sábado, octubre 24, 2015

"Commando", 30 años después: el montaje del director

John Matrix, un ejército de un solo hombre
Aunque haya pasado casi completamente desapercibido frente a la llegada de Marty McFly al futuro, este año 2015 se cumplía también el 30 aniversario de Commando (1985), uno de los títulos emblemáticos de la filmografía de Arnold Schwarzenegger, y sin duda uno de los mejores exponentes de ese cine de acción ochentero que Stallone ha reciclado, en clave nostálgica, en su exitosa trilogía de Los Mercenarios.
Aunque mucho de este género está más cerca de los parámetros del cine de serie B que de las grandes producciones de Hollywood, Commando destaca un poco por encima de la media, gracias en buena medida al talento del equipo responsable de la película, entre el que encontramos nombres de tanto prestigio como Joel Silver (productor), Steven E. de Souza (coproductor), Jeph Loeb (guionista), el recientemente fallecido compositor James Horner o el propio Schwarzenegger, entre otros no menos interesantes como la co-protagonista femenina (Rae Dawn Chong), el villano (magistralmente interpretado por el australiano Vernon Wells) o una jovencísima Alyssa Milano en el papel de la hija pequeña del protagonista.
La historia detrás de la película es, cuanto menos, curiosa. Silver y de Souza buscaban un guión adecuado para una nueva película de acción interpretada por Schwarzenegger, que ya venía de triunfar con Conan (1982) y Terminator (1984). Por el camino se encontraron con un libreto escrito a medias por un tal Joseph Loeb (que años más tarde se haría famoso como guionista de comics, con el nombre de Jeph Loeb) sobre un ex-comando israelí que tenía que regresar al servicio presionado por sus enemigos. De Souza pensó que, con pequeños cambios, ahí tenían el argumento que estaban buscando, aunque todavía faltaba el visto bueno de Schwarzenegger. Por suerte, este se mostró entusiasmado con el guión, ya que su personaje era un abnegado padre de familia, y su motivación consistía en proteger y salvar a su hija, lo que le permitía alejarse de los papeles de villano o barbaro forzudo que había encarnado hasta entonces. El resto, como se suele decir, es historia.

Una aguerrida Rae Dawn Chong, mucho más que la chica guapa de la peli
Visto con la perspectiva que da el tiempo, Commando es una película tramposa. El protagonista actua por puro instinto y tiene la suerte de que el guionista y el destino siempre están de su parte. La narración, de hecho, avanza a base de continuos deus ex machina, como es el hecho de que, de entre toda la gente presente en el aereopuerto, Matrix secuestre a la única persona que puede ayudarle (Cindy), descifrando la factura que Cooke (Bill Duke) lleva encima, o pilotando un hidroavión para transportarle hasta la base no tan secreta de sus adversarios. O de que cuando va a asaltar una tienda de armas, haya una excavadora disponible para poder llevarse por delante la puerta del local, sólo por poner un par de ejemplos. Aunque para ser sinceros, todos esos detalles pasan desapercibidos cuando estás viendo la película, ya que todo pasa tan rápido, y el ritmo de la acción es tan frenético, que incluso el espectador más avezado no puede evitar dejarse atrapar por la historia. A mayor abundamiento, Commando nos deja algunas de las escenas y líneas de diálogo más divertidas y memorables del cine de acción de los ochenta, como el tiroteo en el centro comercial, con Arnold arrancando una cabina de teléfonos para atrapar a su hombre, o el enfrentamiento final en la isla contra todo un ejército de mercenarios, que Stallone revisaría más tarde sin empacho en la primera entrega de su antedicha trilogía fílmica.
Con motivo del 30 Aniversario, se ha lanzado una edición especial en bluray que incluye tanto la versión estrenada en cines, como la versión de su director, Mark L. Lester, aunque conviene señalar que la única diferencia entre ambas es que Lester añade unos cuatro minutos de diálogo entre Matrix y Cindy mientras están persiguiendo en coche a Sully (David Patrick Kelly), en las que el personaje de Schwarzenegger se presenta y explica que por culpa de su trabajo se ha perdido la infancia de su hija, y que por eso ahora quiere recuperar el tiempo perdido. Realmente, es una escena que no aporta gran cosa, y por el contrario, rompía el ritmo de la película, por lo que no es de extrañar que se eliminase en su momento.

