martes, enero 29, 2013

J. M. Straczynski y el dificil arte de narrar historias /02


 Estrella Naciente

Para su siguiente proyecto - un comic de super héroes, provisionalmente titulado Rising Stars - Straczynski optó por una editorial más asequible, como era el sello Top Cow de Image. El estudio de Marc Silvestri le daba, por un lado, la libertad creativa que él necesitaba y además tenía una estrecha relación con el mundillo del cine y la TV de tal manera que en caso de querer reconvertir Rising Stars en una serie televisiva, o incluso llevarla a la gran pantalla, los contactos de la editorial podrían facilitar el trabajo.
A estas alturas cabe preguntarse por qué un autor que ya ha triunfado en televisión cambia de tercio para dedicarse a escribir comic-books, en vez de dar el siguiente paso natural, que es el salto al cine. Sin embargo, Straczynski siempre ha reconocido que es un gran aficionado al género, y que al niño que aun hay dentro de él, y que creció leyendo al Superman de la Edad de Plata, le atraía la idea de desarrollar sus propios personajes. Así pues, en marzo de 1999 aparecía en las librerías norteamericanas el número 0 de Rising Stars, publicitado como la nueva serie del creador de Babylon 5, al que seguirian pocos meses después el número 1 y así sucesivamente hasta un total de 24 entregas divididas - a la manera clásica - en tres actos con algún episodio de transición más un par de miniseries que amplian algunos aspectos de la trama. También parece claro que el autor tenía bastante claro el desarrollo y desenlace general de la saga desde el primer momento, ya que toda la historia está narrada en flash-back por el único superviviente de los personajes protagonistas.


La serie comienza una noche cualquiera en Pederson, un aparentemente tranquilo pueblecito del medio oste americano, donde se estrella un extraño meteorito sin consecuencias aparentes en un primer momento. Sus habitantes continuan con sus vidas sin pensar más en ello, hasta que descubren que los niños concebidos durante esa noche son diferentes: todos ellos poseen poderes extraordinarios, que no se manifiestan hasta una determinada edad, y que los alejan del resto de la humanidad. El gobierno decide, pues, aislarlos y estudiarlos hasta descubrir si son una amenaza potencial y, en ese caso, descubrir como destruirlos. Como vemos, Straczynski mezcla aquí elementos de la más rancia ciencia-ficción (el meteorito parece sacado de "El color que cayó del espacio", de H. P. Lovecraft, mientras que los protagonistas recuerdan a los niños mutantes de Los cuclillos de Midwich, una de las novelas de más éxito del escritor británico John Wyndham) con otros más propios del mundo del comic (la desconfianza ante los Especiales de Pederson recuerda a la paranoia anti-mutante de los tebeos Marvel de los sesenta) para crear una serie que muchos en su momento tildaron - de forma algo despectiva - como de "Súperhéroes", una definición no exenta de polémica por los motivos expuestos a continuación.
Los protagonistas de Rising Stars tienen, es cierto, superpoderes en el sentido más clásico del término, aunque ninguno de ellos resulte excesivamente original: pirokinesia, superfuerza, invisivilidad, levitación... vamos, prácticamente nada que no hayan usado ya Lee y Kirby allá por los años 60. Sin embargo, a diferencia de los mutantes de Marvel, los niños de Pederson prefieren no usar sus poderes para convertirse en superhéroes al estilo tradicional, sino que la mayoría prefiere llevar una vida lo más normal y discreta posible, buscando un trabajo que se adapte a sus particulares dones.
Así, salvo contadas excepciones, como Matthew Bright (un trasunto realista de Superman) Cuervo Sombrío (ídem de Batman) o Flagg/Patriot, la mayor parte de los niños afectados huyen del mundo de las capas y mallas hasta que las circunstancias les obligan a echar mano de sus poderes. Por lo tanto, se podría deducir que más que de superhéroes, estamos hablando de superhombres o suprahumanos, poderosos, pero con sus defectos y miserias. Como muestra, ahí está el triste ejemplo del Hombre Invulnerable y su imprevisible final.
El elemento que altera esta situación es una serie de asesinatos de "Especiales" (que es como los niños afectados se denominan a sí mismos). Durante la investigación los supervivientes descubren que cada vez que uno de ellos muere su energía se reparte entre los demás, reforzando sus poderes. Ahora bien, si ese es el móvil, el asesino ha de ser necesariamente uno de ellos.
Ante la premisa del ejecutor de superhéroes, no falta quien ha comparado Rising Stars con esa obra maestra del comic de todos los tiempos que es The Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons, en especial después de que Straczynski aludiera a Moore como su principal influencia en la génesis de la serie. Comparación a todas luces exagerada, porque más allá de algunas similitudes superficiales, ambos títulos difieren de forma radical, tanto en la forma como en el contenido. Mientras que The Watchmen es una lúcida reflexión sobre el papel del Justiciero en una sociedad desquiciada, en Rising Stars predomina un tono lúdico y más aventurero, con ribetes de novela de misterio y ciertas reminiscencias del comic de los años dorados del género. Sin embargo, en lo que si coinciden ambos autores es en una preocupación casi obsesiva por los pequeños detalles, además de una esmerada construcción de personajes. De hecho, Straczynski ha reconocido en alguna ocasión que ese es siempre su primer paso a la hora de abordar una historia: empezar por los protagonistas.
En Rising Stars, donde tiene que lidiar con un amplísimo elenco, el autor se esfuerza en desarrollar a cada personaje y darle una personalidad propia, creible y diferenciada. Curiosamente, el otro leiv-motiv sobre el cual se construye la trma es la responsabilidad. Esa idea clásica de que todo gran poder conlleva una gran responsabilidad (¿a alguien le suena esa frase?), aunque el autor prefiere no hacer un sermón de ello y en su lugar entretener al lector.

