sábado, agosto 30, 2008

Solo Rules!

No hace mucho, un anónimo grafitero fan de la saga de la Guerra de las Galaxias decoró un callejón de nuestra ciudad con una impactante silueta de nuestro contrabandista espacial favorito. La noticia no tendría mayor trascendencia, si no fuera por que dicho callejón se ha convertido en lugar de peregrinaje para todos los aficionados a la saga espacial de George Lucas que acuden a hacerse una foto junto a la pintura en cuestión.
He aquí la imagen original:


Y como no, aquí un servidor posando junto a Han Solo:


Han Solo Rules!

jueves, agosto 28, 2008

Expediente X: Creer es la clave (2008)

Chris Carter nos ha pillado por sorpresa, rodando una nueva película sobre los Expedientes X seis años después del final de la serie, cuando ya pocas personas (incluso los más fieles incondicionales) apostaban por ello.
En realidad, el último episodio de la serie televisiva ("La verdad", partes 1 y 2) dejaba bastantes cabos sueltos, en especial todos los relativos a la invasión y colonización alienigena de nuestro planeta, por lo que más de un seguidor habitual tenía la esperanza de que Carter retomase la franquicia en la gran pantalla para darle un digno colofón a la serie. No es el caso de este Creer es la clave (2008), que por tono y argumento recuerda más bien a cualquiera de los episodios autoconclusivos de la séptima temporada, por poner un ejemplo.
En esta ocasión Mulder debe salir de su retiro, a instancias de Scully, para ayudar al FBI a capturar a un misterioso asesino en serie que tiene secuestrada a una agente del cuerpo. El elemento "sobrenatural" viene dado por la figura de un vidente, un ex-sacerdote condenado por pederastia, que a través de sus visiones intenta guiar al FBI en la dirección correcta.
Mi impresión personal al salir del cine era más bien ambigua. Por un lado me pareció una buena película, desde un punto de vista técnico está muy bien hecha, y Anderson y Duchovny están perfectos en sus respectivos papeles de Scully y Mulder. El guión, de hecho, está pensado para contraponer sus diferentes personalidades y, como es marca habitual de la casa, da excesiva importancia a los diálogos y discusiones entre ambos protagonistas mientras Mulder intenta convencer a la cerebral Scully de que todo es posible y viceversa.
Por otro lado el argumento me pareció flojo. Como pensado para un episodio televisivo de unos 45 minutos, y artificialmente estirado hasta las dos horas de duración. Tiene algunos momentos brillantes e inspirados, de genuino Expediente X, pero en general el asesino y sus motivos apenas despiertan el menor interés. Aparte del obligado cameo de Skinner, no hay mayor referencia (como ya hemos dicho) a la mitología que formaba la columna vertebral de la serie desde la primera temporada y que aquí brilla por su ausencia, y uno no puede dejar de preguntarse si esa omisión no será intencionada.
La anterior película basada en los Expedientes X, Enfréntate al futuro (1998), si bien tuvo una más que aceptable recaudación en taquilla, recibió bastantes críticas por culpa de su guión, demasiado confuso e imbricado con el de la serie madre, de tal manera que resultaba incomprensible para cualquier persona no familiarizada con esta. Ahora parece como si Carter intentase corregir ese error haciendo una película cerrada y autoconclusiva, apta para todo tipo de público, tanto los seguidores habituales de la serie (que disfrutarán con el reencuentro y la interacción entre Mulder y Scully) como para quienes se acercan a los Expedientes X por primera vez y quieren disfrutar de la película sin tener que lidiar con el peso de la herencia de nueve temporadas televisivas. Una apuesta valiente, aunque arriesgada, ya que el resultado puede defraudar tanto a unos como a otros, aunque los aficionados de toda la vida siempre tiendan a ser más indulgentes con el resultado final. El tiempo dirá si Carter tuvo razón y si veremos nuevas entregas cinematográficas de los Expedientes (ojalá que sí), pero entretanto podemos disfrutar con este Creer es la clave mientras Anderson y Duchovny nos demuestran en pantalla que cualquier tiempo pasado no fue necesariamente mejor, y que si les dejan aun tienen cuerda para rato.

martes, agosto 19, 2008

El Caballero Oscuro (2008)

