domingo, julio 27, 2014

Todos los Marlowe

La idea para este artículo surgió de forma tan casual como curiosa. La adquisición del libro "La rubia de ojos negros" de Benjamín Black (alias de John Banville) me despertó el interés por releer las novelas originales de Philip Marlowe escritas por su creador, Raymond Chandler, de forma ordenada y cronológica. A su vez, esta relectura me animó a revisionar las diferentes adaptaciones cinematográficas que existen a partir de la obra literaria de Chandler, para poder comprobar que tal se han trasladado los textos a la gran pantalla, así como repasar la lista de actores que a lo largo del tiempo han encarnado al célebre detective, uno de los personajes indispensables - y con más carisma - de la historia del género negro.
Pues bien, uno de dichos actores fue el recientemente fallecido James Garner, el cual se metió en la piel de Marlowe poco antes de hacerse mundialmente famoso interpretando a otro investigador privado, Jim Rockford, en la serie de televisión The Rockford Files. Por todo ello me parecía interesante adelantar el artículo a este fin de semana, para que sirviese de homenaje a la memoria de este gran actor, que si bien nunca consiguió Oscar alguno, nos ha dejado para el recuerdo papeles tan memorables como el del gánster "King" Marchand en Víctor o Victoria (Blake Edwards, 1982), o el tahur profesional Brett Maverick en la serie de televisión del mismo título. Va por usted, Mr. Garner.
Curiosamente, aunque mucha gente piensa que Humphrey Bogart fue el primer Marlowe de la historia del cine, ese mérito le corresponde a Dick Powell (1904-1963), un cantante, actor, productor, y director cinematográfico estadounidense conocido por sus papeles de tipo duro en películas de cine negro como Historia de un detective (1944), traslación libre de la novela "Adiós, muñeca" (1940) de Raymond Chandler, segunda de las aventuras protagonizadas por Philip Marlowe.
Poco después se estrenaría El sueño eterno (1946), tal vez la mejor adaptación que se haya hecho a partir de una historia de Chandler, rodada por el mítico director Howard Hawks a partir de un guión de William Faulkner y Leigh Brackett (1), y protagonizada por unos insuperables Humphrey Bogart y Lauren Bacall como Philip Marlowe y Vivian Rutledge, respectivamente, siendo esta versión la más conocida y apreciada por la mayoría de los aficionados, entre los cuales se reconoce modestamente incluido el autor de estas líneas. Al año siguiente sería el turno del cineasta Robert Montgomery de trasladar a la gran pantalla La dama del lago, película que cuenta como único aliciente el estar rodada desde un punto de vista subjetivo, a través del los ojos del protagonista, aunque goza de cierta reputación como clásico menor del género.


Habría que esperar a 1968, más de veinte años después, para volver a ver al detective en pantalla, ya en color, con Marlowe, detective muy privado, esta vez bajo los rasgos de James Garner, un actor que se había hecho famoso interpretando al aventurero Brett Maverick en la serie de televisión del mismo nombre y que ya contaba a sus espaldas con algunos papeles importantes en películas como La gran evasión (1963) o Gran Prix (1966). Su Marlowe tiene algo del cinismo de Bogart, aunque con más sentido del humor, y hace especial énfasis en la faceta como seductor de Garner. A título anecdótico, dentro del reparto podemos encontrar a un joven Bruce Lee como Winslow Wong, durante la época en que el célebre artista de artes marciales intentaba abrirse camino en el difícil mercado estadounidense. Señalar también que la trama del filme se inspira parcialmente en "La hermana pequeña", la quinta novela de Marlowe escrita por Raymond Chandler.
Tras Garner, el siguiente interprete en tomar el testigo y meterse en la piel de Philip Marlowe fue Elliot Gould en Un largo adiós (1973), un actor que si bien no da a priori el perfil del personaje, en mi modesta opinión nos ofrece una de las mejores caracterizaciones del mismo que hayamos podido ver en pantalla, éxito al que no es ajeno la mano de su realizador, un Robert Altman en su mejor momento profesional, sin que esto suponga restarle méritos al excelente trabajo de Gould, cuyo currículo incluye títulos tan interesantes como M.A.S.H. (1969) (2), o Capricornio Uno (1979), por poner un par de ejemplos, aunque en los últimos años haya sido más conocido por interpretar al padre de Ross y Mónica en Friends, o al Reuben de la trilogía Ocean's de Steven Soderberg. Asimismo es importante destacar que el guión corrió a cargo de la escritora Leigh Brackett, que ya se había encargado de una tarea similar años atrás en El sueño eterno de Howard Hawks.


