domingo, enero 28, 2007

Tras las huellas del agente Mulder

No sé si se habrán fijado, pero de un tiempo a esta parte la televisión se ha llenado de series que siguen más o menos de cerca la estela de Expediente X, el título de culto de Chris Carter. Es como si las productoras intentasen llenar el vacío dejado por los agentes Mulder y Scully con nuevas y variadas aproximaciones a los personajes. A mayor abundamiento, muchos de los responsables de estas nuevas series son antiguos colaboradores de Carter, el cual ya intentó en su momento repetir el éxito de Expediente X con Millennium, sin demasiada fortuna.
Tampoco ha funcionado muy bien Night Stalker, un remake de la mítica serie de los años setenta interpretada en su momento por Darrin McGavin (y que a su vez inspiró a Carter el personaje del agente Mulder). McGavin interpretaba a Carl Kolchak, un periodista cuyas investigaciones acababan relacionándole siempre con fenómenos sobrenaturales que nunca conseguía demostrar. Los responsables de esta nueva versión son Darin Morgan y Frank Spotnitz (con la colaboración eventual de otro miembro del staff de The X Files como es Rob Bowman), mientras que los papeles protagonistas corren a cargo de los actores Stuart Towsend (La reina de los condenados, La liga de los caballeros extraordinarios) como Kolchak y Gabrielle Union en el papel de su compañera de trabajo. Pese al intento de Spotnitz y Cía. por repetir con ambos la fórmula Mulder / Scully la idea no funcionó y fue cancelada con sólo doce episodios rodados. Para los interesados, la serie está siendo emitida ahora mismo por el canal temático XTRM.
Más éxito parece haber tenido Sobrenatural, creada por Eric Kripke y que podemos seguir todos los lunes a través de AXN. Los protagonistas principales son los hermanos Dean y Sam Winchester interpretados por los actores Jensen Ackles y Jared Padalecki respectivamente. La muerte de su madre en extrañas circunstancias cuando ambos eran apenas unos crios les lleva a dedicarse a la caza de todo tipo de criaturas sobrenaturales al tiempo que intentan averiguar el misterio oculto tras su herencia familiar. En los USA la serie va ya por su segunda temporada y su acertada estética de cine de terror adolescente con toques gore y ciertos guiños cinéfilos a clásicos del cine de terror de los años setenta y más recientes parece haber sido del agrado del público. En esta ocasión son John Shiban y David Nutter los ex de Carter que han contribuido a darle a Sobrenatural esa combinación de sentido del humor y suspense que tanto echamos de menos los seguidores de Expediente X.
Más esotérica e intelectual es Senderos Misteriosos, en la que el actor Adrián Pasdar interpreta a un profesor de Antropología que tras pasar por una experiencia cercana a la muerte comienza a interesarse por todo lo relativo a lo sobrenatural y los fenómenos ocultos. Al igual que ocurría con el agente Mulder, Pasdar tiene su contrapartida racional y escéptica en la científica interpretada por la actriz Rae Dawn Chong. Que yo sepa, se rodaron un par de temporadas que están proyectando ahora mismo en el Sci Fi Channel.
Por último cabría mencionar Entre Fantasmas, recientemente estrenada por la Fox y que se inspira libremente en la película El Sexto Sentido, ya que la protagonista, interpretada por la actriz y cantante Jennifer Love Hewitt, puede ver y hablar con los espíritus de los muertos que aun no han avanzado y están retenidos en este plano por algún motivo. No obstante, la serie huye del género sobrenatural y rebusca más en el terreno de la lágrima fácil y el melodrama, por lo que se aleja bastante de la estética y pretensiones de las antedichas. Así y todo, para pasar un rato entretenido tomando palomitas mientras disfrutas de la belleza de Jennifer, cumple sobradamente.
No son todas, pero si las más interesantes dentro de la oferta televisiva actual. Resulta curioso comprobar que la sombra del agente Mulder es alargada y, aunque Carter no tiene previsto resucitarlo en breve, discípulos y sucesores no le faltan.

