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Mostrando entradas de septiembre, 2015

Regreso a Carcosa / Anexo

Quien hayan seguido Regreso a Carcosa hasta el final pueden tener una cierta sensación de haberse perdido algo, como si a lo largo del relato hubiese referencias a una historia anterior a esta, pero que no hubiesen leído todavía. Y lo cierto es que tienen razón. Este Regreso es la secuela (o continuación) de otro relato previo, titulado Juego de Máscaras, que escribí hace varios años, y pasé definitivamente a limpio en 2013.
En dicho relato Ythill, un mercenario de pasado oscuro y habilidades sobrehumanas, era contratado para localizar a una joven desaparecida llamada Imogen. Sus investigaciones le llevaban a relacionarse con un misterioso grupo conocido como el culto del Signo Amarillo, que trabaja en secreto para restaurar la gloria perdida de Carcosa trayendo de vuelta al Rey de Amarillo, una figura legendaria del pasado remoto de la ciudad. Durante el enfrentamiento final con los cultistas Ythill descubría que Imogen había sido ejecutada por el grupo después de haber fracasado e…

Regreso a Carcosa /04

Empezaba a anochecer cuando llegamos al lago de Hali, en las afueras de la ciudad. Un lugar que la mayoría de la gente suele rehuir, sobre todo a esas horas. Decían que estaba demasiado cerca del desierto de Yondo, y que bajo la cristalina superficie de sus aguas acechaban criaturas tan extrañas como letales, aunque un servidor nunca se había encontrado con nada ni con nadie que fuese más peligroso que yo mismo. Nuestros invitados ya estaban allí. Había docenas, tal vez cientos de ellos (y ellas), todos diferentes, pero fácilmente reconocibles por sus tatuajes, la palidez de su piel, y esa belleza ultraterrena que les caracterizaba. Para mi sorpresa, la líder del grupo guardaba un parecido extraordinario con Cassilda, hasta el punto de que ambas hubiesen podido ser clones la una de la otra, si no hermanas gemelas, aunque la que ahora se encontraba frente a mi tenía un peinado distinto, más corto, y sus ojos eran de un inverosímil color violeta.
- Veo que nos has traído una ofrenda de…

Regreso a Carcosa /03

Tras los primeros temblores Camille cayó en un profundo coma sólo interrumpido por ocasionales gemidos y el movimiento frenético de sus pupilas bajo los párpados. Pero yo sabía que aquella calma era aparente. Bajo la piel, su metabolismo estaba trabajando a marchas forzadas para adaptarse a sus nuevas necesidades, a medida que mi ADN iba recodificando el suyo a nivel celular. Todo aquello suponía una cantidad ingente de energía, y ella estaba en las últimas, por lo que tendría que proporcionarle mucho líquido y proteínas a fin de evitar que su cuerpo se consumiese a sí mismo. Más dinero, más trabajo, más molestias. Y todo por no haber seguido la ruta más directa de vuelta a casa.
Mientras terminaba de vaciar la nevera y la alacena no pude evitar preguntarme si estaba haciendo lo correcto, y por los motivos correctos. Soy viejo, increíblemente viejo, y llevo sólo más tiempo de lo que me gusta recordar. Tanto, que a veces pienso que, si sigo vivo, es porque hasta la propia muerte se ha…

Regreso a Carcosa /02

Cuando la conocí Camille ya tenía una complexión delgada y algo frágil, pero ahora había quedado reducida casi a la mínima expresión. Pesaba tan poco que apenas era consciente de llevarla a cuestas, como si hasta sus huesos estuviesen hechos de un material más ligero que el aire. Ya en mi ático la deposité en la cama después de quitarle el abrigo. Debajo tan solo llevaba un viejo vestido tan corto y desgarrado que apenas cubría una cuarta parte de su cuerpo, totalmente recubierto de arañazos y moratones, desde la cara hasta la planta de los pies. No parecía haberle ido muy bien, y me pregunté que habría hecho para que sus antiguos camaradas la estuviesen acosando como a una fiera salvaje. Al notar la suave blandura del colchón bajo ella Camille se encogió sobre sí misma, recostándose de medio lado a la vez que se abrazaba a la almohada, pasando de la inconsciencia al sueño casi sin darse cuenta. Apenas respiraba, aunque de vez en cuando su cuerpo se agitaba de forma espasmódica, como…

Regreso a Carcosa /01