Así llegamos hasta la segunda mitad de la década de los setenta, momento en que el pétreo actor Robert Mitchum (uno de los clásicos indiscutibles de la historia del cine) encarnaría a Marlowe no en una, sino en dos películas muy diferentes en forma, aunque no tanto en contenido. Adiós, muñeca (1975) es una fiel recreación de la novela del mismo título, que ya había sido llevada previamente a las salas de cine con Dick Powell en el papel estelar. Esta nueva versión de Dick Richards conserva la ambientación de época original de Chandler, aunque el uso del color le resta algo de encanto. Por el contrario, en Detective privado (1978) (3), la acción de la novela se traslada a Londres (Inglaterra) de forma contemporánea al rodaje de la película, aunque Marlowe conserva su nacionalidad norteamericana. Por lo demás, el filme de Michael Winner sigue de cerca los pasos de la novela en que se inspira ("El sueño eterno"), y si bien no logra hacernos olvidar la versión clásica de Howard Hawks y Humphrey Bogart, tiene una buena factura y se deja ver con agrado. En otro orden de cosas, aunque Mitchum interpreta a un Marlowe muy maduro (el actor ya superaba los sesenta años en el momento del rodaje) hay que reconocerle que dio muy bien el tipo (incluso en las escenas de acción) y que su Marlowe tiene un cierto toque de distinción británica, sin renunciar a su condición de tipo duro y escéptico que está de vuelta de todo. No obstante, el mérito de cerrar esta lista (por el momento) le corresponde a otro veterano actor, James Caan, que en 1998 protagonizó la adaptación televisiva de "Poodle Springs", una aventura de Marlowe que quedó incompleta tras la muerte de su creador en 1959 y que el también escritor de serie negra Robert Parker terminó para su publicación en 1988 (4). Quién sabe, tal vez el éxito de "La rubia de ojos negros" anime a algún avispado productor a llevarla al cine, o a rescatar alguna de las (pocas) historias de Chandler que todavía permanecen inéditas en pantalla, como "La ventana alta" o "Playback". En ese caso ¿quién podría ser el nuevo Marlowe? Cada cual tendrá su preferido, pero desde aquí nos decantamos por Michael Fassbender, pese a que este parezca demasiado joven y atractivo como para interpretar al veterano detective. Alternativamente, el neozelandés Russel Crowe podría dar el perfil si controla su tendencia al sobrepeso. O incluso (va en serio) el francés Vincent Cassel, aunque habría que trabajar a fondo su acento parisino. ¡Hagan sus apuestas!

Addenda: ¿Mi Marlowe favorito? Bogart, por supuesto, aunque como apuntaba más arriba, creo que Gould se acercaba mucho más a ese prototipo chandleriano de individuo vulgar y corriente (aunque con un evidiable talento para el sarcasmo) que, muy a su pesar, termina convertido en el héroe (o antihéroe) de la historia. Pero Bogart es Bogart, y cuando sale en pantalla, no puedes imaginarte a Marlowe con otros rasgos (y caracter) que no sean los suyos:

"General, vigile a su hija: ha intentado sentarse sobre mis rodillas cuando yo aún estaba de pie." Philip Marlowe (Humphrey Bogart) en El sueño eterno de Howard Hawks (1946).

Sobre el autor:

Dado que el objetivo principal de este artículo era recordar a los actores que en un momento u otro de su trayectoria profesional han interpretado a Philip Marlowe, me he permitido pasar muy por encima de la vida y obra de su creador, el genial escritor norteamericano Raymond Chandler, el cual se cuenta entre mis autores favoritos de todos los géneros y épocas. No obstante, para quien desee saber más al respecto, aquí dejo el enlace a su biografía en la Wikipedia:


Bibliografía:

- "Todo Marlowe". RBA Serie Negra Nº 38 (2009).
- "La historia de Poodle Springs" de Raymond Chandler y Robert Parker. Círculo de lectores (1990).
- "La rubia de ojos azules" de Benjamín Black. Alfaguara Serie Negra (2014).

 Filmografía:

1944 - Historia de un detective de Edward Dmytryck. Con Dick Powell.
1946 - El sueño eterno de Howard Hawks. Con Humphrey Bogart.
1947 - La dama del lago de Robert Montgomery. Con Robert Montgomery.
1968 - Marlowe, detective muy privado de Paul Bogart, con James Garner.
1973 - Un largo adiós de Robert Altman. Con Elliot Gould.
1975 - Adiós, muñeca de Dick Richards. Con Robert Mitchum.
1978 - Detective privado de Michael Winner. Con Robert Mitchum.
1983-86 - Philip Marlowe (Serie de TV). Con Powers Boothe.
1998 - Poodle Springs de Bob Rafelson. Con James Caan.

Correlación entre las novelas y las películas:

1. "El sueño eterno" (1939) / El sueño eterno (1946) - Detective privado (1978).
2. "Adiós, muñeca" (1940) / Historia de un detective (1944) - Adiós, muñeca (1975).
3. "La ventana alta"(1942).
4. "La dama del lago" (1943) / La dama del lago (1947).
5. "La hermana pequeña" (1949) / Marlowe, detective muy privado (1968).
6. "El largo adiós" (1953) / Un largo adiós (1973).
7. "Playback" (1958).
8. "La historia de Poodle Springs" (1988) / Poodle Springs (1998).
9. "La rubia de ojos negros" (2014) (5).