(Continuará).

martes, enero 22, 2013

J. M. Straczynski y el dificil arte de narrar historias /01


Aunque el ascenso de recién llegados como Jonathan Hickman o Matt Fraction le haya dejado relegado a un discreto segundo plano, J. M. Straczynski se mantiene como uno de los más sólidos valores de la editorial Marvel Comics gracias, en buena medida, al éxito de su larga etapa al frente de Spider-Man, el personaje estrella de la casa. La aparición en castellano del segundo y último volumen recopilatorio de Los Doce, uno de sus más recientes y personales proyectos, supone una buena excusa para repasar la trayectoria de este gran autor que cuenta en su currículum con títulos de tanto éxito como Babylon 5, Rising Stars, Midnight Nation o Supreme Powers, entre otros no menos destacables.

El espacio, la última frontera...

Antes de convertirse en el guionista estrella de The Amazing Spider-Man Joseph M. Straczynski no era más que otro aspirante a novelista con buenas ideas pero fortuna desigual, faceta que simultaneó durante algunos años con su trabajo como escritor para diversas series de televisión, hasta que a principios de los noventa tuvo la oportunidad de desarrollar su propio proyecto: una serie de ciencia ficción diferente de todo lo que se había hecho hasta la fecha. Se trataba - como no - de Babylon 5 y el resto, como se suele decir, ya es historia.
Curiosamente, buena parte del éxito de dicha serie se debió a que Straczynski logró transplantar a la pequeña pantalla de forma eficaz buena parte de los recursos y postulados habituales del mundo del comic. Aquí es necesario hacer un inciso para explicar brevemente el procedimiento habitual de trabajo de las grandes cadenas norteamericanas. Por lo general el autor suele presentar un guión o proyecto de episodio piloto en el que se presentan a grandes rasgos los personajes principales y el argumento general de la serie. Si el guión pasa el examen previo se rueda el episodio y si, tras el visionado, los expertos de la cadena deciden que tiene posibilidades, se rueda una primera temporada, después una segunda, y así sucesivamente, mientras los índices de audiencia se mantengan. En el momento en que descienden por debajo del mínimo aceptable la serie se cancela, a veces de forma tan precipitada que la trama queda colgando en el aire para desesperación de sus seguidores (tal y como pasó en su momento con la mítica Twin Peaks de David Lynch).
El proyecto de Straczynski, por su parte, consistía en una ambiciosa saga desarrollada a lo largo de cinco temporadas durante las cuales se alternarían episodios más o menos autoconclusivos con una trama general que se iria desgranando de fondo a lo largo de toda la serie. Dicho planteamiento implicaba que la historia fuese acumulativa; que un acontecimiento de la primera temporada, por nimio que pudiera parecer en su momento, podía tener importantes repercusiones más tarde; que los personajes, asimismo, iban cambiando y madurando episodio a episodio, lo que los hacía más reales y les dotaba de una complejidad rara vez presente en el medio. Nada nuevo bajo el sol para cualquier seguidor de los X-Men de Chris Claremont, pero poco habitual para el espectador medio norteamericano.