El Ilusionista vs. El Truco Final

Por una de esas extrañas casualidades de la vida han coincidido en nuestras pantallas dos películas de temática y estética similares, como son El ilusionista y El Truco Final (El Prestigio). No se trata del típico caso en que se ruedan dos películas casi iguales, una de calidad y otra más pobre, para el mercado del video, aprovechándose del reclamo de su hermana rica. El ilusionista es una historia original escrita por Neil Burger a partir de un relato corto de Steven Millhauser, mientras que El Truco Final está basado en la novela El Prestigio, del gran escritor de ciencia ficción Christopher Priest. El director, Christopher Nolan y el guionista, su hermano Jonathan, llevaban varios años trabajando para adaptar la compleja trama de la novela en un guión cinematográfico. Por el camino a Nolan le surgió la oportunidad de dirigir Batman Beguins, lo que le sirvió para completar el reparto con la incorporación de Christian Bale y Michael Caine.
En El Ilusionista el actor y realizador Edward Norton se mete en la piel del Gran Eisenheim, un mago en la mejor tradición de Harry Houdini que se enemista con el príncipe heredero del trono austrohúngaro ya que ambos están enamorados de la misma mujer. El príncipe encarga a su jefe de policía que investigue a Eisenheim para descubrir sus trucos y detenerle por fraude. No añado nada más porque la película aun está en pantalla y hay gente que todavía no la ha visto, tan solo terminar diciendo que así comienza un emocionante juego de trampas y engaños en el que nada es lo que parece.
El Truco Final, por su parte, narra la relación de amistad, primero, y enemistad después entre dos aprendices de magos, interpretados por Hugh Jackman y Bale. Ambos intentan sabotearse mutuamente a la vez que superar a su rival desarrollando el truco perfecto que les convierta en los magos más famosos de su época. El personaje de Jackman, en concreto, se mueve entre el rencor y la admiración hacia su adversario, y está dispuesto a sacrificar su felicidad e incluso su vida con tal de descubrir los secretos de este. Pese a eliminar muchos elementos de la novela, Nolan se las arregla para desarrollar una historia compleja y subyugante, a la altura de sus mejores películas. Sin embargo, su talento es también su debilidad. La trama de El Ilusionista es más lineal y sencilla y por lo tanto más fácil de visionar que El Truco Final, cuyo complejo guión, lleno de flashbacks, saltos temporales, y diversos puntos de vista, resulta menos explícito y deja más trabajo a la imaginación del espectador. Teniendo en cuenta que a este por lo general le gusta que se lo den todo bien masticadito, es de temer que la mayoría preferirán El Ilusionista (sin que esto suponga una crítica o desmérito para la película de Norton) antes que la densa y fascinante adaptación que de Priest realiza Nolan. Sin embargo, si me permiten el consejo, denles una oportunidad a ambas y difícilmente se arrepentirán, sobre todo en el caso de El Truco Final.

