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Mostrando entradas de abril, 2009

Mike Resnick: Sueños nuevos por viejos

Mike Resnick ha tenido la mala suerte de ser un autor poco editado y conocido en nuestro país, lo que ayuda a explicar que cuando Alianza Editorial publicó Sueños nuevos por viejos (2001), una antología que recoge lo mejor de su obra breve, su nombre resultase desconocido para buena parte del público más joven, e incluso no faltase quien lo confundiera con algún escritor novel recién descubierto por dicha casa. Nada más lejos de la realidad. Resnick pertenece a esa generación de escritores nacidos en la primera mitad del siglo XX que irrumpieron con fuerza en el panorama editorial a finales de los años sesenta como es el caso de su compatriotas Barry N. Malzberg o Alan Dean Foster (del que ya hemos hablado en este zoco, y con el que guarda no pocos puntos en común). De hecho, su primera novela publicada (The Goddess of Ganymede) data de 1968 y fue el primer paso de una fructífera carrera a lo largo de la cual el autor ha obtenido cinco premios Hugo y ha sido nominado para 27 más. Tamb…

Reflexionando sobre J.G. Ballard

Reconozco que Ballard no era uno de mis escritores de CF favoritos, aunque a ratos su obra me fascinó y siempre me ha parecido un autor sólido, por encima de la media. Por ello, y con motivo de su reciente fallecimiento, había acariciado la idea de recordar brevemente su figura en el zoco. Curiosamente, casi a la vez que me había decidido a hacerlo los responsables del Sitio de ciencia-ficción tuvieron la gentileza de invitarme a colaborar en un especial en torno a la figura de este gran escritor, por lo que los interesados en leer mis reflexiones personales sobre Ballard (y mejor aun, la del resto de colaboradores invitados) pueden hacerlo desde aquí. Descanse en paz.

No me he muerto

Algunos lectores habituales del blog me escriben o comentan que tengo un poco abandonado el zoco. Sí, pero no. Me explico. Por un lado, mi ordenador está desmontado mientras le hacen una puesta a punto y reparan algunos componentes. Por otro lado ahora mismo ando bastante liado, profesionalmente hablando. A los profesores se nos ha juntado mucho papeleo en muy poco tiempo y dado que ese trabajo es el que paga las facturas más la hipoteca a fin de mes tenemos que darle prioridad. Así, se me han ido acumulando varios textos a los que iré dando salida en breve: un monográfico sobre Clint Eastwood, otro sobre Mike Resnick y un tercero sobre la cf de corte catastrofista. Espero colgar el primero de ellos este fin de semana, si todo va bien. (Como envidio a Nino Ortea, Miguel Cane y toda esta gente capaz de actualizar su blog diariamente. Sana envidia, por supuesto ;)

Los Hijos de Dracula

Los vampiros están de moda. Y no me refiero sólo a los no muertos adolescentes, atormentados y melancólicos de la película Crepúsculo, uno de los taquillazos cinematográficos del pasado año, aunque justo es decir que el éxito de la película ha contribuido a afianzar el glamour de los nosferatu y otras criaturas sobrenaturales (como los licántropos) entre un público más joven de lo habitual. Sin embargo, ya antes del estreno del filme hubo otros títulos o sagas que habían recuperado el concepto del vampiro como mito romántico y atormentado posmoderno. Uno de los primeros intentos fue la versión televisiva de Blade, el célebre cazavampiros de la editorial Marvel, y aunque su incursión en la pequeña pantalla no tuvo el mismo éxito que su trilogía cinematográfica (de hecho, la serie se canceló tras una primera temporada de 12 episodios) si que dejó algunas ideas y apuntes interesantes, como el conflicto interno de la actriz Jill Wagner, atraída a partes iguales por el rudo y varonil Blad…