No es de extrañar que cuando Straczynski consultase su proyecto con su amigo, el también escritor Neil Gaiman, este lo tildara de poco menos que imposible. Sin embargo, contra todo pronóstico, los responsables de la cadena PTEN dieron el visto bueno a la serie, cuyo primer episodio se emitió el 22 de febrero de 1993. Justo es decir que su creador se implicó a fondo en el desarrollo de la misma escribiendo los guiones de la mayoría de los episodios (sobre todo a partir de la tercera temporada) y participando de forma activa en el diseño de escenarios, personajes y situaciones comunes del universo de Babylon 5. Como recompensa a sus esfuerzos, esta se convirtió en una de las series más populares de la televisión de los noventa, en dura competencia con rivales del calibre de Expediente X o las diversas franquicias de Star Trek, tal y como atestiguan las encendidas discusiones al respecto entre Leonard y Sheldon, los dos particulares protagonistas de The Bing Bang Theory.
El éxito de Babylon 5 favoreció la aparición de varias colecciones de comic, novelas y antologías de relatos cortos que exploraban más a fondo diversos aspectos y personajes del universo creado por Straczynski. La editorial elegida para adaptar la serie en viñetas fue DC Comics, que ya tenía una merecida reputación gracias a su experiencia previa con Star Trek, otra de las sagas televisivas por excelencia del género. Sin embargo, pese al esfuerzo por ofrecer al público un producto digno, el autor no quedó muy satisfecho con el resultado, ya que la editorial prefirió trabajar con su propia gente y además el formato escogido no le parecía el más adecuado. Todo ello unido al fracaso de Crusade, el spin-off de la serie, hizo que Straczynski abandonara temporalmente la televisión y se desencantase de su trato con las grandes editoriales, aunque posteriormente ha reconocido que la experiencia le sirvió para darse cuenta de lo distinto que era escribir guiones para un comic en vez de para un episodio televisivo.

(Continuará).

Para saber más:

domingo, enero 13, 2013

Sobreviviendo a los Años Oscuros: una reflexión para el XVI Aniversario del Sitio de Ciencia Ficción


Un año más los responsables del Sitio de Ciencia-Ficción han tenido la gentileza de invitarme a colaborar en su fiesta de Aniversario (el XVI) que este año tiene como eje central los efectos de la crisis económica y la forma en que tradicionalmente se ha abordado el tema desde el género. Mi contribución se titula "Sobreviviendo a los Años Oscuros" (en referencia al futuro post-apocalíptico que James Cameron describía en Terminator y sus secuelas) y como en anteriores ocasiones dejo aquí el enlace directo al texto en la página web del Sitio para que quienes asi lo deseen pueden leerlo, al igual que las aportaciones del resto de autores invitados:


Tan sólo me resta agradecer a los anfitriones por su confianza a lo largo de estos últimos años y que podamos celebrar juntos otros dieciseis aniversarios y más allá, si la crisis y la coyuntura económica así lo permiten. Un abrazo cordial y nos leemos de nuevo en breve con la primera parte de nuestro artículo dedicado a J. M. Straczynski.

OTRAS COLABORACIONES PARA EL ANIVERSARIO DEL SCF:

Los nuevos aficionados a la ciencia-ficción (Especial XV Aniversario).
Todo es potencialmente educativo (Especial XIV Aniversario).
¿Cómo nos ven los medios? (Especial XIII Aniversario).
¿El fin de la ciencia-ficción? (Especial XII Aniversario).

sábado, enero 05, 2013

De Cine: Christina Cox


Seguro que su cara te suena, aunque no sepas decir de qué; y es que Christina Cox (Toronto, 1971) es una polifacética actriz de cine, teatro y televisión a la que hemos podido ver como estrella invitada en series tan populares como Stargate SG-1, CSI Miami, House, Numb3rs o Bones, entre otras, aunque en España sea más conocida por su papel protagonista en la serie de terror y suspense Blood Ties.
La menor de tres hermanas, Christina simultaneó durante su juventud sus estudios de arte dramático con otras aficiones como la danza, la ginmasia olímpica, el boxeo o el kickboxing, entre otras disciplinas marciales.