miércoles, enero 17, 2007

El regreso del Shaolin

No sé si se habrán fijado pero un rápido vistazo al Comic Previews nos muestra un aparente revival de títulos relacionados con las artes marciales, un género que estuvo en boga allá por los años setenta y primeros ochenta y remitió en los noventa dejando detrás de sí un puñado de buenos personajes como Shang Chi o Iron Fist frecuentemente desaprovechados.
La punta de lanza de este revival es la nueva andadura de los Héroes de Alquiler, de la mano de Jimmy Palmiotti y Billy Tucci, aunque en este caso los responsables del equipo no sean sus fundadores, Luke Cage y Daniel Rand, sino Colleen Wing y Misty Knight, las Hijas del Dragón, un par de personajes secundarios de la antigua serie de Iron Fist que han sido recuperadas recientemente por el propio Palmiotti en una miniserie de seis números que verá en breve la luz en castellano. Del resto de los miembros del equipo – que incluye a la Gata Negra o Tarántula – destaca la incorporación de Shang Chi, el hijo de Fu Manchú, un personaje creado en los lejanos setenta por Steve Englehart y Jim Starlin y que conoció sus épocas de mayor gloria de la mano del guionista Dough Moench y los artistas Paul Gulacy, Mike Zeck y Gene Day.
Tras el abandono de Moench y el cierre de su colección Shang Chi ha protagonizado varios especiales y ha vagado por diversas colecciones del universo Marvel como invitado de lujo, aunque en la editorial hayan tenido que prescindir de buena parte de su background desde el momento en que perdieron los derechos sobre las novelas de Sax Rohmer. Como detalle anecdótico, señalar que Shang Chi ya formó parte de los Héroes de Alquiler durante la anterior etapa de Ostrander & Ferry.
Respecto a los miembros fundadores, Luke Cage pasea su careto de héroe macarra del ghetto por las páginas de Los Nuevos Vengadores y The Pulse, ambas guionizadas por Brian M. Bendis, mientras que Iron Fist ha conocido una nueva oportunidad editorial a cargo de un nuevo equipo creativo de lujo: el guionista Ed Brubaker y el dibujante vallisoletano David Aja. Brubaker nos sorprende con un sólido conocimiento del personaje y sus motivaciones, a la vez que aporta un interesante punto de partida a la serie al especular con que haya habido más de un Puño de Hierro a lo largo de la historia, de forma similar al Fantasma Enmascarado de Lee Falk. Por lo pronto, el primer número ha batido todas las expectativas de ventas e incluso se ha anunciado una edición Director’s Cut para coleccionistas con bocetos y páginas inéditas.
La última sorpresa a destacar es la aparición de una miniserie de seis números dedicada al Tigre Blanco que en esta ocasión no es Hector Ayala ni su sucesora durante la etapa de Ostrander & Ferry sino un nuevo personaje creado por Bendis en las páginas de Daredevil, la agente del FBI Del Toro, pariente del primer Tigre Blanco y heredera de los amuletos mágicos que le conferían a este sus extraordinarias habilidades. En esta ocasión los responsables son la escritora de fantasía Tamora Pierce al guión y el dibujante Phil Briones, mientras que las portadas corren a cargo de David Mack.
El resultado es un cóctel de títulos y autores más que interesante que recupera, actualizándolo, el espíritu de aquellas series míticas de los años setenta que tanto añoramos la Generación Vértice. Esperemos que no se trate de un espejismo y que en esta ocasión Daniel Rand, Shang Chi y el resto de los Héroes de Alquiler prolonguen su andadura durante largos años para regocijo de todos los aficionados.

domingo, enero 14, 2007

Star Wars: Las Guerras Clon 1

“Años atrás, general, usted sirvió a la Antigua República durante las Guerras Clónicas. Ahora mi padre le ruega que nos ayude nuevamente en nuestra hora más desesperada”. Esta escueta referencia pronunciada por la princesa Leía en el Episodio IV de 1977 estimuló la imaginación de muchos espectadores intrigados por todo lo que tenía que ver con dicho conflicto: ¿Qué fueron las Guerras Clónicas? ¿Cuándo tuvieron lugar? ¿Guardaban alguna relación con el origen del Imperio y la purga de Jedis o eran acontecimientos aislados?
Las siguientes películas no aclaraban ninguna de estas dudas. Muy probablemente el propio Lucas no lo tuviese claro por aquel entonces y prefiriese reservarse todo lo relativo a las Guerras Clon para una futura trilogía-precuela (como efectivamente ha ocurrido), lo que tuvo el efecto secundario de provocar todo tipo de especulaciones y rumores, más o menos certeros o fiables. Por ejemplo, se dice que en los primeros esbozos de guión para El Imperio Contraataca Lando Carlissian era un clon, concepto que finalmente Lucas abandonó por una fotocopia del de Han Solo para el caso de que Harrison Ford no repitiese en las secuelas. Tampoco faltaban quienes – en un claro ejemplo de clarividencia – especulaban con que los soldados de asalto eran clones, ya que eran idénticos y nunca se les veía el rostro, lo que ha terminado siendo cierto. Incluso, rizando el rizo, recuerdo haber leído opiniones acerca de que el Obi Wan que conoce Luke en Una nueva esperanza era un clon ya que el Ben Kenobi original había muerto durante las Guerras Clónicas. El origen de esta curiosa idea es que en inglés el nombre Obi Wan tiene un parecido fonético razonable con las siglas OB 1, un código alfanumérico que podría servir para identificar a los clones. Puede parecer un disparate, pero David Muñoz, en su libro Las galaxias de George Lucas, apunta que Timothy Zahn en su trilogía de la Nueva República había concebido al personaje de Joruus C’Baoth como un clon de Kenobi, pero que ante la negativa de Lucasfilm tuvo que abandonar la idea (La cual, dicho sea de paso, era muy sugerente y tenía bastantes posibilidades, pero ya se sabe que el escritor propone y Lucas dispone).

