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Mostrando entradas de abril, 2011

Cinco historias para no dormir

"Te mostraré el terror en un puñado de polvo" THE SANDMAN
El terror clásico está en forma. Por encima de modas y caprichos, y mal que le pese a zombis y vampiros hormonados post-adolescentes, esas viejas historias de terror en blanco y negro que marcaron nuestra infancia y juventud se resisten a morir. Planeta fue la primera en abrir fuego con aquella añorada biblioteca Clásicos del Terror de EC, que recogía en 15 entregas las tres series que dicha editorial publicó dedicadas al género (Tales from the crypt,Vault of horror y The Haunt of fear), a la que siguió su hermana pequeña (de tan solo 8 números) Clásicos del Suspense, que si bien en principio estaba más orientada hacia el misterio, tenía no pocos puntos de contacto con su predecesora. Planeta ha seguido explotando el filón a través de cabeceras tan interesantes como Los archivos de Creepy (reedición cronológica de la mítica revista Warren de los setenta a partir de los Ommibus de Dark Horse) o la serie de monográficos…

Mis 10 imprescindibles

Siguiendo la estela abierta por Rodolfo Martínez y José Manuel Uría, aquí van mis 10 títulos imprescindibles, las 10 obras que de una forma u otra me han marcado a lo largo de mi vida. Como todo lo que tiene que ver con gustos, es muy personal, y seguro que más de un visitante hubiese cambiado alguno de ellos, pero en todo caso es mi elección y como tal os la ofrezco. El orden escogido es el puramente cronológico, según fueron escritos, que no coincide necesariamente con el momento en que un servidor pudo leerlos:
01. La casa en el confín de la Tierra, de W. H. Hodgson (1908). 02. La sombra sobre Innsmouth, de H. P. Lovecraft (1936). 03. Los reyes de las estrellas, de Edmond Hamilton (1949). 04. Crónicas Marcianas, de Ray Bradbury (1950). 05. La espada de Rhiannon, de Leigh Brackett (1953). 06. Shambleau y otras aventuras de Norwest Smith, de C. L. Moore (1953). 07. Soy leyenda, de Richard Matheson (1954). 08. Nueve príncipes de Ambar (y posteriores), de Roger Zelazny (1970). 09. La g…

Un mal lugar dónde perderse (005)

El arroyo serpenteaba cuesta abajo a través de un valle tan extenso como idílico. En otro momento hubiese podido relajarme y disfrutar del paisaje, pero no ahora, corriendo detrás de una psicópata aquejada de trastorno bipolar, y perseguido por el ejército y otras misteriosas facciones que querían hacerse a toda costa con el contenido de aquel maletín que transportábamos hacia Dios sabe dónde. De hecho, bien pensado, todo aquello no tenía nada de idílico. Hasta el momento apenas había tenido tiempo de pararme a reflexionar, metido como había estado en toda clase de persecuciones y tiroteos; pero ahora, en medio de la calma que precede a la tormenta, no podía evitar darle vueltas en mi cabeza a un montón de enigmas a cual más intrigante: ¿Dónde estaba el resto de la humanidad? ¿Y por qué casi todos los objetos y edificios que nos rodeaban parecían tan viejos y desgastados? En alguna parte de mi cabeza una vocecilla machacona insistía una y otra vez: "Abre los ojos y despierta"…