Notas:

(1). Una de las guionistas más populares de la edad dorada de Hollywood, Brackett estuvo casada con el escritor de ciencia ficción Edmond Hamilton, siendo asimismo autora de varios títulos clásicos del género como "La espada de Rhiannon" (1953), un homenaje a las novelas marcianas de Edgar R. Burroughs. A su muerte, en marzo del 78, se hallaba trabajando en el primer borrador del guión de El imperio contraataca (1980) de George Lucas.
(2). También dirigida por Robert Altman.
(3). Curiosamente, la película cambia el título con respecto a la novela original, tal vez para evitar confusiones con la versión previa de 1946.


(4). La lista no estaría completa sin mencionar al actor Powers Boothe, que interpretó al personaje entre 1983-1986 en la serie de televisión Philip Marlowe.
(5). Señalar que aunque la novela sea posterior la acción de "La rubia de ojos negros" se sitúa después de "Playback", y antes de "La historia de Poodle Springs".
(6). Para evitar confusiones entre el título de las novelas y el de las películas, he entrecomillado las primeras y pasado a cursiva las segundas.

miércoles, julio 16, 2014

"La casa en el confín de la Tierra", de Richard Corben


La editorial ECC ha reeditado La casa en el confín de la Tierra, una novela gráfica de Richard Corben basada en la historia del mismo título del escritor británico William Hope Hodgson, previamente publicada en nuestro país por Norma Comics.
El nombre de Richard Corben es sobradamente conocido para los aficionados más veteranos que recuerdan todavía algunas de sus obras maestras como Den, Bloodstar o Un muchacho y su perro. Dibujante experimental, soberbio narrador, gran colorista, Corben es uno de los nombres clásicos del comic americano del que tuvimos ocasión de disfrutar en nuestro país gracias a la edición que visionarios como Toutain hicieron de lo mejor de su producción.
Gran aficionado al terror, la ciencia-ficción y la fantasía heroica, Corben se ha decantado en los últimos años por trabajos más convencionales, como su aportación a la serie Batman: Black & White o sus colaboraciones con Brian Azzarello en Banner, Cage o Hellblazer, todos ellos de indudable belleza y perfección gráfica pero carentes quizás de la chispa y frescura que caracterizaba a sus primeras obras. Sin embargo, en esta ocasión, Corben vuelve por sus fueros para adaptar al comic todo un clásico de la literatura de terror británica de principios de siglo como es la antedicha The House in the Borderland. 
Hodgson (1875-1918) fue uno de los primeros representantes de lo que se ha dado en llamar el cuento materialista de terror. A su muerte, a una edad relativamente temprana, dejó varias novelas y un buen puñado de relatos que se encuentran entre los clásicos del género e influyeron en toda una generación de escritores posteriores a través de H. P. Lovecraft, uno de sus mayores admiradores. De toda su producción tal vez la que nos ocupa – La casa en el confín de la Tierra – sea su obra más conocida y publicada. Corben, por su parte, es uno más de la selecta lista de autores en sentirse fascinado por esta narración acerca de las desventuras de los habitantes de una mansión maldita, construida por el mismo diablo, junto a un abismo que conduce a regiones tenebrosas e insondables, y que se ven acosados y asediados por sucesivos ataques de entidades corpóreas y ultraterrenas que Hodgson describe con una imaginación y pulso hipnóticos.
Así pues, no es de extrañar que un inveterado fan del género como es Corben se haya sentido tentado de trasladar a las viñetas toda la magia de la obra de Hodgson. Para ello, el artista reclutó a Simon Revelstroke, escritor y guionista de comics, otro gran aficionado al género de terror, y con el que ya había colaborado en The Bodyssey, Den: Dreams & Elements y varias historias cortas para el sello Vértigo. Gran admirador asimismo de Hodgson y su obra, el guión de Revelstroke consigue captar de manera soberbia la esencia de la novela original a la vez que le deja a Corben manga ancha para introducir en la obra varias de sus obsesiones personales: la naturaleza salvaje del ser humano, la tensión sexual, el gusto por dibujar criaturas extrañas y secuencias oníricas… todo ello plasmado en imágenes como sólo este genial dibujante sabe hacerlo.
Editada en los USA bajo el sello Vértigo, The House in the Borderland es una novela gráfica de unas 90 páginas a color con una introducción a cargo de Alan Moore, otro de los guionistas estrella del comic de las últimas décadas y asimismo fan confeso de Hodgson. A título anecdótico, señalar que Valdemar ha reeditado recientemente la obra original en que se inspira el comic de Corben dentro de su longeva colección Gótica (número 58), junto a otras dos novelas cortas de su autor, y bajo el título común de Trilogía del abismo. Una buena oportunidad, pues, para descubrir o recordar el legado de uno de los autores más interesantes del género cuya prosa apasionó a todo un sibarita del fantástico como fue H. P. Lovecrat.