Los primeros autores del primigenio Universo Expandido (allá por finales de los setenta y principios de los ochenta) tampoco supieron o pudieron ampliar información al respecto. La mayoría de ellos, como Alan Dean Foster o los guionistas de comic Roy Thomas o Archie Goodwin se limitaron a continuar el filme original un tanto a ciegas, ya que ninguno de ellos tenía la menor idea de por donde iba a tirar Lucas en las siguientes películas. Tan sólo Brian Daley aporta algunos datos sueltos en su famosa trilogía de Han Solo (Más allá de las estrellas, Han Solo’s revenge y Han Solo and the lost legacy, entre 1979-1980), ubicada cronológicamente unos pocos años antes de Una nueva esperanza. Aunque en su momento estas novelas disgustaron a muchos seguidores de la saga, los cuales opinaban que tenían poco o nada que ver con la historia de Lucas, con el tiempo han alcanzado la categoría de obras de culto ya que los primeros manuales de rol de West End Games las aceptaron como oficiales y tomaron numerosos datos, fechas y personajes de ellas que con el tiempo han contribuido a cimentar el Universo Expandido, como el Sector Corporativo, la Hegemonía de Tion, Bollux y Blue Max, las motos swoop, los cazas Z-95 (vease arriba), los Medpacks o los destructores estelares clase Victoria. Estos últimos, que son los predecesores inmediatos del clase Imperial, habrían entrado en servicio durante las Guerras Clon según Daley, un dato que ahora se ha comprobado erróneo, puesto que en la nueva trilogía los destructores estelares que aparecen en pantalla son de un modelo distinto al Victoria, por lo que cabría suponer que estos entraron en servicio más tarde, ya finalizado el conflicto y cuando el Imperio estaba consolidado. Años más tarde la escritora A.C. Crispín amplió la trilogía de Daley en su biografía novelada de Han Solo (La trampa del paraíso, El gámbito de los Hutt y Amanecer rebelde, publicadas entre 1996-1998) haciendo algunas escuetas referencias a las Guerras Clon (mencionando, por ejemplo, naves que entraron en servicio durante ese periodo) pero sin ir más allá, ya que por aquel entonces Lucas ya estaba decidido a rodar su precuela y dicho conflicto era terreno vedado.

(Continuará…)

