y Bob el Silencioso contraatacan (2001)
- Los ángeles de Charlie: al límite (2003)
- Hermandad de sangre (2009)
- Big Bang (como ella misma, 2014)
- El despertar de la Fuerza (2015)
- Star Wars: Episodio VIII (2017)
- Wonderwell (2016)

Como guionista:

- Postales desde el filo (1990)
- El joven Indiana Jones (1993)
- Esas chicas fabulosas (TV Movie, 2001)
- La verdadera historia de la princesa Leia (2010)

martes, enero 10, 2017

Un repaso al 2016 (y un vistazo a lo que está por llegar)


Normalmente, suelo cerrar el año haciendo un repaso de lo publicado en el blog durante esos últimos doce meses, además de hacer algún pequeño adelanto de lo que está por venir en un futuro inmediato. Pero sinceramente, esta vez no me apetecía. Tal vez porque el 2016 ha sido un año nefasto, o porque mi estado anímico no era el más adecuado, he estado a punto de saltarme la costumbre, he incluso me he planteado la posibilidad de cerrar el blog, tal y como hicieron en su momento otros compañeros blogueros. Al fin y al cabo, en estos tiempos de redes sociales, Instagran, Whatsapp y Snapchat, mantener un blog tiene algo de quijotesco, casi de espíritu Vintage, al igual que conducir una Vespa o coleccionar sellos. Sin embargo, aquí estamos, por respeto a la tradición, y por no perder las viejas costumbres, cuando además de viejas son ya casi de la familia.
Curiosamente, empecé el 2016 con un artículo titulado "Tu blog y las redes sociales ¿una pareja perfecta?" al que siguió otro acerca del fenómeno fan y las siempre difíciles relaciones entre las celebridades y su público, temas ambos que he vuelto a retomar en mi último artículo del año: "Acerca de la importancia de seguirnos o no en Instagram, y otras paranoias". Y es que reconozco que todo lo que tiene que ver con la red me fascina, aunque yo pertenezca a una generación que creció sin teléfonos móviles ni ordenadores, o tal vez precisamente por eso.


Pese a lo que pueda parecer, el cine ha tenido un peso significativo dentro del zoco durante estos 365 días. Ahí están artículos como "La magia del cine dentro del cine" (marzo) o "El western contemporáneo" (agosto), sin olvidarnos de las reseñas de Batman vs Superman, El Escuadrón Suicida o Star Trek Beyond, además de las reseñas biográficas de Harrison Ford y de la bellísima actriz española (y musa de Jesús Franco) Soledad Miranda. También ha habido momentos para reflexionar acerca del mercado editorial, ya sea acerca del tema de las secuelas post-mortem, o de la piratería digital, por poner un par de ejemplos. Por desgracia, si que se me han acumulado muchas reseñas de libros que, una vez pasada la novedad, ya no parecen tener mucho sentido, aunque intentaré ir dándole salida a alguna de ellas a lo largo de este 2017, más por compromiso que por otra cosa.
La ficción también se ha hecho un hueco en el Zoco con "Nunca estaremos más vivos que ahora", la secuela de "Una bala desde el pasado" que cierra (por el momento) la lista de las historias protagonizadas por Adrián de la Cruz y Adriana Vega, aunque conviene aclarar que hay una historia anterior inédita y más larga (de hecho, por extensión es casi una novela) que espero vea la luz algún día, ya sea en el blog o como libro en formato digital. Asimismo, he empezado a rescatar y publicar (debidamente revisados y actualizados) algunos de mis viejos relatos de ciencia ficción que permanecían olvidados en una carpeta de mi disco duro como "El largo camino de vuelta a casa" o su continuación, "La era del cambio". Después de todo, ya he perdido toda esperanza de publicarlos en otro medio y a estas alturas de la película ya tengo claro que no soy la gran esperanza del género en nuestro país, ni siquiera un simple mercenario de las letras a buen precio, por lo que esta va a ser la única forma de que al final vean la luz. Para el futuro cercano tengo previsto publicar la continuación de estos dos últimos, además de una nueva entrega de las aventuras de Adrián Ruthven, y la secuela de "Retorno a Carcosa", entre otras historias.
Respecto a los artículos, tenía pensado inaugurar el año con un repaso a la saga de Blade Runner similar al que le dediqué en su momento a El club de la lucha, comparando la película de Ridley Scott con la novela original de Dick, las secuelas literarias de Jeter, y la anunciada Blade Runner 2049. Sin embargo, la reciente muerte de la actriz Carrie Fisher, la mítica princesa Leia de La guerra de las Galaxias, me ha hecho replantearme el orden para comenzar con un sentido homenaje a esta entrañable interprete, tras el cual vendrán nuevos ensayos sobre Robert E. Howard en la Biblioteca del Laberinto, The Strain o el cine erótico, además del ya antedicho Blade Runner 2049, entre otras ideas que irán surgiendo por el camino. Últimamente me he dado cuenta de que me he vuelto un poco errático a la hora de escribir, y que tiendo a improvisar sobre la marcha según se me van ocurriendo temas interesantes, lo que no quiere decir de interés general. En cualquier caso, seguimos adelante, al menos mientras el cuerpo resista y aun quede alguien a quien todavía le interese pasarse por aquí de vez en cuando. Un saludo cordial, feliz año, y nos seguimos leyendo por el camino.