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Mostrando entradas de febrero, 2010

Poul Anderson y la Patrulla del Tiempo (2)

Anderson retomó el concepto del Tiempo y sus recovecos en Tau Zero (1970) (8), aunque esta vez desde una perspectiva más técnica y hard que en sus trabajos precedentes. En esta ocasión el autor se centra en las desventuras de la tripulación de la nave Leonora Christine la cual, debido a una avería en su sistema de impulsión acelera de forma inexorable hacia velocidades relativistas, con la consecuencia de que mientras que en el interior de la nave el tiempo prácticamente se detiene, en el exterior discurre de forma frenética hasta el punto de que los tripulantes asisten al final - y al nuevo principio - del universo. Un esquema similar al que empleó Philip José Farmer en "La sombra del espacio" (9) aunque más centrado en el concepto del tiempo y sus derivaciones que en el análisis del tejido mismo del universo, tal y como hacia Farmer en su relato. Tras Tau Zero llegaría La nave de un millón de años (1989) (10), una novela que es en realidad la recopilación de una serie de r…

Poul Anderson y la Patrulla del Tiempo (1)

Desde que H.G. Wells transportó a su Viajero del Tiempo hasta un futuro increíblemente lejano para ser testigo de excepción del declive de la raza humana y la agonía de nuestro mundo, no pocos han sido los autores del género que se han sentido atraídos por el concepto del desplazamiento temporal y sus paradojas. Algunos, de hecho, han conseguido que su nombre quede inevitablemente asociado a este género-dentro-del-género, tal y como es el caso de Isaac Asimov (El fin de la eternidad, 1955); Fredric Brown (La flota vengadora, 1961); Robert A. Heinlein (Puerta al verano, 1957), Robert J. Sawyer (Flashforward, 2001) o Wilson Tucker (El año del sol tranquilo, 1970), entre muchos otros. Sin embargo, a muy pocos aficionados a los que les interrogase al respecto se les ocurriría incluir entre los antedichos a un escritor del calibre de Poul Anderson, pese a que de su pluma hayan surgido algunas de las novelas y relatos más célebres relativos al viaje a través del tiempo. Esta omisión puede d…

John Wyndham, el profeta del apocalipsis (2)

Tras el éxito de El día de los Trífidos (1951) Wyndham publicó otros títulos imprescindibles de su bibliografía, como Kraken acecha (1953) (4), crónica del enfrentamiento entre la raza humana y otra submarina de origen extraterrestre; o Las Crisálidas (1955) (5), donde el autor describe un angustioso mundo futuro en el cual la mutación genética ha hecho que las comunidades humanas desarrollen un código moral rígido y cruel que obliga a exterminar a todo ser viviente que esté afectado por cualquier malformación, la cual es siempre considerado como insulto a la divinidad.
Argumento similar muestra su siguiente novela, Los cuclillos de Midwich (1957; también conocida como El pueblo de los malditos) (6). Durante veinticuatro horas el apacible pueblo inglés de Midwich se ve inmerso en un hecho insólito: una invisible cúpula de fuerza lo aisla del resto del mundo y todos sus habitantes pierden la noción de lo ocurrido durante aquel lapso de tiempo. Pasado el fenómeno, otro hecho no menos ins…

John Wyndham, el profeta del apocalipsis (1)

Casi por sorpresa y sin previo aviso Minotauro ha editado dentro de su linea Clásicos Chocky, uno de los títulos más interesantes del escritor británico John Wyndham que inexplicablemente aun permanecía inédito en nuestro país. Una novedad especialmente interesante si tenemos en cuenta que, dejando aparte las regulares reediciones de El día de los trifidos (tal vez su obra más popular y valorada) hacia mucho tiempo que las editoriales patrias tenían olvidado a este gran escritor, considerado el Decano de la ciencia-ficción británica y el mejor representante de esa corriente del género tildada de "catastrofista" en la que también destacan otros nombres ilustres como los de J.G. Ballard o Brian W. Aldiss.
Wyndham nació en Gran Bretaña en 1903, el mismo año en que los hermanos Wright lograron su primer vuelo; y murió 66 años después, en 1969, coincidiendo con la llegada del hombre a la luna, lo que no dejan de ser un par de curiosas coincidencias para quienes crean en la predest…