Otro momento del rodaje de la película
Ya en los extras, encontramos un par de escenas inéditas de mayor interés. En la primera de ellas el general Kirby intenta convencer (sin éxito) a la policía para que no obstaculicen la misión de Matrix, mientras que la segunda son versiones alternativas de la muerte de Bennett y, en especial, de la frase que pronuncia Arnold en ese preciso instante. En realidad, Commando no necesita gran cosa. Con sus más y sus menos - que los tiene - la película funciona perfectamente como espectáculo de acción, y como vehículo de promoción a mayor gloria de su protagonista, que a lo largo del metraje tiene sobradas ocasiones de exhibir esa prodigiosa musculatura que le hizo famoso, además de abrirle las puertas del cine y permitirle ostentar, entre otros, los títulos de Mr. Universo y Mr. Olimpia. De hecho, Commando es (en buena medida) un compendio de la trayectoria profesional del propio Schwarzenegger. En el aereopuerto, Matrix se despide de Bennett diciendo “Volveré”, al igual que el Terminator T-800 del filme de John Cameron, mientras que la escena en la que se prepara para asaltar la isla recuerda a los momentos previos a su duelo con el alienígena de Depredador (John McTiernan, 1987) donde volvería a coincidir con el actor Bill Duke. Por desgracia, el austriaco nunca ha mostrado en interés por rodar una secuela del filme, y tal vez sea así, porque salvo excepciones mal contadas (como Terminator 2), ya se sabe que segundas partes nunca fueron buenas, y el tiempo ha permitido que Commando haya terminado por convertirse en un clásico menor, pero clásico al fin y al cabo, dentro del género y de la filmografía de su protagonista.

MATRIX: ¿Recuerdas que te prometí que te mataría el último?
SULLY: ¡Si, es verdad! ¡Lo prometiste!
MATRIX: Mentí (abriendo la mano y dejando caer a Sully al vacío).

viernes, octubre 16, 2015

Michelle Jenner: de amantes, banderas y silencios.

En un artículo reciente (1) repasábamos la trayectoria profesional de Michelle Jenner a través de tres títulos imprescindibles en su filmografía. Los hombres de Paco (2005-2010) la descubrió para el gran público, además de darle una cierta popularidad, sobre todo entre un determinado sector de la audiencia que se sentía especialmente atraido por la atormentada relación sentimental que se establecía en pantalla entre la actriz y su compañero en la ficción, Hugo Silva. Con No tengas miedo (2011) cautivó a la crítica y prensa especialzadas, que se rindieron ante su sobrecogedora interpretación como Silvia, una joven víctima de abusos sexuales por parte de su progenitor desde su más tierna infancia. Isabel, por fin, le ha proporcionado el éxito y la fama generalizados, además de darle a su carrera cinematográfica ese empuje que todavía le faltaba tras el discreto resultado del filmes como Íntimos y extraños (2008), Circuit (2010) o Extraterrestre (2012), por poner varios ejemplos. Para el futuro inmediato tiene hasta tres largos pendientes de estreno, mientras que ahora mismo podemos disfrutar de su faceta como actriz de doblaje en Atrapa la bandera (2015), la nueva película del creador de Tadeo Jones (2), donde Michelle ya había colaborado previamente como la voz de Sara Lavrof.
Entre sus próximos proyectos, dos comédias románticas: Nuestros amantes, de Miguel Ángel Lamata, y Tenemos que hablar, de David Serrano. Aunque sin duda el que más expectación ha despertado ha sido su participación en Silencio, el nuevo trabajo del cineasta manchego Pedro Almodovar tras Los amantes pasajeros, de 2013 (3). Almodovar, uno de los directores con más prestigio de las últimas décadas, se ha caracterizado siempre por su talento a la hora de seleccionar el reparto de sus películas, escogiendo siempre al interprete más adecuado para cada personaje, con especial énfasis en los papeles femeninos, lo que ha dado pie al popular concepto de "Chicas Almodovar" al que ahora se suma la protagonista de Isabel por méritos propios. Aun no se sabe mucho sobre la película, cuyo rodaje ha finalizado hace poco, aunque si ha trascendido que Michelle encarnaría a una amiga de la infancia de Julieta, papel interpretado en diferentes épocas por Adriana Ugarte y Emma Suárez.