martes, enero 09, 2007

Star Trek: Starfleet Academy

Parece ser que las incógnitas sobre la nueva película de Star Trek se van despejando y poco a poco vamos sabiendo más detalles sobre el último capítulo fílmico del universo de Gene Roddenberry. Para empezar, parece ser que Némesis será definitivamente la última entrega protagonizada por la tripulación de la Nueva Generación, Picard y compañía, y que para Star Trek XI se rescatará un viejo proyecto de Harve Bennett titulado Starfleet Academy que consistía en retroceder en el tiempo y narrar los años de academia de la tripulación del Enterprise original (Kirk, Spock, McCoy y demás) así como los orígenes de su amistad, un poco en la línea de lo que hace la serie de televisión Enterprise; una idea que en su momento fue rechazada por Roddenberry ya que este consideraba que su universo debería enfocar siempre hacia el futuro, nunca hacia el pasado.
Sin embargo, es bien sabido entre los aficionados que en Star Trek los viajes en el tiempo (sobre todo al pasado) son el pan nuestro de cada día, así que dejándose llevar por la actual fiebre de las precuelas, episodios I y prólogos los productores han decidido repescar el concepto de Bennett para darle un nuevo empujón a la saga en este nuevo siglo XXI.
Para empezar, parece que el responsable del filme (en todos los sentidos del término) va a ser el guionista J.J. Abrams, bien conocido entre el público español por su trabajo en las series de televisión Alias y Perdidos, y ello pese al tropezón que supuso la tercera Misión Imposible de Tom Cruise que no pudo o supo convencer ni a la crítica ni al público. Abrams ha empezado ya a esbozar el plantel de actores y entre los dimes y diretes hay dos rumores que van cobrando visos de certeza: que Jennifer Garner (Alias, Electra) podría interpretar un cameo al estilo de los que Kirstie Alley o Kim Kattral hicieron en su momento, y que Matt Damon suena con fuerza para interpretar a un joven alférez James T. Kirk. Asimismo se da por hecho que algunos de los miembros supervivientes del plantel original podrían aparecer en pantalla en algún papel expresamente escrito para ellos como homenaje.
Curiosamente, la editorial Marvel, cuando tuvo los derechos para publicar una línea de comics basados en la franquicia de Star Trek allá por los años 90, sacó dos títulos al mercado con un concepto bastante cercano al de esta nueva película de la saga. El primero de ellos, The Early Voyages, narraba las aventuras del precursor de Kirk, el capitán Pike, tras los eventos del episodio piloto The Cage; mientras que la segunda, Starfleet Academy, se centraba en la Academia de la Flota Estelar y en concreto en las experiencias de varios jóvenes cadetes aunque ninguno de ellos tenía nada que ver con Kirk y compañía. El resultado fue un tanto irregular y además ambas series quedaron bruscamente cortadas cuando la Marvel perdió los derechos, pero no dejaban de ser ideas interesantes que ahora veremos en pantalla con más lujo de detalles.
Tan solo resta esperar que esta nueva película ambientada en uno de los universos más ricos de la ciencia-ficción actual funcione bien en taquilla, o cuanto menos que la lleguemos a ver estrenada en los cines, ya que sabido es que nada que tenga que ver con Star Trek funciona del todo bien en España, como pueden atestiguar los responsables de la editorial Recerca que no han conseguido que las ventas del Star Trek Classic justifiquen el mantenimiento de la serie. Que quieren, esta visto que somos pocos y pobres. Siempre nos quedará Internet.

