martes, marzo 20, 2007

Imágenes 1 - Trantor visto por Angus McKie

Angus McKie es uno de mis artistas favoritos desde que descubrí su obra en la enciclopedia Fantaciencia y en aquellas dos antologías publicadas por Bruguera a finales de los setenta: Naves espaciales y Batallas espaciales. Como ilustrador ha dibujado o coloreado infinidad de posters, cubiertas de libros o portadas de comic books, amén de ser el responsable gráfico de uno de los episodios de la película de animación Heavy Metal. Su estilo colorido y detallista ha influenciado a toda una generación de nuevos artistas.
Uno de sus trabajos más interesantes es una serie de ilustraciones basadas en el universo de las Fundaciones de Asimov y, más concretamente, del planeta Trantor, de la que he seleccionado esta que es sin duda mi favorita (Pincha para verla ampliada):


lunes, marzo 19, 2007

El Punto de Vista del Observador 5

El otro día me encontré con un viejo conocido, antiguo propietario de un quiosco que frecuentaba hace tantos años que sólo había dos cadenas de televisión. El caso es que tras los saludos y abrazos de rigor decidimos ir a tomar algo para recordar los viejos tiempos y ponernos al día. Cuando le pregunté por qué habían traspasado el negocio se quedó pensativo unos segundos y, tras echar un último trago a su cerveza, respondió: “Porque apenas daba para vivir”. Así que cuando le ofrecieron un empleo relacionado con su formación profesional este conocido no se lo pensó dos veces e hizo las maletas.
Evidentemente el suyo no fue el primero ni el único de los que frecuenté, pero es que antiguamente tenias con tu quiosquero una relación bastante más estrecha de lo habitual. En algunos aspectos te conocía mejor que tu propia familia porque con el tiempo sabía cuales eran tus vicios favoritos en cuanto a golosinas, comics, revistas, juguetes y otras chorradas varias.
Cuando servidor apenas levantaba un palmo del suelo los quioscos eran pequeñas casitas de ladrillo marrón con amplios expositores y mucho espacio interior adonde uno iba, básicamente, a comprar comics, sobres de soldados de plástico a escala o chucherias variadas. Hoy en día apenas quedan restos de estas pequeñas joyas arquitectónicas salvo por el quiosco de la plazuela de San Miguel y el de Los Campos (al menos que yo sepa).
Posteriormente este diseño tan atractivo a la par que entrañable fue substituido por aquellos chirimbolos metálicos con aspecto de modulo espacial no aptos para claustrofóbicos. Es cierto que se ganaba en superficie expositora, pero eran feos a rabiar y el quiosquero iba adquiriendo poco a poco el aspecto de un gnomo dentro de su seta. Servidor recuerda una ocasión en que un autobús municipal al dar la curva enganchó por el techo el quiosco que antaño había enfrente del instituto Jovellanos (Larga vida a todos los ex-alumnos). El probo quiosquero casi quedó aplastado bajo el peso de todos sus estantes, aunque es de suponer que se aliviaría con la generosa indemnización de EMTUSA.
Para un chaval de hoy en día es difícil de entender la importancia que tenía el quiosco en nuestra época. Era un lugar de encuentro, tertulia y aprovisionamiento de comics y otros vicios en un momento en el que todavía no existían las librerías especializadas (lo más parecido era la memorable Zapico). Tebeos aparte, también era posible adquirir canicas, sobres con soldados y juguetes militares de plástico desmontables y novelitas de aquellas de a duro escritas por autores españoles con pseudónimos anglonizantes como Lou Carrigan o Clark Carrados con títulos genéricos tan intrigantes como Punto Rojo, Servicio Secreto o La Conquista del Espacio, amén de todas las escritas por Corín Tellado o Marcial LaFuente Estefanía.
Con el tiempo este tipo de quiosco tenderete fue desapareciendo a medida que el gobierno municipal pulía sus normas estéticas de corrección urbanística retirando de las calles todo lo que podía estorbar a los peatones (p. Ej. Los quioscos) para substituirlo por sus propios obstáculos como papeleras, bancos, macetas metálicas, parquímetros, bolaños o aparcamientos de bicicletas, entre otros. Los quioscos de hoy en día ocupan bajos comerciales, como una droguería cualquiera, y para sobrevivir en los duros tiempos que corren han tenido que diversificar el negocio de tal manera que además hacen fotocopias, recargan y liberan móviles, pasan películas de VHS a DVD, copian CDS, encuadernan libros y enciclopedias, venden bebidas frías, tienen conexión a Internet u ofrecen pastas caseras. Adaptarse y sobrevivir, supongo. Pero que quieren, siempre recordaré con nostalgia aquellos tiempos en los que el quiosco era una caja de sorpresas donde acudías todo nervioso a ver que nueva colección o comic había salido, o a comprar el último número de Héroes del Espacio. Supongo que el progreso es así, que al cabo de 50 años te acostumbras y que la evolución es la supervivencia del más fuerte y demás paparruchas, pero que caray, ni todo lo antiguo era malo ni todo lo moderno es la repera. Y si no, al tiempo.