La actriz comenzó su carrera profesional en su país de origen, aunque la fama le llegaría a mediados de los noventa tras mudarse a Los Ángeles (USA) donde su rostro comenzó a hacerse habitual en series y programas de TV como Stargate, She Spies o The Chris Isaak Show y en especial gracias a papeles como el de Angie Ramírez, la joven experta en efectos especiales de F/X: The Series (1996-98) o el de Kim en la comedia romántica Better than chocolate (1999). En el 2004 fue Eve Logan (una de los cazarrecompensas que perseguian al personaje de Vin Diesel) en la segunda entrega de Las crónicas de Riddick, tras lo cual llegaría uno de sus trabajos más recordados al interpretar a la detective Victoria "Vicky" Nelson en la antedicha Blood Ties, la adaptación televisiva de la serie de novelas génericamente conocidas como "La saga de la sangre" escritas por la novelista Tanya Huff que en España pudimos ver a través del canal privado de pago Calle 13 (2007-2008) (1). Posteriormente fue la astronauta Jen Crane en la serie de ciencia ficción Gravedad Cero (2009). Un repaso exhaustivo de su carrera incluiría colaboraciones en otras producciones de éxito de la pequeña pantalla como House, Numb3rs, Bones, Dexter o El Mentalista.


Paralelamente a su faceta televisiva Christina ha desarrollado una sólida reputación como actriz de teatro además de colaborar en diversos largometrajes para el cine y la TV como The Donor (1995), No one could protect her (1996), Jane Doe (2001), Sometimes a Hero (2003) o Ascension Day (2007) o los ya mencionados Better than chocolate y Las crónicas de Riddick. En la actualidad se halla inmersa en el rodaje de Kid Cannabis de John Stockwell y tiene pendiente de estreno la miniserie Eve of destruction.


Como bien saben sus numerosos admiradores, Christina combina un notable talento artístico con un físico envidiable, fruto de años de intenso entrenamiento en boxeo y otras disciplinas marciales que le han ayudado a la hora de interpretar arriesgadas escenas de acción, además de especializarse en personajes intrépidos y con mucho caracter (2). En lo personal la intérprete se define a si misma como "Amante, luchadora, actriz, orgullosa esposa y cantante de canciones inapropiadas". A título anecdótico la actriz cuenta con una numerosa legión de fans entre los aficionados al género fantástico y la comunidad LGTB debido a la ambiguedad sexual que caracteriza a algunos de sus personajes, como Kim, la Lynn de Girlfriends (2000) o la propia Vicky Nelson. En España, por desgracia, es todavía una interprete relativamente desconocida ya que muchos de sus trabajos (a excepción de Las crónicas de Riddick) tan sólo se han emitido en canales privados de pago como Fox o Calle 13 , aunque eso no ha sido obstáculo para que cuenta también con un nutrido grupo de admiradores entre los cuales me reconozco (modestamente) incluido. Ojalá que algún día pueda retomar su papel de Vicky Nelson en una nueva temporada de Blood Ties o, mejor aun, en alguna superproducción para la gran pantalla; entretanto, sirvan estas breves líneas como sincero homenaje a esta gran (y bellísima) actriz de sonrisa enigmática y profundos ojos azules.

ACTUALIZACIÓN (a febrero de 2015):

Tras el estreno de Eve of destruction Cristina Cox ha mantenido una intensa actividad profesional. Aparte de diversos papeles en películas como la interesante Elysium (2013) o El rescate de mi hija (2014) ha protagonizado (junto a la también actriz) Liz Vassey la serie policiaca de televisión Nikki & Nora: The N&N Files, ambientada en Nueva Orleans, mientras que en la actualidad interpreta a la mayor Celia Castle en la 3ª temporada de Arrow, una producción para la pequeña pantalla inspirada en las aventuras del arquero de DC Comics y que en España emite el canal privado de pago Calle 13. Todo un regalo para los numerosos admiradores de la Sta. Cox, entre los cuales me confieso incluido.

NOTAS:

(1) En España la editorial La Factoría de Ideas ha publicado las tres primeras novelas de la serie dentro de su colección genérica de bolsillo Mundo de Tinieblas.
(2) En algunos artículos se comenta, de hecho, que Christina trabajó como doble de acción de Hillary Swank en Million Dolar Baby de Clint Eastwood (2004).

ENLACES:

Christina Cox en la Wikipedia 
Christina Cox en la IMDB
Christina Cox en Twitter