martes, enero 02, 2007

Eragon

Los Jinetes del Dragón fueron los defensores de la paz y la justicia en la antigua tierra de Alagaësia durante generaciones hasta que uno de ellos - Galbatorix - los traicionó y exterminó para convertirse en un tirano que ha gobernado Alagaësia sin más oposición que la de un pequeño grupo de rebeldes conocidos como los vardenos.
Tras varios años de cruel reinado un joven campesino, Eragon, encuentra un huevo de dragón y tras eclosionar este se convierte en un nuevo Jinete del Dragón, el elegido que habrá de derrotar a Galbatorix y devolver la libertad a las gentes de Alagaësia. Tras ser entrenado por Brom - el último de los antiguos Jinetes todavía vivo - Eragon decide reunirse con los rebeldes para abrazar su causa y combatir a Galbatorix, pero antes deberá enfrentarse a la mano derecha de este: un siniestro brujo llamado Durza.
Este es a grandes rasgos el argumento de la película Eragon, basada en el best seller de Christopher Paolini, escrito en 1988 cuando el autor tenía tan solo 15 años y que a sus 23 actuales le ha proporcionado fama y fortuna.
Eragon bebe de muchas fuentes. Hay quien la ha definido como un cruce entre las Crónicas de Narnia (por la ambientación y la espectacularidad de las batallas) y la serie de Harry Potter (debido a los poderes mágicos del propio Eragon). Sin embargo, su protagonista, el actor Edward Speelers, considera que tanto la novela como la película deben mucho a la trilogía del Señor de los Anillos de Tolkien, y yo añadiría a título personal que también hay una más que evidente influencia de la saga galáctica de George Lucas. Probablemente opinarán que me dejo llevar por mis propios gustos y encuentro en la película paralelismos que no existen, pero permitanme resumirles de nuevo el argumento de una forma diferente:
Todo el background relativo a los Jinetes de Dragón y la toma del poder de Galbatorix recuerda muchísimo a los Caballeros Jedi de Lucas, la traición de Vader y la ascensión de Palpatine. Sigamos. El joven Eragon es un campesino huérfano de origen desconocido y misterioso que vive con su tío (¿no les recuerda eso a Luke Skywalker?) hasta que recibe una llamada de socorro de una hermosa princesa elfa llamada Arya (o Leia, tanto da) y descubre que su destino es convertirse en un nuevo Caballero Jedi... Perdón, Jinete de Dragón. Para ello es entrenado por el último de los Jedis... estooo, de los Jinetes (interpretado por el gran actor Jeremy Irons el cual, irónicamente, ya había encarnado al malo de la película Dungeons & Dragons) el cual le enseña a cabalgar al dragón y manejar la Fuerza, quiero decir, sus poderes mágicos latentes.
Una vez entrenado Eragon decide hacer un alto camino de reunirse con los vardenos para rescatar a la princesa Arya de una fortaleza inexpugnable (¿Les suena?) donde está retenida por el malvado Durza (o sease, Robert Carlyle en uno de esos papeles de villano que parece que últimamente le encantan) el cual intenta sonsacarle la localización de la base rebelde, quiero decir del escondite de los vardenos. Eragon logra rescatar a la princesa aunque por el camino pierde a Kenobi (o sease, Brom) y guía inconscientemente a Durza (que es una especie de cruce entre el conde Drácula y el conde Dooku) hasta el campamento rebelde. Batalla final, títulos de crédito, fanfarria de John Williams y fin de la primera parte.
Entiendanme, no es que con este análisis le quiera restar méritos a su autor (publicar una novela a los 15 años y conseguir que a los 23 se convierta en una superproducción cinematográfica es toda una hazaña que mucha gente, yo incluido, no ha sido capaz de conseguir y mataría por hacerlo), pero quieras que no Paolini la escribió muy joven y eso se nota. Las influencias y homenajes son muy evidentes, y la novela tiende a ser quizás demasiado simple, lineal y maniquea (aunque justo es decir que el guión cinematográfico pule muchos de estos defectos de estilo de autor primerizo).
Ya ha aparecido en las librerías la segunda parte de la trilogía, Eldest, y está prevista una tercera entrega cuyo título provisional hasta la fecha es Empire pero de la cual no se sabe nada aun a ciencia cierta. En todo caso, no cabe duda de que el éxito de la película (que lo está teniendo, y es lógico) ayudará a su vez a las ventas de los libros y viceversa.
Para terminar y no extenderme más: creo que la claves del éxito de Eragon están es que es una película para todos los públicos (que no necesariamente infantil), entretenida y fácil de ver, con un cierto espíritu épico, héroes de una sola pieza enfrentados a odiosos villanos, y una combinación de ingredientes tales como magia, aventura, humor, amor, amistad y drama lo bastante acertada como para mantener al respetable pendiente de cada fotograma. Si a eso añadimos esas referencias o paralelismos con éxitos recientes del cine y la literatura fantástica y de ciencia ficción podremos acabar de entender las claves de esta película que está llamada a convertirse en uno de los fenómenos de moda, amenazando el podio del mismísimo Harry Potter.