jueves, marzo 08, 2007

Star Trek XI: The New Voyages

Recordarán que tiempo atrás hablé sobre el proyecto de la nueva película de Star Trek (la XI) que sería realmente una precuela que nos contaría los años de juventud de Kirk, McCoy y Spock, como se conocieron y sus primeros años de servicio en común. Pues bien, cada vez vamos conociendo más detalles de esta nueva entrega fílmica que paso a relatarles a continuación. J.J. Abrams (Alias, Perdidos) será el guionista, productor y director de la película. Se piensa en el actor Matt Damon para interpretar a James T. Kirk aunque todavía no hay nada firmado. El mejor situado para encarnar a Spock es Adrian Brody (si, Manolete, la pareja actual de Elsa Pataky) aunque muchos fans nos inclinamos por el actor Zachary Quinto (Sylar en la serie Héroes). Por su parte, Gary Sinise (C.S.I. Nueva York) se postula como un serio candidato para el papel del cascarrabias dr. McCoy. Otros nombres que suenan son los de Daniel Dae Kim como Mr. Sulu y James McAvoy como Scotty. Aún no hay nada claro con respecto a otros personajes como Uhura o Chekov.
En cualquier caso, la película no se estrenaría antes del próximo año 2008, así que aun queda tiempo por delante. Para paliar la espera, los impacientes pueden ir haciendo boca con una nueva entrega de la fanserie Star Trek: the New Voyages titulada To serve all my days. Los actores son bastante casposos, pero los medios y el resultado son decentes y al menos tienen su gracia entrañable. Aquí les dejo el enlace a la página oficial en castellano: http://www.trekminal.com/newvoyages/web/proyecto.php
Asimismo es posible encontrar en castellano varios packs recientes con una selección de los mejores episodios de las diversas series de Star Trek seleccionados por los propios aficionados. Tres son los aparecidos hasta la fecha (al menos que yo sepa): Las mejores historias de viajes en el tiempo, Las mejores historias de Klingons y Las mejores historias de los Borg, sin descartar que en breve aparezcan nuevas entregas centradas en los romulanos o universos paralelos.
Por su parte la editorial española Recerca ha confirmado que pese al escaso éxito comercial de su colección Star Trek Classic seguirá publicando comics de la franquicia, aunque centrándose en historias más recientes y, preferentemente, protagonizadas por La Nueva Generación, lo cual no deja de ser una buena noticia para todos los trekkies ya que la editorial que posee los derechos para editar las novelas de la serie en España no tiene previsto - de momento - sacar nuevos títulos y de hecho está saldando en un pack los ya editados, lo cual no nos permite ser optimistas en ese sentido. Así pues, mientras se estrena esta anhelada Star Trek XI podremos ir haciendo boca con esos deuvedés nostálgicos y las novedades en comic que los muchachos de Recerca amablemente nos ofrezcan. Sabido es que los trekkies somos una especie especialmente sufrida pero pese a todo optimistas. Hasta el infinito y más allá. Beam me up, Scotty. Nos leemos en breve. Estén atentos.