En cuanto a Tenemos que hablar, el nuevo filme de David Serrano (Días de futbol, 2003; Una hora más en Canarias, 2010; etc.) cuenta con el reclamo de reunir de nuevo en pantalla a la actriz con Hugo Silva, su antiguo compañero de rodaje en la ya mencionada Los hombres de Paco. Se da la circunstancia de que Hugo y Michelle ya coincidieron en el reparto de la TV movie La princesa de Éboli (2010), aunque apenas compartieron planos en pantalla, mientras que en esta ocasión repiten un rol parecido al que ya les hizo famosos en su momento (4). ¿Seguirán teniendo en pantalla la misma química de la que hicieron gala en la exitosa producción de Antena 3? En breve saldremos de dudas.
La actriz podría aparecer, también, en un par de episodios de Vade Retro, una serie de terror creada por Andrés Spinova, donde asimismo intervendría Eduardo Noriega (su compañero de reparto en Nuestros amantes, de Miguel Ángel Lamata). Todo ello sin descartar algún que otro cameo en La corona partida, la película que viene a rellenar el hueco entre Isabel y Carlos, Rey Emperador, la nueva producción histórica de La 1 de TVE (5), y que está previsto que se estrene también en las salas de cine. Como vemos, el 2016 será de nuevo el año de una Michelle Jenner más en la cresta de la ola que nunca gracias a su buen hacer en Isabel y otros tantos trabajos que le han permitido dar rienda suelta a su excepcional talento interpretativo. Por el momento, ya hay fecha confirmada para el estreno de Silencio que tendrá lugar el 18 de marzo de 2016.
Es una cita en toda regla, señorita Jenner.

Notas:

(2). Vease nuestro artículo Las aventuras de Tadeo Jones
(3). Donde, por cierto, Hugo Silva tenía un destacado papel protagonista.
(4). Sin olvidarnos del spot que protagonizaron juntos para una conocida aplicación de mensajería móvil.
(5). Todos los lunes, a las 22:25 horas, en La 1 de TVE.

Para saber más:

domingo, octubre 11, 2015

Presentación de "El club de los cinco minutos" de Andrés Moutas

Sinopsis:

El club de los Cinco Minutos es un proyecto artístico, una inocente pantomima, la última aventura de un grupo de jóvenes que han perdido la esperanza. Tal vez sea una locura, o tal vez no sea nada. Tal vez no sirva para nada. Pero lo cierto es que se ha convertido en un éxito en las redes y en una plataforma de protesta social contra las manipulaciones del gobierno. La gente se manifiesta en las calles y, a pocas semanas de las elecciones generales, una misteriosa bomba explota en el metro. Los políticos, que ven peligrar su candidatura, buscan una cabeza de turco. Para ello contratarán los servicios del extravagante detective Simón Prince.
En esta novela conviven pintorescos personajes que habitan un mundo psicotrópico: políticos que se desdoblan, agentes secretos, chicas que fuman como dragones, conejos esquizos, vellocinos sentimentales, monos de pelo rosa, fantasmas kantianos, libreros espaciales o enfurecidos perros de dos cabezas. Un mundo donde se planchan los cadáveres y se devoran ardientes sopas de ojos. Un circo alucinado en el que destacan los jóvenes fundadores del club, que llevarán su proyecto hasta las últimas consecuencias.