Reconozco que sentía curiosidad por ver la nueva entrega de las aventuras del Hombre Murciélago firmada por Christopher Nolan. Y es que la anterior película (Batman Begins, 2005) no había terminado de convencerme del todo pese a varios interesantes aciertos estéticos y visuales. Sin embargo, las escenas de acción resultaban demasiado confusas para mi gusto, mientras que por otro lado los motivos del villano de turno resultaban poco claros. En el comic, Ra's al Ghul es un ecoterrorista mesiánico que intenta eliminar a la mayor parte de la humanidad para salvaguardar el ideal de pureza que él tiene del planeta. Sin embargo, en la película no acababa de quedar claro la inquina especial que le tenía a Ciudad Gótica. Así y todo, el filme prometía y cabía esperar que, salvando esos pequeños detalles, Nolan y compañía todavía podían hacer una gran película de Batman. Y así ha sido. El Caballero Oscuro es todo lo que le falta a su predecesora y mucho más. Tras el punto de partida que supuso Batman Begins, ha llegado el momento de que el Señor de la Noche se enfrente a su némesis personal en un duelo tan emocionante como jamás habíamos visto en la gran pantalla.
La acción de la película comienza poco después del final de la anterior entrega. Con la ayuda del teniente Jim Gordon y del nuevo y comprometido fiscal del distrito, Harvey Dent, Batman se propone destruir para siempre el crimen organizado en Ciudad Gótica. Al principio el triunvirato resulta ser eficaz, pero pronto se encontrará preso de un incipiente cerebro criminal conocido como el Joker, que introduce la anarquía en Ciudad Gótica y obliga al Caballero Oscuro a cruzar aun más la tenue linea que separa al héroe del justiciero.
El propio director, junto a su hermano Jonathan, firman el guión original de este nuevo filme que bebe de comics clásicos como el Año I, El largo Halloween o El ojo del observador para explorar el triángulo formado por Gordon, Dent y Batman y, sobre todo, el enfrentamiento entre este último y su opuesto, el Joker, impecablemente interpretado por el difunto Heath Ledger. Su versión del personaje está a años luz de la de su predecesor inmediato, Jack Nicholson, que interpretó a un Comodín entrado en años y pasado de kilos el cual se comportaba más como un payaso travieso y lujurioso que como el psicópata impredecible al que nos tiene acostumbrados el comic.
Ledger, por el contrario, encarna a un Joker anárquico, siniestro e impredecible, que como él mismo dice, actúa por impulso, sin que eso implique descuido o negligencia por su parte, ya que durante buena parte de la película va dos pasos por delante de Batman y el cuerpo de policía de Ciudad Gótica. Con su maquillaje cuarteado y su rostro marcado de cicatrices, el actor nos ofrece un recital interpretativo con una de las mejores (si no la mejor) caracterizaciones del personaje que jamás hayamos visto. De hecho, su papel le resta casi todo el protagonismo a Dos Caras, que por comparación resulta mucho menos atemorizador y sí más inofensivo.
Bale, por su parte, interpreta con convicción su papel como ángel justiciero de Ciudad Gótica, apoyado por un plantel de excelentes secundarios como Gary Oldman, Michael Caine, Morgan Freeman o Maggie Gyllenhaal. Un Batman llevado al límite por el Joker, que descubre que cuanto mejor es en lo que hace, peores y más peligrosos se vuelven sus adversarios, obligándole a replantearse sus convicciones como vigilante enmascarado al margen de la ley.
Para impulsar el filme el estudio llevó a cabo una intensa campaña de marketing viral a través de varias páginas web especialmente creadas para la ocasión, en las cuales se iban desvelando teaser-posters, capturas de pantalla o trailers, amén de todo el merchandasing que se ha ido poniendo en venta desde las semanas previas a su estreno mundial. Desde entonces, El Caballero Oscuro ha roto varios records de recaudación y va camino de convertirse en uno de los filmes más taquilleros del momento. A falta de la perspectiva que proporciona el tiempo, no es atrevido afirmar que Nolan ha rodado una gran película, que trasciende la mera adaptación de un personaje del comic a la gran pantalla para convertirse en una muestra de lo que una obra maestra debería ser, pero que raras veces se consigue.