A la izquierda, el autor, acompañado de Alejandro Caveda y Pedro Arrojo
Comentario:

El pasado viernes 25 de septiembre tuvo lugar la presentación del libro El club de los cinco minutos de Andrés Moutas en la Librería de Bolsillo de Gijón, a la que asistieron el propio autor de la obra acompañado del editor así como del portadista y responsable (en el buen sentido del término) de las ilustraciones interiores.
El club de los cinco minutos es un curioso - a la par que atractivo - híbrido de géneros, a medio camino entre la ciencia ficción y la novela policiaca, con algunos toques de realismo social e influencias asimiladas de Philip K. Dick, Ray Bradbury e incluso del Grant Morrison de La Patrulla Condenada. Una obra inclasificable pero entretenida, que engancha desde el principio y se lee de un tirón gracias al estilo ágil y ameno de su autor, puesto al servicio de una imaginación desbordante, que nos deja para el recuerdo ideas tan originales como la que da nombre al libro (ese club que atrasa el reloj cinco minutos a modo de protesta), o ese astronauta equipado con un sistema de traducción simultánea corrupto que emite blasfemias cada vez que dice algo. El elemento fantástico, no obstante, tampoco absorbe toda la trama, puesto que hay numerosas referencias a acontecimientos de rabiosa actualidad que no pasarán desapercibidos al lector más perspicaz.
A la hora de abordar la historia Moutas ha optado por un esquema de historias paralelas que al principio parecen independientes, pero que poco a poco van confluyendo hasta terminar de encajar en el tercer (y último acto). Tras leerla, uno no puede evitar la sensación de que algunas situaciones y personajes merecían más desarrollo (como ese librero espacial, o la subtrama de la enfermedad venérea (¿Quizás en alguna secuela, o en algún futuro relato corto?) aunque conviene matizar que se trata siempre de elementos accesorios que no afectan a la coherencia (ni a la conclusión) del argumento en sí. Durante la presentación, el autor comentó que el texto original, tal y como lo había concebido, era un poco más extenso, y que habían tenido que resumir algunas partes para que resultase más manejable. A este respecto, también añadió que una de sus mayores preocupaciones había sido conseguir que el libro resultase atractivo y accesible para todos los públicos, aunque siempre sin descuidar el estilo. De hecho, conviene señalar que el lenguaje es uno más de los elementos al servicio de la historia, gracias a los abundantes juegos de palabras (e incluso expresiones novedosas) que aparecen a lo largo de texto.
Respecto al hecho de que el libro se haya publicado dentro de una colección juvenil, tanto el autor como el editor coincidieron en matizar que aquí el término no se utiliza en un sentido excluyente, sino todo lo contrario, intentando remarcar más bien que su lectura puede ser abordada desde cualquier edad, incluso desde las más tempranas, aunque qué duda cabe que el lector veterano disfrutará doblemente con todas las referencias incluidas en la obra.
Un último detalle (pero no por ello menos importante) a tener en cuenta es la presentación. El libro viene en una edición muy cuidada, que presta mucha atención a los pequeños detalles: buena encuadernación, cubiertas con solapas, papel con el gramaje adecuado, ilustraciones interiores (e incluso alguna suelta de regalo), etc. Con mención expresa para la atractiva portada de Pedro Arrojo, de reminiscencias dalinianas, que atrapa la mirada (y el interés) del lector ya desde la estantería. También presente en el acto, el artista aprovechó la ocasión para explicar su método de trabajo (a partir del retoque digital de fotografías antiguas) y como de fluida había sido su relación con el autor de la obra.
De cara al futuro, Moutas reconoció tener otro libro terminado y listo para publicar, aunque antes es el turno de este club de los cinco minutos de hacerse un hueco dentro del siempre difícil panorama editorial de nuestro país. Algo que, a buen seguro, conseguirá. Desde luego, argumentos no le faltan, tal y como hemos intentado reflejar a lo largo del presente artículo, el cual no queremos cerrar sin dar las gracias al propio Moutas, a Jorge Salvador Galindo, a Pedro Arrojo y a Valentín de la Librería de Bolsillo por su amabilidad y ayuda a la hora de escribirlo.

"El tiempo es un perro de dos cabezas." (Andrés Moutas).

Ficha técnica:

Título: El club de los cinco minutos
Autor: Andrés Moutas
Ediciones Pez de Plata, col. Brotadura nº 4.
ISBN: 978-84-943070-2-7
Formato: Rústica. Cartoné con solapas. 180 pp. 21x14 cm.
Portada e ilustraciones interiores de Pedro Arrojo.

Enlace de interés: